martes, diciembre 30, 2008

2oo8 y sus [DeS]-Equilibrios

¿Qué hiciste en 2008 que nunca habías hecho antes?
Locuras

¿Cumpliste tus propósitos de año nuevo, y harás más para el próximo año?
Nunca los cumplo, y este año no es una excepción

¿Alguien cercano a ti tuvo un hijo?
Vero, Lucía, mi prima Eva, mi prima Elsa, el hijo de Muñeca

¿Alguien cercano a ti murió?
Mi profesora de baile

¿Qué países visitaste?
Portugal

¿Qué te gustaría tener en 2009 que no tuviste en 2008?
Tiempo

¿Qué fecha de 2008 quedará para siempre grabada en tu memoria, y por qué?
El 4 de julio, mi graduación; el 25 de agosto, el día que se me empezó a hundir el mundo; y el 22 de noviembre, esa primera noche.

¿Cuál fue tu mayor logro del año?
El máster y darle un giro total y absoluto a mi vida.

¿Cuál fue tu mayor fracaso?
Caer

¿Sufriste alguna enfermedad o lesión?
A parte de la ansiedad y los síncopes vasovagales, supongo que no fue mi mejor año en cuando a salud mental

¿Qué fue lo mejor que compraste?
El portátil

¿Qué conducta mereció una celebración?
La de mis amigos

¿Qué conducta te deprimió?
La mía propia

¿En qué gastaste la mayor parte de tu dinero?
En regalos, celebraciones, etc

¿Qué realmente te emocionó?
Saber que no estaba sola, que nunca lo estuve

¿Qué canción siempre te recordará el 2008?
Tenía tanto que darte, tantas cosas que contarte

En comparación con el año pasado, ¿eres más feliz o más infeliz?
He sido mucho más infeliz a lo largo del año, pero ahora soy más feliz

¿Más delgada o más gorda?
Más delgada

¿Más rica o más pobre?
Igual

¿Qué te hubiera gustado hacer más?
Descansar

¿Qué te hubiera gustado hacer menos?
Llorar

¿Te enamoraste en 2008?
Me desenamoré y me ilusioné de nuevo

¿Cuántas aventuras de una sola noche tuviste?
Ninguna

¿Cuál fue tu programa de televisión favorito?
SLQH

¿Odias a alguien a quien no odiabas en este momento del año pasado?
No suelo odiar a la personas

¿Cuál fue el mejor libro que leíste este año?
HP y las Reliquias de la muerte

¿Cuál fue tu mayor descubrimiento musical de este año?
Carla Bruni

¿Qué querías y obtuviste este año?
Estabilidad emocional

¿Qué querías y no obtuviste?
Acabar la carrera (de momento)

¿Cuál fue tu película favorita de este año?
El diario de Noah

¿Qué hiciste en tu cumpleaños?
Llorar

¿Qué cosa hubiera hecho este año mucho más disfrutable?
Cualquier cosa, porque disfrutar, disfruté muy poco

¿Qué te mantuvo cuerda?
Mi Fe, mis amigos

¿Qué celebridad/figura pública te fascinó más este año?
Carlos Chaoen, por ser tal cual.

¿Qué tema político te molestó más?
Las elecciones me rayan.

¿A quién extrañaste?
A mi abuela. Y como siempre a mis granaínas, a Pilar, a David, a Blanca, a Nacho, a Cris, a Nuria y a Sergio

¿Quién fue la mejor persona a quien conociste este año?
A Monte, a mis coruñesitos y a mis niñas del CAP, sin duda alguna

Dinos una lección de vida que aprendiste este año.
No hay mal que cien años dure

Un libro que te haya marcado:
Esta historia, de Baricco.

Un disco que te haya cautivado:
Gato Negro, Dragón Rojo

Un concierto inolvidable:
Amaral en la plaza del Obradoiro

Un lugar que te haya enamorado:
Porto, de principio a fin

Una canción:
Algo contigo

Una persona que te haya sorprendido:
Miguel

Una “revelación”:
Mis chicas CAP

Un momento especial:
El último jueves universitario en Santiago

Un momento triste:
Hubo muchos

Un momento emotivo:
Cuando supe que Raúl y Emma se casaban

Un encuentro destacado:
Volver a ver a los exiliados

Un momento feliz:
Pocos, pero muy felices

Un detalle a recordar:
eMe y Tiza en el paraninfo

Una jornada inolvidable:
el 18 de julio, la boda del año

Una sorpresa:
Volver a ilusionarme

Un propósito:
Seguir siendo feliz

Una noticia:
Obama presidente

Una frustración:
Un imposible

Un logro:
Volver a sonreír

Una constante:
No parar

Una tranquilidad:
Confiar en mí

Una decepción:
Cierto sector de la familia

Una lucha casi diaria:
No llorar

Una locura:
Santiago

Algo inesperado:
Cierta personita

La tónica de muchos atardeceres:
El CAP

Una foto:
El tuenti y sus polémicas

Algo entrañable:
Mi gente

Un momento malo:
Ese 25 de agosto, y los dos meses siguientes

Un momento deportivo:
La Eurocopa en el Boss

Una película:
Wall-e, con albita

Un poema:

Amor de tarde, de Benedetti

Una incompatibilidad:
Él y yo

Un objeto:
La cruz de las convivencias

Un regalo:
La cena JaviNieves de Da.

Una llamada:
El skype ha hecho que no haya una sola especial, si no todas las del Extranjero

El correo más esperado:
El primero que mando Nacho desde Lovain

lunes, diciembre 29, 2008

Navideños

Como las tardes de Navidad. De mantas y turrones frente al televisor. De leer tus palabras y sentir tus besos. De paseos por la calle Real cogida de tu mano. De los besos fugaces y las miradas eternas. De las medias sonrisas y las sonrisas completas. Tardes y Noches. Y luces de Navidad que brillan mientras tú y yo nos olvidábamos del mundo.

sábado, diciembre 27, 2008

Navidad

Navidad es Fe, es Ilusión, es Esperanza.
Navidad es Dicha, Alegría, es Magia.
Navidad es Sonrisas, Regalos, Abrazos.
Navidad es Reencontrarse con los que están lejos.
Navidad es Reunirse con aquellos que quieres.
Navidad es Frío, y a veces Luvia.
Navidad es Abrigo.
Navidad es Recordar, es hacer balance.
Navidad es Amor.
Navidad es estar A Tu Lado, y querer estarlo el resto del año.


All I Want For Christmas is You.
Y eres mi único propósito de Año Nuevo.

martes, diciembre 23, 2008

Amigo

Esta Mañana he roto los zapatos. Una vez más. Quizás era porque mis pies han decidido no bailar estas Navidades. A lo mejor se conforman con saltar y echar a volar. Por ejemplo. Hoy volvíamos a vernos después del Otoño más difícil de nuestras vidas. Y quizás el más corto. Porque el frío invierno y su magia comenzaron mucho antes de lo que marcaba el calendario. Afortunadamente para ambos. Hoy era el día que llevaba todo un trimestre esperando. Y a pesar de los pesares, y de todo lo vivido en la distancia, sentía que era nuestra prueba de fuego. Y la superé con creces. Porque había nervios, había ganas de verte, y hubo besos, y abrazos. Y Amistad elevada a la enésima potencia. Y mucho más. Y todo lo que he ido cocinando estos meses se materializó en una mirada. Has sido mi Pasado con mayúsculas y no has dejado de ser mi Presente, ni mi Futuro más lejano. Estás y estarás a mi lado, siempre. Para siempre. Mi amigo del alma, mi alma gemela; al menos una de ellas. Fuiste, sin duda alguna, el Amor de Mi Vida. Pero después de aquello, renací. Y hoy te quiero más que nunca, pero de diferente manera. Mi espinita, mi amor platónico. Pero siempre y para siempre mi Amigo, de los de verdad, de los que jamás se van. Te quise tanto ... y te querré aún más. Gracias por haber formado parte de mi vida. Hoy, al fin, le he dicho Adios a esa parte de nosotros que me hacía sentirme desgraciada. Hasta Siempre, Mi Vida. Siempre serás parte de mí. Y ahora ... y a partir de ahora ... podré querer más y más a esa persona que ha conseguido que sonría de nuevo. Gracias por quererme de la mejor de las maneras, Amigo Mío.

sábado, diciembre 20, 2008

Cerca

Esta noche me he dado cuenta de lo grande y vacía que resulta mi cama. Esta noche he recordado lo fría que era esta habitación. Y que sigue siendo. Porque Tú no estás aquí esta noche y necesito abrazarte. Y sólo puedo apretar con fuerza mi pijama ... y olerlo. Y respirarte, así. Porque todavía huele a ti. Y así sentirte más cerca, aunque todavía te eche de menos. Y hablar contigo, y desear que estuvieras más cerca. Y mirarte, y sonrojarme por momentos. Y besarte. Y abrazarte. Y sentirte mío poco a poco. Y es que a lo bueno nos acostumbramos en seguida.

viernes, diciembre 19, 2008

Dentro de mí

Y siento todavía tu aliento en mi boca, tu voz en mis oídos, tus besos en mis labios. Y esa sensación de acostarme a tu lado. Y abrazarte. Y que nos rodee un halo de magia que nos separa del mundo, sea cual sea. Y sentirte cerca, muy cerca. Y tener tan dentro de mí olor a ti.

miércoles, diciembre 17, 2008

Cosas que me gustan de ti

Me gusta cuando dices de momento, porque eso implica que piensas que llegado un punto las cosas cambiarán. Y ambos sabemos que queremos que sea a más. Me gusta que me digas cosas bonitas en los días en los que estoy más sensible para que sonría. Me gusta como buscas la manera de no hacerme enfadar, incluso cuando no existen los motivos para que me enfade. Me gusta la forma que tienes de mirarme. Me gusta cuando sé que me echas de menos aunque no me lo digas, y cuando me pides que me quede más tiempo a tu lado. Porque a mi también me gusta estar todo el tiempo contigo. Me gusta cuando dices que no me mereces. Y cuando me haces sentir una reina en esta nuestra pequeña parte del mundo.

martes, diciembre 16, 2008

Odio odiar

Odio mis cambios de humor.
Odio necesitar caricias, tus caricias; odio necesitarte tanto.
Odio esas ganas de odiarte que me asolan.
Odio llorar sin motivo, enfadarme sin motivo.
Odio que seas la diana de todos mis dardos, sean del tipo que sean.
Odio pensar tanto en ti pensando que tú no piensas tanto en mí como yo en ti.
Odio pensar demasiado, sentir demasiado, empezar a querer(te) demasiado.
Odio mis inseguridades, mis dudas, mis miedos, y creer que son insignificantes al lado de los tuyos.


Y es que empiezo a sentir(Te) mucho más de lo que esperaba.

lunes, diciembre 15, 2008

Adviento

Amaneceres. Lluvia. Tu sabor en mis labios, todavía. Mañanas de domingo. Fraternidad. Canciones. Respeto. Un puñado de recuerdos. Sonrisas. Cuchicheos. Encuentros prenavideños. Abrazos. Sillas rotas. Y muchas risas. Grupo, siempre Grupo. Enfados fugaces. Reflexiones. Favores. Ayuda. Compartir. Paseos. Fotografías. Parques y barras de pan. Amistad. Con letras mayúsculas: A M I S T A D. Planes. Frío, mucho frío. Bufandas de rayas. Guantes de fieltro. Paraguas colgando. Niños. Bebés. El aperitivo de cada semana. Familia. Solidaridad. Empatía. Familia. F A M I L I A. Películas de esas que hacen llorar. Emociones a flor de piel. Sensaciones. Sentimientos. Vida. Y Tú. La Forma más dulce de terminar un fin de semana perfecto. A tu lado.

sábado, diciembre 13, 2008

Besos

¿Qué tendrán tus besos que siempre me saben a poco?

Sábado

Son esos días fríos de invierno en los que la Navidad se nos echa encima sin darnos cuenta. Y no hay guantes suficientes para calentar mis manos. Y las horas pasan lentamente mientras espero tu abrazo. Porque no sé qué tienen los sábados que me últimamente saben muy dulces. A lo mejor es porque tú estás en ellos. A lo mejor nada es lo que era. A lo mejor es que sonrío sin darme cuenta cuando pienso en verte. Y las semanas se alargan considerablemente. A pesar de sentirte dentro cada noche, con cada palabra tuya.

jueves, diciembre 11, 2008

Vísperas

A veces una tiene que ser consciente de la realidad. Y olvidarse de los pájaros en la cabeza. Las distracciones son buenas. Pero no cuando no tienes tiempo para ellas. Y cuando te distraes más de lo que te concentras. Y cuando estás cerca de conseguir lo que deseas y/o necesitas y sabes positivamente que a no ser que algún santo de estos que son colegas tuyos obre el milagro, no lo vas a conseguir. Y tendrás que esperar lo inesperable, una vez más, para cerrar del todo esa puerta que tantos años lleva trastornándote y tú sin saberlo siquiera. Será la inconsciencia. O sabe Dios lo que. Sérá que nunca necesité esforzarme demasiado y me falta costumbre. Será que nunca me motivó este asunto y encuentro las motivaciones muy lejos de una encuadernación en pergamino. Será que pierdo el tiempo demasiado. Y no sé centrarme en algo que no me gusta un momento para poder decirle adiós para siempre en muy poco tiempo.

miércoles, diciembre 10, 2008

Necesidad.es

El problema es que una se acostumbra fácilmente a las cosas buenas que le ofrece la vida. Y eso no es bueno ni malo, sino todo lo contrario. Y resulta que estando contigo a veces se me olvida todo lo demás. Y resulta también, que cuando no estás, te echo de menos. Aunque sea sólo una noche. Aunque hablemos, pero no tanto como quisiera. Aunque te espere sabiendo que hoy no aparecerás. Aunque queden sólo un par de días para que pase todo. Y para poder abrazarte además. Y me da miedo pensar que en unas pocas semanas te has ganado que empiece a necesitarte.

Musicándo-Nos



Y quisiera afinar mi guitarra en 4.40 y poder tocar sin silencios, de carrerilla. Componiendo en cada acorde esa historia de la que hablan tus manos y mis labios. Por ejemplo. Y seguir regalándote mis horas de sueño. Las que pierdo estando a tu lado, las que duermo soñando contigo.

martes, diciembre 09, 2008

Abrázame y Abrígame

Hoy salí de casa para ir a trabajar después de comer y hacía frío, mucho frío. De camino a la estación me crucé con aquel camarero argentino que tan bien nos trataba siempre y comentamos algo sobre lo frío de este inviernos. Dos besos y una palmada en la espalda. Sí, a pesar de las prisas, hacía frío. Tanto que me dolía la cabeza demasiado. Echaba de menos mis boinas. Embutida en mis guantes y mi bufanda, seguí caminando. En el autobús intenté leer, intenté escuchar la música que sonaba de fondo, intenté dormir. Y simplemente pude pensar en ti. Y en lo que me gustaría abrazarte para sentir menos frío esta semana.

Es hora de sonreír

Y en realidad, no me cuesta admitir que a tu lado las horas vuelan, porque cuando estamos juntos el mundo sigue girando aunque para nosotros se pare el tiempo. Y las canciones de Álex Ubago ya no son tristes, sino hermosas. Y esa forma que tienes de decirme las cosas es cada vez más bonita, casi sin esforzarte. Porque no sé cómo hemos llegado hasta aquí, pero por alguna extraña razón tengo la certeza de que esta vez sí. Porque las sonrisas están caras y a tu lado es imposible no tener una permanente en mis labios. Sí, creo que es hora de empezar a ser feliz.

lunes, diciembre 08, 2008

Mariposas

Es esa sensación de incertidumbre, de no saber que va a pasar entre nosotros. De no saber qué piensas, qué sientes, cómo estás. Nada. De momento. Los nervios, las mariposas que aletean alrededor de mi estómago, como las de esa canción que me sirvió de excusa para abrazarte aquella noche. Y la sonrisa permanente que me asola desde hace dos noches, como si todo fuera a ir bien sin saber si va a ir de ninguna manera. Las dudas, la ilusión, los pies en la tierra ... porque una no puede permitirse caer ni volar sin gps, que en los tiempos que corren están caras las tiritas que remiendan el alma. Y esas ganas de volver a besarte que me persiguen despierta y en sueños.

Ese beso

Es como ver esa escena de El Diario de Noah en la que se ven después de siete años y la lluvia, el río y los recuerdos provocan que resurja esa pasión que nunca se había apagado. Y sientes que quieres un beso como ese para el resto de tus días. Y quieres que se pare el tiempo y no dejar nunca de besar(Te). Como si no existiera nada más y tus pensamientos condujeran siempre a ese beso. A ese primer beso. Porque por un instante la historia de película se difumina. Y ya no existe la ficción. Sólo la realidad. Tú y yo. Y ese primer beso.

domingo, diciembre 07, 2008

Tú. Tú y las canciones de Shakira. Las miradas, las sonrisas. Tú, yo. Nosotros. Uff, palabra complicada. Silencios y palabras calladas. Dicen más las miradas que mil frases mudas. Si tú juegas, yo entro al juego. Pasos sobre seguro y un puñado de regalices sin probar. Ilusión, sí, como si fuera Navidad. Ah, es que ya es Navidad. Como si fuera Navidad y todavía siguiéramos siendo niños. En el fondo, quizás, nunca dejamos de serlo. Tú, yo y el diluvio universal. No importa, en realidad. Importas tú, importo yo. Importamos nosotros. Sí, ufff ... nosotros. Y que el mundo se detenga que vamos a besarnos. Y se detuvo. Y nos besamos. Y seguimos callados, porque en realidad no había nada que decir.
Porque sin duda esperar ha merecido la pena.

sábado, diciembre 06, 2008

*Aitor*


Una no es muy dada a dedicar entradas de este mi blog a personas, al menos así, casi con nombre y apellidos, salvo contadas excepciones. Esta es una de ellas. Anoche le prometí a Aitor esta entrada, y en realidad, se la merece como los Oscar honoríficos a toda una carrera cinematográfica.
En esta ciudad es muy fácil conocer a alguien, y no se trata de que los dos seamos muy conocidos, sino que siempre hay alguien que conoce a alguien que le conoce, o viceversa. Porque en Ferrol la teoría de los seis grados se reduce a tres a lo sumo.
Aitor y yo nos conocemos de oídas (y de leídas) desde tiempos inmemoriables. Y no sólo es que haya una cadena de conocidos entre medias, es que conocíamos a todos los eslabones de la cadena, pero no nos conocíamos nosotros.
Y después el mundo de los weblog y las redes sociales hizo el resto. Alguna fiesta en el campus o las noches interminables, que unen mucho más que el cristal del bar de la Avenida que pasa bollitos preñados como aperitivo.
Y leernos implicaba conocernos, pero sólo hasta cierto punto. Pero después de noches como las de anoche ... conocernos es aún mejor. Es curioso como puedes depositar tanta confianza en gente con la que no quedas habitualmente, ni tampoco mantienes largas conversaciones. Pero a veces ... la escritura y la lectura de esa escritura crea un vínculo que resulta ser más fuerte de lo que pueda parecer.
Porque ... tú y yo ... somos buena gente ... y nos merecemos lo mejor.

jueves, diciembre 04, 2008

Destino(S)

Es como volver a ver Amelie y sentir escalofríos diferentes que la primera vez. Como tararear canciones sin sentido que te recuerdan tiempos de antaño. Es montarse en una autobús para ir a trabajar y leer un libro en francés en vez de echar una siesta. Como hacer cosas por los demás que para ti resultan insignificante pero a ellos les solucionas la vida. O como saber que el hombre al que más has amado en la vida te quiere con toda la intensidad de la que es podría ser capaz.

miércoles, diciembre 03, 2008

Sabores

Diciembre vuelve a saber a cafés espumosos. A sonrisas, a ilusión. A canciones de Mikel Erentxun que significaron tanto. A recuerdos. A regalices con azucar. A las tostadas de mantequilla de cacahuete que nos quedan por tomar. A acordes en sofás. A aguanieve y frío polar. A abrigo.

martes, diciembre 02, 2008

Esteiro



Me gusta mi barrio. Me gustan sus calles, me gusta su historia. No me gusta que su parte antigua se esté cayendo y nadie haga nada por impedirlo. Me gusta el café de la República y los bollos del Quintana. Me gusta que tenga ese carácter arcaico-militar que tantos detestan. Me gustan las comidas en el Choyo y las cenas en el Algo Así. Me gustan los recuerdos que me asolan en cada esquina. Me gusta pasear a Zapo y cambiar de ruta cada día. Me gusta la gente que me conoce y me saluda por la calle. No me gusta que la fiesta haya perdido su magia o que los alrededores del polideportivo sólo se llenen en los grandes eventos. Me gusta leer el periódico en la barra del Carem y echar de menos la Cafetería del Campus. Me gusta que A Casa Do Patín sea la biblioteca más hermosa que he visitado, y que el aulario se haya convertido en mi segundo hogar. Me gusta celebrar San Pepe cada año y no pisar el comedor universitario más que los días de rigor. Me gustar vivir aquí, me gusta ser parte de esto, me gusta que todo el barrio sea mi hogar.

lunes, diciembre 01, 2008

Ayer y Hoy

Y recordar todo lo que viví con una sonrisa en la cara. Y pensar en los hombres que más amé. Y darme cuenta de que ambos son a día de hoy parte de mí. Mi pasado, sí, pero también mi presente y mi futuro. Mi vida. Mis amigos. Parte de lo que he sido, soy y seré. Los que me han hecho sentir. Los que me han hecho vivir. A los que les debo el haber generado y moldeado mi capacidad de amar. A Ellos ... que lo han sido todo. A Ellos ... que siempre será ellos.

domingo, noviembre 30, 2008

Amistad


Dicen que cuando tu mejor amiga coge novio, en el fondo la pierdes un poco. Ella ha sido siempre la que ha estado a mi lado. Muchas veces hubo más, pero ella siempre estuvo. Desde que llegó. Y nunca se fue. Nunca supimos ni quisimos alejarnos.


No es su primer novio, pero quizás el que sí ha marcado la diferencia. El que ha conseguido conquistarla de verdad. El que mejor la ha tratado y sin duda el que mejor la ha querido. No más, sino mejor, que es lo que verdaderamente importa.


Dicen que cuando tu mejor amiga coge novio, las cosas inevitablemente cambian. Sin duda así es. Pero nunca nadie dijo que los cambios tuvieran que ser siempre a peor. En este caso, el cambio ha sido brutal. Pero a mejor.


En ningún momento la he perdido. Ni lo haré. Ella es y será la que mejor me entiende, la que me conoce incluso cuando ni siquiera yo sé quien soy. Y es feliz. Y verla feliz me hace feliz.


Y no he perdido una amiga. Pero sí he ganado un amigo. Porque resulta que el novio de tu mejor amiga tiene que respetarte y llevarse bien contigo, o al menos llevarse. Con suerte, te caerá bien, y hasta puede llegar a apreciarte. Es lo máximo a lo que se aspira en los primeros meses si no conoces al novio de antes.


Y resulta que no sólo le respetas y te respeta. Y no sólo os lleváis bien. Y no sólo existe un ligero aprecio mutuo entre ambos. Y no sólo le quieres porque la hace feliz a ella.
Resulta que se preocupa por ti, que te quiere, que te aconseja, que te cuida, que te pide ayuda, que te la brinda sin que tú se la pidas, que te escucha y a veces hasta te entiende. Y que no quiere que se lo agradezcas especialmente, porque el realidad, le sale de dentro.
Y resulta que no pierdes una amiga. Y resulta que ganas un amigo.

sábado, noviembre 29, 2008

Aulario

¿Recuerdas aquel edificio que era tan nuestro? Ahora se me antoja enorme. Incluso estos días en los que vuelve a llenarse de estudiantes de aquí y allá en plena ebullición prenavideña. No quedan sitios libres ni espacios vacíos. Los libros se agolpan por todas las esquinas. Hay conversaciones, cafés y cigarrillos en las puertas de entrada. Y las horas pasan muy lentamente. Por muchos saludos que las acompañen. Porque ahora estudio sola.

jueves, noviembre 27, 2008

D. y yo

Y no puedo olvidar, hoy, ni nunca, que eres el mejor amigo que la vida me supo brindar. Que si no hubieras estado a mi lado, los peores años de mi vida hubieran sido un auténtico infierno. Que gracias a ti pude dejarlos atrás, porque nadie me ha obligado a tirar para delante como tú. Y a tu lado he aprendido a confiar en los demásciegamente, al menos en quien se lo merece, a sacar de dentro todo lo que me oprimía, a buscar el lado positivo de lo malo de la vida. Porque mi vida cambió radicalmente el día en que te quedaste a mi lado, y en cierto modo, empezó de nuevo. Porque sin ti jamás hubiera logrado ni la mitad de mis éxitos personales. Porque durante dos años has sido prácticamente mi media mitad y la distancia no nos separará jamás. Lo sabes. Porque ni tú ni yo vamos a permitirlo.

Síncope

Y es como sentirse débil, no intencionadamente, como sentir que las fuerzas se te van y tardan en volver. Como si mil imágenes se agolparan ante mis retinas y no tuvieran ningún sentido. Como si quisieras decir: estoy bien; pero ya no te sale la voz. Como si no pudieras ni siquiera respirar. Como si te faltara todo. Y sentir poco a poco que la sangre vuelve a recorrer tus venas y que los impulsos nerviosos sí pertenecen a tu cuerpo. Y sentir, por un momento, que me hubiera gustado que tu cara estuviera en mi campo de visión al recuperar la consciencia. Y que tu sonrisa me dijera que todo iba a ir bien.

miércoles, noviembre 26, 2008

Grupuscular

Es como si juntas en una mesa de la cervecería checa del barrio a seis chicas que, en realidad, hace menos de dos meses que se han conocido la mayoría de ellas. Y esa unión fruto de la casualidad o la causalidad, que podría parecer frágil, sirve para que todas y cada una de ellas rebusque en su interior y saque a colación todos aquellos pensamientos que no te atreverías a pronunciar delante de nadie en voz alta. Y sin embargo, entre todas consiguen relativizarlo, entenderlo, atajarlo. Y no importa que sea la tarde más fría del invierno, o que entre sus consumiciones se mezclen cafés hirviendo con coca-colas con hielo. Porque lo que de verdad importan ... son ellas.

martes, noviembre 25, 2008

Balances

Y hay quien dice que soy extraordinariamente rara. Y a lo mejor sí que lo soy. Una admite sus rarezas sin escrúpulos. Como que odio la sopa porque de pequeña leía demasiado a Mafalda. Y ahora sólo la tomo si me asola el frío y es de sobre o de cocido. O que me chiflan los sandwiches de bocadelia, o el paté de atún y la mantequilla de cacahuete. Me pinto las uñas de los pies de negro y colecciono mitones y guantes de rejilla para ponerme en ocasiones especiales. Me quito las gafas con demasiado desparpajo, y las lentillas todavía me hacen llorar los ojos. Pero me gustan las regalices sobre todo cuando las regalo. A mí lo que me gustaba de verdad que me regalaran eran las bolsas de palomitas. Y a veces me pongo colorada con mucha facilidad, y me arde la cara mientras se me congelan las manos. Y lloro demasiado a menudo, tan sólo con notar lo muchísimo que me quieren las personas a las que más he querido.

lunes, noviembre 24, 2008

Rompe-cabezas

Y no sé cómo ni por qué parece que todo vuelve a su sitio, como si de las piezas desperdigadas y posteriormente encontradas de un viejo puzzle se tratara. Todo lo que empezó a ir mal sin motivos aparentes, de la misma forma empieza a ir bien. Y a nadie se le ocurre preguntar por qué. Sólo sonreír. Y a mí todo me huele a mandarina.

domingo, noviembre 23, 2008

Esfuerzos y esperas

Porque hay cosas para las que cualquier esfuerzo sería realizable con tal de alcanzarlas, y otras se nos antojan tan triviales que ni nos planteamos en sí suponen o no un esfuerzo. Porque hay cosas por las que merece la pena esperar. O al menos eso quiero creer.

All I Want ...

Hoy me he parado a pensar lo deprisa que pasa el tiempo y lo veloz que cambia la vida, en cuestión de instantes hay giros de ciento.ochenta.grados que hacen que nos quedemos sin respiración. Por ejemplo. Y resulta que quedan siete días para el primer domingo de Adviento, lo que implica que el espíritu prenavideño empieza a rondarme alrededor del estómago. Y quizás este año más que nunca, y desde luego mucho más que la última vez. Y esta preparación implica Ilusión, implica Esperanza, implica Fe e implica Amor. Y eso es más que suficiente para ser feliz hasta la cuesta de Enero, como mínimo.
Y eso que este año, mi carta a los Reyes Magos se reduce a mantener ese brillo en mi mirada ...

viernes, noviembre 21, 2008

Efe

Era también la chica que siempre escribía en pluma. La que podía sentarse al principio o al final de la clase y reírse cuando la ocasión lo requería. Le molestaba que la gente no supiera borrar la tiza o que se quitaran y se pusieran las gafas demasiado a menudo, por ejemplo. Se había acostumbrado a tomar el café sin azucar, quizás porque ahora, al contrario que antaño, la vida se le antojaba lo suficientemente dulce. Tenía el pelo liso, y a veces se lo recogía con una pinza. Otras veces quería tenerlo rizo. Y a menudo sonreía. Y eso le gustaba más que otra cosa en el mundo.

jueves, noviembre 20, 2008

La chica que se duerme en el autobús de las 4

Tengo las manos frías
y me sonrojo con facilidad.
No me gustan las mentiras
y sólo sé sonreír de verdad.

Y a veces compro regalices para regalar
y miro en los escaparates reflejos de felicidad.

Siempre me muerdo las uñas
y leo poesías en algún bar.
Endulzo la vida sin azucar
y ya no me cuesta improvisar.

Y a veces miro de reojo a ver si te veo pasar
y a cada paso que voy estoy aprendiendo a volar.


Y además soy la chica que se duerme en el autobús de las cuatro.

martes, noviembre 18, 2008

Rutinas y Sonrisas

Hoy llegué a la estación sin reloj, pero sabiéndome a tiempo. El autobús no estaba en su dársena, pero no tuve dudas. El autobús llegó y se colocó en su sitio. Aún quedaban unos minutos. Dos hombres de edad discutían sobre si ese era o no el autobús que esperaban. Tenían acento de fuera. Me preguntaron a mí y les saqué de dudas:
-Sí, este para en Pontedeume.
-¿Usted va para allí?
-Sí, yo también me bajo allí.
-¿Es de allí, usted?
-No, pero trabajo allí.
-Es bonito, ¿verdad?
-Sí, es muy bonito.
-¿Usted es de aquí entonces?
-Sí, soy de aquí.
-Ferrol es bonito, mire que la gente dice que Coruña y tal pero Ferrol es mucho más bonito.
-Bueno, a mí me gusta mucho pero es que soy de aquí.
-Nosotros es que somos de Burgos, sabe.
Me hizo gracia que me trataran de usted siendo mucho mayores que yo. Me hizo gracia que siendo de Burgos les gustara tanto Ferrol. Al subir al autobús, antes de meter la tarjeta, el conductor me preguntó: A Pontedeume, ¿no? Y yo sonreí. Me gusta cuando no tengo que decir lo que quiero porque la rutina hace que ya se sepa.

lunes, noviembre 17, 2008

Recuperando ilusiones

Y sin avisar, he vuelto a ser una quinceañera atontada, como quien tiene una primera cita y no sabe si combinar los zapatos con el bolso o con el sombrero, o con las dos cosas, o si en realidad eso va a servir de algo. Con la ilusión de la juventud extrema y la sabiduría de los inicios de la madurez. Y pensando en todo lo que me queda por vivir y en lo que ya he vivido y lo que no fui capaz. Y sonrío ... sin poder evitarlo.

domingo, noviembre 16, 2008

Camelos

En realidad, hay muchas maneras de minimizar conceptos, o de quitarle importancia a los grandes dramas existenciales de la vida que nunca lo fueron tanto. No todo puede ser como una canción de Joni Mitchell, si no, seríamos todos kamikazes con la ansiedad por las nubes y el mundo sería un lugar inhabitable. Por ejemplo. Es como odiarte sin tener un motivo de peso. Porque si nos ponemos exigentes no tengo nada que reprocharte aunque quiera. Y puedo patalear y enfadarme todo lo que me apetezca. Y no respirar hasta ponerme tan azul como papá pitufo. Pero no tengo derecho, y además no gano nada con ello. Y aún encima resulta que los deslices nocturnos son como las lagunas en la memoria, que mientras no haya un compromiso firme no se pueden echar en cara. Así que he decidido dejar de pensar demasiado. Y simplemente volver a disfrutar de esto. Aunque no sepamos lo que es. Aunque de momento sólo nos estemos conociendo.

viernes, noviembre 14, 2008

Amar.gura

No me parece mal, no me tendría que parecer mal. Y sin embargo ... no me parece bien, no puede parecerme bien. Y no tiene que ver sólo con lo que yo siento. Tiene que ver contigo, tiene que ver conmigo, y tiene que ver con ese nosotros que está o estaba empezando a formarse. Esta vez no quiero que se acabe antes de empezar. No entiendía lo que nos ha estado pasando últimamente, pero me gustaba. Ahora no me gusta ni un poco no poder entender ciertas consecuencias de ciertos actos de los que ninguno de los dos podemos estar orgullosos. Y quizás en este caso, la ignorancia hubiera sido una buena elección. Porque no había necesidad de sinceridad, porque no había nada que explicar, ni mucho menos que contar. Y sin embargo ... y sin embargo ... algo me dice que las cosas así no están del todo bien. Y quiero que esto no sea más que un mal recuerdo de aquel principio que tanto nos costó.

jueves, noviembre 13, 2008

Nuevos Rumbos

¿Sabes?

Creo que cada vez me como menos las uñas, y sí, mis manos todavía están frías a veces, pero mi boca se empeña en hacer muecas que muchos denominarían sonrisas cada vez que uno de esos nuevos detalles que alguien tiene conmigo me conmueven un poquito.

Y creo que no hay turnedos suficientes que me alejen de este nuevo camino.

Días de Sol

Y resulta que de repente entre las tormentas huracanadas de los días pasados se asoma un veranillo de San Martín un tanto desubicado, pero no del todo. Y luce el Sol, y eso me provoca que me ponga azul, guiñe un ojo y sonría. Por ejemplo. Nunca hubo margaritas suficientes, ni días de verano ni recuerdos enlatados. Siempre he necesitado caricias adicionales, y ahora, a ratos, puedo verlas camufladas en algunas frases de madrugada.

miércoles, noviembre 12, 2008

Contrastes

Hay días que luce el sol y otros te coge la tormenta. Es Noviembre y sus contradicciones constantes. Pero de ahí surge la magia, el milagro, o como quieras llamarlo. Fenomenológicamente se le llama Arco Iris. Yo prefiero decir que el cielo se pone guapo para aquellos que sepan apreciarlo. Últimamente hay algo en mí que irradia optimismo por los cuatro costados. Y no me disgusta nada en absoluto.

martes, noviembre 11, 2008

Martes

Hoy me he levantado más tarde de lo habitual. He sonreído y le he dicho buenos días al mundo. He conducido bajo el sol recordando esa sensación de poder que te da el tener el volante entre tus manos. He hecho planes y he recogido frutos de acciones pasadas. He sonreído mucho conversando con alguien que últimamente me hace sonreír demasiado. He cosido mi zapatilla derecha y he sonreído de nuevo al mirar el dedal en mi dedo índice. Y entre puntada y puntada ... seguía sonriendo.

Sorpresas de la vida

No estoy segura de como denominarlo. Quizás sea curiosidad, o ilusión. A lo mejor son simplemente ganas de vivir. A lo mejor es q simplemente, cuando abres los ojos y miras hacia adelante ves que en realidad, hay mucho más mundo que el que conocías. Sí, probablemente sea eso. Una parte de mí siempre guardará la ausencia del mayor amor jamás sentido. Lo sé. Pero todas las demás empiezan a sonreír por el simple hecho de querer vivir una aventura inesperada.

lunes, noviembre 10, 2008

Quiero

Empiezo a volver a querer poder vivir.
Simplemente.
Y eso ya es mucho más de que lo que ansiaba varias lunas atrás.


No puedo evitarlo,
soy romántica aunque lo niegue hasta la saciedad.

domingo, noviembre 09, 2008

Sin voz

Soy capaz de romperme la voz recordándote
para despertarme al día siguiente con una sonrisa en los labios.

Porque estás tan cerca que olvidarte es imposible
pero de un modo en el que superarte empieza a ser cada vez más fácil.


Y ya no eres mi único motivo para sonreír
mientras recupero a pasos pequeños esa capacidad de soñar que tú avivaste más que nadie.

jueves, noviembre 06, 2008

Buenas/Malas Costumbres

Resulta que de repente, me he acostumbrado a las pequeñas cosas que hacen que la vida te sonría. Y eso no es ni bueno ni malo. Sino todo lo contrario. O al menos eso dicen. Ya no digo: se avecinan cambios, es que los cambios ya están aquí. Ahora sólo digo: estás escribiendo tu propia historia, pequeña.

miércoles, noviembre 05, 2008

Fuera lágrimas

¿Sabes qué?


Que todas esas canciones que hablaban de ti ... ya no me hacen llorar.


Sólo Recordar(Te)

:)

Será que Mon me ha transmitido su buen humor. O será que a mí, como a ella, el Sol nos inyecta vitalidad. Sobre todo para estos días en que cambio los suspiros por sonrisas, y las lágrimas por otro brillo en los ojos que se corresponde con una sensación totalmente contraria. No sé que me pasa. No estaba planeado, ha sido inesperado. Pero quizás eso es lo mejor de todo. Que la vida todavía puede sorprenderme.
(ytecopieteoeltítuloporquemehagustadolaidea)

martes, noviembre 04, 2008

Adelante

Y creo que hoy no me importan ni el sueño ni el cansancio. Y he olvidado las tensiones, las presiones y las malas sensaciones que me provocan ciertas actitudes. Simplemente sonrío porque sé que la vida puede sonreírme. He aprendido a medir las circunstancias. He aprendido a amar de otras formas. He aprendido que echar de menos es sólo una parte de mí. Y además sé que puedo volver a ilusionarme. Y no te olvidaré jamás porque es gracias a ti que he podido empezar a superarte.

Alegrías y superaciones

Las calles de Ferrol empiezan a oler a Diciembre. Sí, sí, sí. No me preguntes por qué. A lo mejor es por la lluvia y el frío, por los paraguas, las bufandas y mitones de rayas. Aunque seguramente sea porque en el escaparate de Pórtico ya hay árboles de Navidad. Como sucede cada año cuando termina Octubre. Sí, definitivamente quiero que se acabe Noviembre. Por múltiples razones. No sólo por el descanso y los reencuentros, si no porque necesito despedir este mes que me recuerda tanto a ti. Porque en Diciembre te veré pero será menos tuyo. Estoy segura. Pero además sé que mirando hacia adelante, este Noviembre será recordado como el mes en el que te convertiste en mi alma gemela platónica y fui capaz de superar la imposibilidad de sentirte mío. Y también como el mes en el que mis sonrisas se debieron a más de una persona.

lunes, noviembre 03, 2008

Amistad y desentendidos

Echaba de menos tener cerca al mejor amigo que me había dado la vida. Echaba de menos verle, abrazarle. Echaba de menos que formara parte de mis rutinas y que me escuchara cuando sabía que tenía algo que decir. Echaba de menos esa forma tan especial que tenía de cuidarme y cómo se preocupaba hasta el extremo. Echaba de menos, también las discusiones acaloradas en las que parecía que no me entendía pero en realidad sí lo hacía. Lo echaba de menos hasta hoy, que en cierto modo lo recuperé. Y aunque aún hay cosas en las que no estamos ni estaremos jamás de acuerdo ... adoro esa forma que tienes de ponerme los pies en el suelo cuando crees que vuelo sin control. Aunque sea a base de metafóricos golpes en la nuca.

Lunes en Noviembre

Hay días que tengo la extraña sensación de que me he cansado de luchar. Quizás porque se me han acabado los motivos, o porque la meta no está clara. O a lo mejor es simplemente que es el primer Lunes de Noviembre, llueve, hace frío y estoy cansada. He cambiado algunas cosas en mi cuarto. He colocado en soportes para fotos todas las postales que me han ido mandando esas personas que se han ido alejando temporal o definitivamente de mí. La tuya, por supuesto, tiene un lugar destacado. Quiero hacer más cambios. Quiero imprimir fotos que me recuerden por qué sigo aquí y qué es lo que quiero para mí, porque a veces creo que se me olvida. Porque a lo mejor no es que esté cansada de luchar. A lo mejor es que es Lunes y estoy cansada en general.

domingo, noviembre 02, 2008

Sonrisas

Hay muchas cosas que me hacen sonreír. Y me gusta que así sea. Pero sólo tú sigues sacando esa sonrisa desde el fondo más profundo de mi alma. Una que sería perpetua si nuestra vida hubiera sido nuestra.

Manos Frías

¿Sabes?

Antes solía tener las manos frías, aunque mi corazón estuviera templado. Pero hace dos Noviembres que mis manos ya no son témpanos de hielo. Quizás porque tú las calentabas cada vez que las cogías entre las tuyas. Quizás porque cada vez que estabas cerca de mí todo era más cálido. Y es por eso, quizás, que ahora vuelven a enfriarse y no habrá guantes en el mundo suficientes para abrigarlas para soportar este otoño.
Y es que mis manos, mis brazos, mi piel, te necesitan. Y creo que nunca había necesitado tanto un abrazo. Quizás por eso, esta mañana, no me quise conformar con un simple apretón de manos como señal de paz en la misa dominical. Quizás es por eso que me acerqué más de lo habitual a mi mentora perpetua para sentir un cálido beso en la mejilla que me hiciera recordar que nunca estaré sola del todo. Como todos los domingos vividos.
No sabes cuánto necesito el roce de tus manos ...

Domingos en Noviembre

Me gustan los domingos. Aunque llueva y me encierre en casa toda la tarde buscando concentración e inspiración. Aunque sea Noviembre otra vez. Porque las mañanas siempre significan volver a un hogar que nunca ha dejado de ser mío por mucho que cambien las circunstancias, y yo misma. Recordar, avanzar, vivir. Me gusta esa dulzura que empaña la amargura de todo lo demás. Me gusta Noviembre a pesar de lo intempestivo que se había avecinado este año. Me gusta porque durante los dos últimos años, Noviembre era extraordinariamente dulce. Porque tú estabas aquí y hacías que cada día de ese mes fuera especial. Y este año ... Noviembre es más frío, más amargo, más melancólico. Y te echo de menos, tanto como en Octubre, o como los días de Diciembre que me separen de ti. Aunque hablemos y me hagas sonreír. Porque lo que necesito hoy más que nunca es Abrazarte.

sábado, noviembre 01, 2008

Noviembre

Y sé positivamente que compararé contigo a todos los hombres que intenten acercarse a mí. Y también sé positivamente que la inmensa mayoría se quedan a años luz por debajo. Y si alguno, alguna vez, se acerca lo más mínimo me sentiré feliz. Pero aún así, no podré amarle jamás como a ti.
Y además ... Noviembre ha llegado sin avisar.

viernes, octubre 31, 2008

Asumir y superar

Decía mi madre siempre que hay cosas en la vida que nunca se superan, que simplemente con el tiempo, te acostumbrabas a vivir con ellas. En realidad, ella nunca habló de amor en esos términos, pero creo que es perfectamente aplicable también a ello. Porque qué es la vida sino Amor en letras mayúsculas. Hoy sé, y cada día me convenzo más, de que en nuestro caso sucederá así. Por mi parte, obviamente. Nunca seré capaz de superarlo del todo. Pero confío plenamente en que aprenderé a vivir con ello. Y quizás, con el tiempo, me cree la ilusión de que soy un poco feliz.

Inevitable



Creo que una parte de mí siempre te amará por encima de todo.

jueves, octubre 30, 2008

Amarga

¿Sabes que creo?





Que toda la dulzura que guardaba para ti se me ha quedado acumulada en algún rincón del organismo ...









Por eso ahora es todo tan amargo.





Incluso el café de máquina.

miércoles, octubre 29, 2008

Nadie como tú me sabe hacer café


Y resulta que a veces, a pesar de la alegría, y de esa especie de estabilidad emocional que todos creen que ya tengo, me sobrepasa el cansancio y se me escapa el tiempo. Y necesito café. Mucho café. Vuelvo a ingerir cantidades ingentes de café. Como antaño. Como cuando estabas tú. ¿Recuerdas cuántas tazas de café era(mos) capaces de tomar en periodos de crisis? Muchas, aunque nunca suficientes. Tú te lo tomabas siempre muy cargado. Y cada vez que pido uno así me acuerdo de ti. Todavía te necesito para compartir esos cafés. Porque cuántos más tomo para seguir este ritmo que me aleja de mis pensamientos encadenados a ti, más necesito que estés enfrente pidiendo uno bien cargado para ti. A pesar de todo.

lunes, octubre 27, 2008

Positivismos

-Me gusta verte así.
-¿Así cómo? Porque ahora no me estás viendo.
-Así de positiva.
-Estoy demasiado ocupada a lo largo del día, así que no me da tiempo a pensar.
-Eso es bueno.





[Hasta que se acabe y me de cuenta de que después de Ti no hay Nada]

domingo, octubre 26, 2008

sábado, octubre 25, 2008

Eres y Serás

Eres, todavía, esa imagen que se me viene a la mente cuando no pienso en nada, o cuando intento no pensar en lo que está ocurriendo. Eres ese instante fugaz en el que, a lo largo de las múltiples ocupaciones que ocupan mi vida, me refugio para no perder el rumbo. Eres mi Norte y mis coordenadas, eres ese impulso que bombea los latidos de mi corazón, y el aire que respiro. Eres mi hogar y siempre lo has sido. Incluso antes de existir en mi vida. Eres aquel que sé que estará a mi lado cuando la vida acabe. Y en la eternidad, te amaré como la primera vez. Como todo el resto de la vida que me queda por vivir contigo y sin ti.

Olvidar.Te

Y es ahora verdaderamente cuando empiezo a entender las canciones de autor. Sobre todo esa de Sabina que habla de aprender a olvidar (Te) en 19 días y 500 noches. Aunque hayan pasado muchos más días y muchas menos noches que todo eso.
Pero es que olvidarte es ... a día de hoy ... un lujo que no me puedo (niquiero) permitir.

viernes, octubre 24, 2008

Déjame que te cuente ...

Quiero contarte que no dejo ni un instante de pensar en ti, que te echo tanto de menos que a veces hasta me cuesta respirar. Tu recuerdo es ese motivo por el que se me curvan los labios formando una sonrisa, pero también el culpable de que se me empañen los ojos cada noche. Porque has de saber que no hay una sola noche en la que no piense en ti, en la que no te necesite. Y sigues estando en todas las canciones, y en todos los caminos que recorro. Y todas las reflexiones que hago acaban conduciéndome a ti. Y aunque cada día soy un poco menos infeliz, he de confesarte que también cada día me convenzo más de que jamás podré ser plenamente feliz. Sin ti. Porque sé que jamás dejaré de amarte con todo mi ser. Y además, déjame decirte, que eres la única persona a la que quiero y necesito seguir contándole mis cosas.

lunes, octubre 20, 2008

antes de ti

¿Te acuerdas? No. Es lógico. Porque de aquella tú no estabas. El barrio parecía más pequeño y viejo, pero igual de destartalado. La Avenida ya había sido construida y cientos de nuevas familias de bien pasaban a ocupar aquellos edificios. Había una tienda de chuches donde luego hubo muchas empresas de telefonía movil diferentes, y talleres de reparación informática. Se llamaba La Xeitosa y las gominolas se cobraban a duro, y no al peso, lo cual nos permitía calcular cuántas podíamos comprar con las monedas que salían de nuestro bolsillo. Solíamos ir allí después de ver a los niños del colegio jugar a fútbol sala en el pabellón del barrio. Creo recordar que una vez el niño que nos gustaba a todas nos dedicó un gol. Muchos años después resultó que tú hiciste lo mismo conmigo, precisamente en aquel mismo lugar. E íbamos a aquella tienda con la adrenalina y la emoción recorriendo todo nuestro cuerpo y comprábamos ladrillos, cocacolas y corazones de gominola, y bebíamos esas artificiales cantimploras rellenas de un líquido de color llamativo que nadie se preguntaba de qué estaban hechas.
Sí, porque hubo cosas dulces en mi vida antes de conocerte, pero ninguna como Tú.

domingo, octubre 19, 2008

Amar y Amor

Me da miedo pensar que cada día que pasa estoy más segura de que jamás podré amar a alguien tanto como a ti. Y quizás, eso implique acabar teniendo una vida absolutamente incompleta. Sin ti. Pero por otro lado ... sé que nunca dejarás de estar a mi lado. Y si nunca vuelvo a sentirlo ... sé que he amado lo máximo que se puede amar.

viernes, octubre 17, 2008

Loca por ti

Y resulta que de repente es viernes, otra vez. Y te siento tan cerca que casi me parece que sigues viviendo en el barrio de al lado. Si no fuera porque abrazarte es imposible. Al menos hasta que Diciembre se apodere de nuestros días. Y no quiero ni pensar en que antes de que eso pase, queda siempre otro Noviembre, que es ese mes en el que cada día es tuyo y sólo tuyo, porque por muchos años que pasen, mi Noviembre seguirá siendo tuyo. Y sin embargo, sigues tan dentro de mí que me río yo de las distancias físicas cuando puedo verte y escucharte como si estuvieras enfrente. Y ver que nada cambia ni cambiará entre nosotros. Y es que creo que ninguno de los dos podría soportarlo. Y a veces, como si fuera una niña tonta, se me empañan los ojos cuando suenan esas canciones que cantábamos juntos y pienso en lo felices que podríamos haber llegado a ser.

jueves, octubre 16, 2008

Sintiéndote Cerca

Me gusta escucharte, aunque sea poco y entrecortado. Me gusta hacer esfuerzos para comunicarnos más y mejor, aunque entendernos nunca haya supuesto un esfuerzo. Me gusta verte y sentirte muy cerca aunque estés tan lejos. Me gusta sonreír y verte sonreír. Me gusta contarte las cosas que hago, y que me cuentes las que haces tú. Me gusta escucharte decir cuánto echas de menos aquello que aquí dejaste. Me gusta pensar que el tiempo vuela y que en cada uno de mis pestañeos puedas estar de vuelta en casa.

miércoles, octubre 15, 2008

In-EvitaBle

No puedo evitar quererte. Quererte así. No puedo evitar emocionarme cuando pienso en ti, cuando hablo contigo, cuando veo y siento de nuevo todo el cariño que me dedicas. No puedo evitar que cada vez que tu sobrino hace un gesto que me recuerda a ti me sonría el alma, o estremecerme cada vez que paso por delante de tu casa y pienso que no estás allí.

martes, octubre 14, 2008

Gracias

Gracias por hacerme tragar mis propias palabras de estos días. Gracias por quitarme los miedos, las inseguridades, la tontería. Gracias por echarme de menos casi tanto como yo a ti. Gracias por ser feliz y hacerme sentir bien por ello. Gracias por decirme que me quieres en un momento en el que necesitaba tanto oirlo.

sin-senti-dos

No tiene sentido y no entiendo por qué.


Y es que ahora que tu entorno está cada vez más cerca de mí, es cuando te noto cada vez más y más distante.


Y no sé si puedo soportarlo . . .

lunes, octubre 13, 2008

Recuerdos, Nostalgia y Soledad

Salí de clase temprano, aunque ya estaba anocheciendo demasiado deprisa. Mis pasos no me preguntaron, se encaminaron hacia aquel lugar en el que nos fuimos conociendo poco a poco, donde compartimos tantos momentos irrepetibles, en donde más reímos y más lloramos también, pero siempre juntos.
Y recuerdo que siempre iba a buscarte allí. Y hoy volví. A ver si veía a alguien. Típica excusa sin sentido. En realidad, y aunque sabía que no estabas, creo que fui buscándote a ti. Como de costumbre. Era ya de noche, y como corresponde a esta época del año, estaba demasiado vacío. A estas alturas sólo nosotros y pocos más rondábamos por allí. Y hoy ni siquiera había luz en aquel rincón en el que aprendimos a comunicarnos de otra manera. Me pareció tremendamente grande y vacío sin ti. Y triste. Tremendamente triste.
Y luego recorrí una vez más ese camino de vuelta que siempre compartíamos antes de despedirnos en aquel cruce de caminos con un abrazo siempre demasiado sentido.
Y me faltabas tú y tus abrazos. Y no sólo porque estés lejos, sino porque estos días siento que Tú y el Mundo estáis mil veces más distantes de lo habitual.

domingo, octubre 12, 2008

InSeguridad

La Soledad te va matando poco a poco. Como las enfermidades terminales. Te va apagando por momentos. Sin remedio.
Pero te hace más fuerte.
El Amor, en realidad, te debilita. Te hace vulnerable.
Necesitar es de cobardes.
Cuando estás sólo no puedes permitirte el lujo de no se independiente.
Cuando has olvidado lo que es estarlo, cuesta un mundo acostumbrarse a volver a estarlo.
Porque has llegado un punto en el que no puedes valerte por ti misma.
Y no puedes apoyarte en nadie, porque no ves nada en que apoyarte ya.

Entre mis brazos y mis pies ... Tú



Puedo pasarme toda la tarde del domingo practicando las posiciones básicas del ballet. De primera a quinta. De quinta a primera. Obcecándome y con obsesiva dedicación. Para tener algo que enseñar. Y sin embargo, no dejo de encontrarte en cada movimiento que realizan mis músculos deliberadamente.

sábado, octubre 11, 2008

Me haces tanta falta

¿Qué quieres que te diga? ¿Prefieres la verdad o algo que te haga sentir bien? Porque podría decirte que no hay día en el que me acueste y no piense enti. O podría decirte que estoy bien siempre y cuando no tenga tiempo suficiente para pensar en si realmente lo estoy o no. Podría decirte tantas cosas que en realidad ya no podría discernir las que son ciertas de aquellas de las que me intento autoconvencer para no volver a caer. Puedo decirte, sin embargo, sin miedo a equivocarme o a hacerte sufrir, que te echo de menos como nunca antes había echado de menos. Y es que cuando decía aquello de que me hacías falta no eran falsas frases ante las despedidas inevitables. No, era una realidad. Una realidad a la que no acabo de acostumbrarme. Y no porque no quiera necesitarte, sino porque ahora que es cuando más falta me haces, estás demasiado lejos para poder abrazarme. Y yo ... simplemente puedo valerme de recuerdos y pequeñas señales de humo desde la distancia para no apagarme del todo.

viernes, octubre 10, 2008

confesiones

Tengo que confesarte que me resulta imposible olvidarte. Todavía. Y es que por muy bien que esté, o por muy poco tiempo que tenga para pensar, siempre acabas apareciendo en mi cabeza dando vueltas cuando canto o escucho alguna canción que habla de ti, o al menos que a mí me recuerda a ti. Y resulta que esas canciones son la mayoría. Y cada noche, siempre, todas las noches, acabo abrazando a la luna mientras me acuerdo de épocas pasadas y siento lo lejos que estás y lo sóla que me siento desde que asumí que no podrás enamorarte jamás de lo que soy.

miércoles, octubre 08, 2008

Nostalgias

Sigue dándome un vuelco al corazón cada vez que mis sentidos te sienten aparecer. Y es que estás tan cerca y tan lejos, tan dentro y tan fuera. Y te reconozco en cada persona que sé parte de ti y de tu corazón. Y te echo tanto de menos que a veces me puede la emoción, y me conmuevo tan sólo de pensar en ti y en lo mucho que te necesito. Porque aunque estoy bien, e intento estar mejor cada día, mentiría si dijera que no lloro cada vez que pienso en lo muchísimo que te echo de menos.

martes, octubre 07, 2008

Mikel [y eMe]

4 años de aprendizaje compartido, continuo. 4 años de amor, de lucha, de vida, de ternura enfrascada en besos y babas, en balbuceos y palabras. 4 años en los que os he visto crecer, en los que he crecido con vosotros, en los que he aprendido a quereros, necesitaros y apoyaros desde no muy lejos. 4 años de experiencias a cada segundo que he tenido la suerte de compartir en persona algunas veces y telepáticamente la mayor parte de las veces. Pero sobre todo 4 años de Amor Incondicional. De Madre a Hijo, de Hijo a Madre. Y por mi parte, Amor hacia ambos. Ayer, Hoy y Siempre. Y los años que nos quedan por vivir de esta manera.

lunes, octubre 06, 2008

Preguntas sin respuesta

A veces me pregunto cuándo dejarán de hablarme de ti ciertas canciones, qué día de la semana no me cruce con alguien más cercano a ti que yo misma, cuándo dejarán de preguntarme por ti por las noches.
Y me pregunto también cómo seguirá afectándome la distancia física y emocional de casi todo cuanto he amado siempre.

domingo, octubre 05, 2008

Mis desequilibrios

Realmente, me asusta saberme tan vulnerable. Sentir de nuevo esa necesidad imperiosa de no quedarme sola. Sé que nunca había estado menos sola antes, pero el simple hecho de tener miedo de volver a caer me provoca taquicardias, ansiedad, desequilibrios. No recordaba lo difícil que era mantener el equilibrio. No recuerdo cuando fue la última vez en la que la estabilidad era un despropósito. O un imposible.

Desgastes y olvidos

Hay cosas que no deberían cambiar nunca y otras que irremediablemente cambian. Y para colmo, nadie puede decidir cuál pertenece a cada grupo. Querer con todas las fuerzas es un concepto demasiado relativo y quizás mi concepción del Amor, en cualquiera de sus múltiples manifestaciones, se eleve siempre a la máxima potencia. Quizás porque todavía espero demasiado de la vida, aunque creyera que había perdido todas las esperanzas. Porque nunca aprendí a escuchar a aquel que me decía que era mejor estar preparado para lo peor para no desilusionarnos e incluso, alegrarnos. Y es que olvidé que la vida en sí misma era un regalo.

viernes, octubre 03, 2008

Extrañas sensaciones

Tengo la sensación, a ratos, de que alguien quisiera encargarse de borrar de un plumazo los cinco últimos años de nuestras vidas. Y quizás sea así. Pero no pienso permitirlo. Porque aunque hayan sido los más duros y difíciles, porque aunque hayan sido cuándo más her perdido, sin duda alguna ha sido la época en la que más he ganado. Y no permitiré que nadie me robe lo que ya he conseguido.

jueves, octubre 02, 2008

midiendo distancias sin querer





Cada vez tengo más claro

que nunca tuve más razón

que cuando defendía que las distancias

no se medían en kilómetros.

Y es que Bélgica puede estar tan cerca

y Compostela tan lejos ...

miércoles, octubre 01, 2008

Décimas de segundo

Hoy pasé por tu casa al adentrarme en tu barrio camino del trabajo. Y me entró una ansiedad que hacía unos seis días que no sentía ya. Sonaba esa canción que tanto nos gusta, que tanto nos dice, que tanto siento nuestra ... y durante un momento, se cortó mi respiración y unas incipientes lágrimas rozaron las líneas de mis ojos. Pero fue tan sólo un instante. Porque al momento recordé cada una de las perlas que me dejas a lo largo del día desde ese punto de Europa que siento tan lejano y cercano a la vez. Y sonreí. Tendría que dejar de quererte tanto.

El mismo camino

Ni te imaginas cuanto tiempo había recorrido ese mismo camino a la hora de comer los días en los que me dedicaba a estudiar por las mañanas para ver si por algún casual resultaba que salías de clase y nos cruzábamos en aquella parte del camino. Y muchas veces nos veíamos, y nos parábamos a hablar. Y algunas veces era casualidad. Y el resto fruto de mi conscientes e impacientes ganas de verte.

Recuerdos

Me gusta recordarte con pequeños detalles. Me gusta llegar a ese sitio que vincularé toda mi vida a mi infancia y ahora empiezo a vincular contigo, aunque nunca estuvieras en él. Sólo por el simple hecho de que las personas que más quieres, ahora también vincularán su infancia a él.

martes, septiembre 30, 2008

Momentos

Siguen emocionándome tus palabras, sobre todo cuando las diriges solamente a mí. Me encanta que me añores, sí soy egoísta y me gusta saber que hay ciertos sentimientos correspondidos entre nosotros, aunque no sean todos. Me encanta que te emociones al recordar y que sonrías cuando piensas en mí y en cómo estoy llevando las cosas. Adoro que me quieras casi tanto como yo te quiero a ti.

lunes, septiembre 29, 2008

Nostalgia prematura

Me encanta saber de ti.

Pero odio saberte feliz estando tan lejos de aquí.

Tan lejos de mí.

Te echo de menos como jamás pensé que se pudiera añorar a alguien.

Y me inundan los recuerdos a cada paso que doy.

¿Te acuerdas? Solíamos despedirnos siempre en el mismo punto, después de arduas horas de estudio o inolvidables clases de francés. Y siempre había abrazos a los pies de la rotonda de Gonzalez Llanos. Y aunque llegar hasta allí implicaba coger el camino más largo de vuelta a casa, siempre lo hacíamos. Porque lo que nos gustaba era alargar esa parte del camino que hacíamos juntos.

Lucía




Hoy es 29 de septiembre y hace un año se me cayó el mundo. Pero no me apetece hablar de ello. Porque estoy empezando a alzar el vuelo y no quiero recaer pensando en cómo comenzó todo, en por qué hoy debería ser un día duro porque el primer aniversario de cualquier adiós nunca es fácil. Y menos cuando perder a mi abuela sobre todo implicó empezar a perderme a mí misma. Y no me apetece revolcarme en mi dolor. Hoy sólo me apetece hablar de Ella.


De Lucía. Mi pequeña. Todavía la recuerdo recién llegada a aquellas tardes de gimnasia rítmica, todavía recuerdo las bromas de las Lelly Kelly. Y siempre recordaré que era la única de las tres que me caía bien a pesar de todo.


Y con los años y la experiencia se ha convertido en una jovencita absolutamente única y excepcional. Su dulzura sobrepasa los límites de lo permitido, al igual que su bondad; aunque con los años ha aprendido a no dejarse pisotear, no sé si a fuerza de los gritos de Irene para que espabilara o a otros motivos que desconocemos. Y cada día que pasa me sorprende más y mejor, porque cada día es más y más maravillosa, aunque no parezca posible.


Siempre que me pongo a hablar de ellas me quedo corta. Porque verlas crecer ha supuesto mucho para mí. Y gran parte de lo que soy de lo debo a ellas. Y parece que siempre digo lo mismo, pero no quiero que suene a tópico, ni a gastado, porque cada día tengo más claro que las sigo necesitando. Y no es una casualidad que cada vez que empiezo a escribir sobre una de ellas, acabe hablando de todas. Porque a fin de cuentas, somos y seremos siempre un Grupo.


Felicidades princesa

domingo, septiembre 28, 2008

Hoy ... Mañana

Hoy me ha dado por pensar que hace exactamente un año me derrumbé porque comprendí que todo se estaba acabando y que, con suerte, al día siguiente se acabaría del todo. Me ha llevado un año entero comprender que el dolor no había hecho más que empezar.

Lágrimas de arrepentimiento y misericordia

Se sentía solo. Fracasado. No recordaba que hubiera cambiado nada. Siempre volvía a pasar lo mismo. La desesperación siempre le obligaba a hacer estupideces. Y nunca pensaba con la cabeza fría. Le daba la impresión de que en realidad, nunca pensaba. Al menos nunca antes de actuar. Y luego, simplemente, se lamentaba. Parece una posición muy cómoda, pero en realidad no lo era. Por lo menos ya no lo era. Ahora que el mundo parecía cansado de intentar entenderle. Ahora que volvía a sentirse solo, más solo de lo que nunca había estado. Y pensó que ojalá pudiera borrar el último año y medio del calendario. Pero obviamente no podía. Tenía demasiado en qué pensar. Condujo hasta la aldea. Era temprano, aún faltaba demasiado tiempo antes de que llegara el resto de la familia y se plantó delante de la tumba de sus abuelos. Recordó que, con los años, tenía un vago recuerdo de su abuelo. Aún era un niño cuando lo perdió. Y su abuela ... pensó en todo lo que la había hecho sufrir con su comportamiento. Y en cuanto más habría sufrido este último año si hubiera estado todavía viva. Y quiero creer que lloró.
Y al cabo de un rato ella entró en aquel cementerio a poner flores nuevas. Era algo que no le apasionaba. Solía evitar las visitar a los cementerios en los últimos años, pero en realidad pensaba que no le decía nada. Que eran sólo propiedades insulsas. Ninguna de las personas que tanto había querido estaban allí aunque sus huesos reposaran bajo sus pies. Estaban dentro de ella, en cada momento. No sólo en aquel cementerio de pueblo en las fechas especiales. Y al entrar miró hacia aquel pasillo desolador donde estaba la tumba que tan bien conocía desde pequeña. Y allí le vio. Y fue como si un halo de compasión la envolviera de dentro a fuera. Y se acercó, le dio un beso en la mejilla y fue al menos capaz de preguntar: ¿cómo estás? Y sé que debajo de aquellas enormes gafas de sol, varias veces en la tarde, lloró.

sábado, septiembre 27, 2008

Noches y anocheceres

¿Sabes?


A veces pienso que deberían dejar de existir las noches.


Porque hasta en los mejores días al caer la noche me asola la melancolía.

viernes, septiembre 26, 2008

Cambios

¿Sabes?


Todavía soy capaz de ponerme contenta. Y hasta de sentir ilusión.


Puede que nunca deje de amarte, pero empiezo a aprender a ser feliz.

A distancia ...

He de reconocer que hablar contigo y saber de ti, pone un poco de felicidad en mi pequeño mundo de infelicidad. Y no sé por qué sentí que con el otoño y la simple idea de rutinas en el horizonte se alejaba un poco de mi tristeza.


Y saber que me quieres a pesar de todo ...

jueves, septiembre 25, 2008

C.


Y entonces Carla dijo:
-No te pongas triste.
-Ya estoy triste.
-Pues no te pongas más ... si no yo estaré triste también.
Y yo sonreí. Porque no podía quererla más.

MeMe

A petición de Ana os dejo un meme para abrirme todavía más a vosotros que me leéis de vez en cuando ...

6 cosas que me gustan:
- Escuchar cantautores aunque me ponen triste
- Escribir
- Pasear a Zapo con sus dueños, hablando o el silencio
- Encontrarte en las canciones de Amaral
- Aprender francés
- Los fines de semana en tiempo ordinario o especiales
- Las palomitas de maíz recién hechas de la tienda

6 cosas que no me gustan:
- Despertarme con despertador
- Las coles de bruselas
- No ser capaz de no morderme las uñas
- Refugiarme en la tristeza
- Llorar en público
- Sentirme sola



Y a mi alrededor empieza de nuevo a campear el Otoño ...

miércoles, septiembre 24, 2008

Pasados traídos al presente

Me gusta recordar quien fui, pero me gusta todavía más conocer qué queda de aquello que fui. Porque todavía sigo siendo yo, a pesar de todos los pesares. Y ni yo misma podré autoconvencerme de lo contrario. Sé quien fui, y aunque no sepa muy bien quien soy, todavía queda la esencia de lo que fui. Sólo tengo que conseguir que salga a flote, aunque sea a base de retales de Fe.
Me gusta saber que he dejado buen sabor de boca. Recordar que he agradado y que se me ha querido y respetado por mí misma y mis circuntancias. Y saber que puedo seguir siendo querida y respetada por lo que fui, y sobre todo, por lo que soy.

martes, septiembre 23, 2008

recuerdos pronunciables

Estoy leyendo un libro que me recuerda a ti. Y no porque hable de amor. Y no porque me lo hayas regalado. Y no porque te haya gustado. Ni siquiera porque seas un apasionado de cualquier tipo de literatura, porque no es así. No, esa sería yo.

Me recuerda a ti porque lo compré en el mismo sitio en el que compré tu regalo de cumpleaños. Porque pensé en prestártelo cuando lo terminara, y aún lo pienso aunque para ello haya que esperar a Navidad o enviarlo por correo. Porque estoy segura de que te entretendría y gustaría. Y sobre todo porque está escrito en la lengua que juntos aprendimos a pronunciar y en la que empezamos a desenvolvernos. Aunque tú acabes por adelantarme años luz.

Historia de dos



Recuerdo que compré un tipex pocos días antes de que te marcharas. Durante los últimos dos años he estado tomando prestados los tuyos en nuestras horas de estudio. En previsión de tu marcha, y quizás para empezar a asimilarlo me compré uno.
Recuerdo que a los pocos días tu tipex se acabó, y a la espera de comprarte uno nuevo tomaste prestado el mío. En compensación por tantas y tantas veces en que había sucedido lo contrario. Yo acabé los exámenes y tú te quedaste mi tipex.
Recuerdo también que dijiste que me comprarías uno antes de irte. Y supe que no iba a ser así. Que el tipex quedaría en tu estuche y que la primera vez que lo sacarás de él te acordarías de que era mío. Y yo mientras tanto aquí ... tendré que comprarme otro tipex para seguir asimilando la distancia que nos separe.
Pero en algunos momentos, cuando tu uses mi tipex y yo use el tipex que no llegaste a comprar ... podremos imaginar que seguimos estudiando uno enfrente del otro.
Como durante los dos últimos años.

Encuentros


De vez en cuando me gusta encontrarme con una vieja amiga, sentarnos en la mesa de algún bar o cafetería y arreglar el mundo o decidir nuestro futuro a base de palabras no gastadas y sueños inacabados.

Noches difíciles

Desde hace un mes me cuesta pasar una buena noche. Continúan la angustia, la ansiedad y el insomnio nocturnos. Se me hace cuesta arriba eso de dormir, y mucho más el concepto de descanso. Porque mi cabeza ya nunca descansa. Y hay demasiadas ideas absurdas que pasan por ella, y otras que quizás no lo sean tanto. Me esfuerzo, y mucho, por estar bien, pero no es fácil. Y desde luego no lo consigo. No, no estoy bien. No lo estoy, pero no dejo de esforzarme por estarlo. Estos días son una verdadera montaña rusa y tengo más altibajos que los exámenes de geografía de cualquier curso de primaria. Todavía me tiembla el pulso cuando estoy parada y a veces me flaquean las piernas. El dolor de cabeza ya se ha convertido en perenne. Y sigue siendo todavía todo demasiado difícil. Y odio que mi cuerpo no sea capaz de separar mi salud física de la mental.

lunes, septiembre 22, 2008

Algunos buenos propósitos

Me gusta saberte bien. Y aunque pueda llorar y reír a la vez al saber de ti, creo que el saberte bien no hace más que ayudarme a sentirme bien. Y eso es algo que me carga de energía, justo en el momento en el que no la tengo desde hace ya demasiado tiempo.
He estado extenuada hasta la saciedad de mí, de mi vida y de mis circunstancias. Y estoy a día de hoy, todavía, cargada de tristeza, desilusión, desgana y un horrible sentido de la realidad que me quema las entrañas.
Pero a pesar de todo, quiero creer que no puede ser peor. Sé que puede serlo, pero quiero creer que no lo será.
Y quiero creer que a partir de ahora todo irá a mejor, y me esforzaré porque así sea.
Aunque mis ojos sigan siendo tristes aunque sonría.
Aunque echarte de menos rodeada de ansiedad sea absolutamente inevitable.

Las distancias y nosotros


He de reconocer
que saber de ti hoy
me ha hecho llorar y reír a la vez.

principios de nuestros finales

Tengo todavía un poquito de esa angustia que hace que me pregunte cómo estás. Si habrás llegado bien, si te encuentras a gusto, si Lovaina es tan bonito como esperabas, o cómo te sientes. Si te sientes solo, si te tratan bien los belgas, si el piso es decente y si me/nos echas de menos. Y mientras mis pequeños duendecillos mágicos se dedican a inyectarme optimismo en vena, sólo puedo seguir mirando hacia adelante intentando sonreír. Eso sí, sin dejar de echarte de menos.

domingo, septiembre 21, 2008

Elena, mi tía abuela


Un año sin ti. Sin el tintineo de tus pulseras al mover las muñecas. Sin verte pintarte la raya del ojo cada mañana a velocidad de vértigo. Sin tus confusiones entre generaciones. Sin tus llamadas a horas intempestivas. Sin tener que hablar a gritos para que escucharas. Sin verte en tu sillón mirando por la ventana a los ferrolanitos pasar. Sin que ejercieras de matriarca en las comidas familiares. Sin tus: ¡nena! Sin ti.
Y no sabes lo dura que ha sido tu ausencia. Y todo lo que ha supuesto para nuestra familia. Pero tu memoria y tus deseos se cumplirán cueste lo que cueste.

Anoche salí. Tomé un par de cervezas y pensé en ti, y en la distancia física y emocional que nos separa, y me puse triste. Y luego pensé en mí, en mis sensaciones de estos días, en mi creada Soledad y en lo lejano que siento a mi mejor amigo justo antes de que se marche. Y lloré. Y le lloré a ella, la que siempre me escucha, la que mejor me entiende. Y quiso poner en esa noche un toque de cordura a mis desequilibrios y paranoias. Y lo consiguió. Y seguí bebiendo a pesar de todo. Y tomé tequila y otras cosas, y me olvidé por un momento de ti y del mundo. Pero al llegar a casa y tumbarme sola a reflexionar en mi cama, volviste a aparecer.

sábado, septiembre 20, 2008

melancolías

Tendré que poner todo mi empeño en conseguir centrar mi atención en las pequeñas cosas de la vida que me provocan esas pequeñas sonrisas que evitan que caiga una y otra vez en la absurda melancolía que me provoca tu ausencia. Te echo tanto de menos que hasta me duele respirar. E intento endulzar todas esas lágrimas que no me permito derramar. No me quedan vidas en las que encerrar todo el amor que te he regalado.

Actos reflejos

¿Sabes? No tengo todavía esa capacidad de decir te voy a echar de menos, pero sólo como lo que eres, porque mi metabolismo y su desequilibrio se encargan de contradecir mis esfuerzos a base de irregularidades forzosas. Y yo sólo puedo permitirme echarte de menos hasta cierto punto. Sobre todo hoy, que todavía es el primer día del resto de nuestras vidas.

jueves, septiembre 18, 2008

Que nunca me gustaron las despedidas

Odio las despedidas. Las odio aunque sean fugaces para evitar las lágrimas. Aunque haya besos y abrazos y cariño embotellado en a penas unos segundos. Las odio aunque intentemos quitarles importancia, aunque lleve gafas de sol bien grandes para que no veas mis ojos. Las odio aunque sea incapaz de susurrarte algún te quiero, aunque me grites que me vas a echar de menos mientras te alejas. Las odio porque significan que no volveré a verte hasta que la Navidad nos coja por sorpresa.

Sensaciones extrañas

Mi cuerpo es sabio, al igual que mis sentidos. Hoy se ha levantado destemplado, taciturno, melancólico, solitario y con muy pocas ganas. Si por él hubiera sido nos hubiéramos tapado con una manta hasta que fuera domingo por la mañana. Sí, hubiera sido un buen plan. Porque por muchos bocadillos de nocilla que me traiga el chico de la guitarra para mimarme y por muchas fotografías que haga con mis niñas para que consigan hacerme sonreír, no va a cambiar el hecho de que hoy será el último día que te abrace hasta la próxima Navidad. Y eso ninguna de las partes de mí lo lleva bien.

miedos

Me da miedo que te marches. Sí, me da miedo no verte cada día, me da miedo no poder abrazarte en tres meses, me da miedo pensar que vivirás mil vidas y que por mucho que digas que me echarás de menos no lo hagas tanto. Me da miedo perder prácticamente lo único que he ganado en estos dos últimos años en los que parece que me he dedicado a perderlo casi todo. Me da miedo, mucho miedo. Hace tiempo que no tenía este miedo, ni ningún miedo parecido. Y es que estos días son demasiado raros. Como si todo estuviera cogido con pinzas, como si todo hubiera sido un sueño, como si la vida fuera a resquebrajarse todavía más de lo que lo había hecho.
Y es que más que miedo tengo terror. Porque últimamente siento que él ya no me necesita. Y eso no es bueno cuando yo todavía sigo necesitándole tanto. Sobre todo ahora, que Tú te vas. Tienes demasiadas ganas de irte, lo sé. Y lo entiendo. Si estuviera en tu lugar yo también querría irme. Pero teniendo en cuenta que una vez más, soy yo la que se queda, daría lo que fuera por que te quedaras.
Y es que no soporto la idea de alejarme de ti. Y pese a ello, y pese a lo que supondrá, sé y sabes que necesito despedirme.

miércoles, septiembre 17, 2008

Descuentos


¿Y si empezamos a olvidarnos de las tensiones?
Nos quedan menos de 48 horas para separarnos
y parece que las cosas se tuercen a nuestro alrededor.

Quererte así


Me conformo con que deje de doler.

acallando silencios


No sé que tienen tus ojos
que cuando me miras me quedo sin palabras
y cuando estoy a tu lado
el tiempo vuela,
y que cuando me preguntas: por qué estoy triste,
no sea capaz de decirte:
porque jamás podrás quererme como yo quisiera.

martes, septiembre 16, 2008

*


He de reconocer
que si tú me miras
me cuesta mucho menos sonreír.

Sonrisas, distancias & promesas

Es evidente que desde hace unos tres años me paso las distancias por el forro de la chaqueta, pero de vez en cuando no viene del todo mal recordarlo. No estoy bien, no puedo estar bien del todo hasta que supere esto. Y yo lo sé, y tú lo sabes, y hay otras personas que lo saben. Y hay personas que lo intuyen, que lo sienten de cerca, pero lo impresionante es quien se da cuenta a cientos o a miles de kilómetros de distancia por mucho que yo me emperre en ocultarlo.
Anoche estaba llorando y F. me hizo reír desde el centro del país. No sólo sonreír. Me hizo reír, entre lágrimas amargas fui capaz de reírme. Aunque fuera a base de chistes malos. Y lo hizo porque se empeñó en hacerlo. Porque está convencido de que sigo siendo yo, aunque me cueste salir de esta espiral. Porque dice conocerme y no soporta verme así. Le quise tanto. Y le sigo queriendo, obviamente. Fue a la persona a la que más quise antes de conocerte a ti. Y a pesar de todo, olvidarle y seguir queríendole de esta manera fue mucho menos duro de lo que se me antoja contigo. Quizás porque pasó cuando tenía que pasar. Quizás porque no había llegado tan lejos mi entrega. Y pensé que sí, que él y yo nos merecíamos que volviera a ser la que fui cuando él me conoció.
Y después de reír y de proposiciones que no terminaban de cristalizar M. dijo que me haría espabilar desde el otro lado de la ría. Y me contó pequeñas historias que me hicieron sonreír, y me habló de su pequeño y su uniforme de escuela y sentí una especie de pequeñita ilusión que no sentía desde hace demasiado.
Y un ratito más tarde P. me habló desde el otro lado del charco. Y notó que no era la misma de siempre. Empezó diciendo que le costaba hablar conmigo porque me echaba tanto de menos que se emocionaba. A esas alturas yo ya lloraba como quien se muerde las uñas, y no podía parar. Y no quise hablar porque no quería entristecerla, porque estaba demasiado lejos como para verme y saber cómo estaba yo en realidad. Pero finalmente fue inevitable. Porque cuando creas un vínculo de ese modo con unas personas, acabáis conociéndoos hasta tal extremo que resulta imposible mentir, engañar, ocultar o simplemente no ser totalmente sinceras. Y me hizo una promesa e hicimos un trato y yo le hice otra promesa.
Y me sentí tan querida, y recordé también que tú me querías tanto que no podía seguir malgastando mis días compadeciéndome de mí misma. Pero sigue siendo tan difícil ... sobre todo ahora, que Tú te vas.

lunes, septiembre 15, 2008

Manías Mías

No deja de sorprenderme que tengas esa capacidad de detalle para conmigo. Tú que llevas por bandera el déficit de atención a su máxima expresión.

Y te fijas por ejemplo, en que cuando cenamos en el chino siempre hay un momento en el que dejo de comer porque no puedo más, y después de un rato de apacible charla vuelvo a picotear más por gula que por necesidad. O cuando compartimos mesa de estudio en la biblioteca, que es cada día, y me levanto a llenar el botellín de agua o a lo que sea que me levante y meto la silla para dentro.

Son manías que tengo y no me doy cuenta.

Y a ti no se te escapa ni una.

Como la de que suspiro demasiado a menudo.


Pero de esa sí soy conscientey no es precisamente una manía
sino un acto involuntario que surge más de ti que de mí.

Hoy

Hoy volviste a abrazarme. Hoy volviste a mirarme de esa manera que me desarma. Hoy volviste a preguntarme cómo estaba yo. Hoy volviste a decirme que tenía que seguir adelante, que tenía que sonreír, que tenía que dejar de compadecerme de mí misma, porque sólo me estaba haciendo daño. Tienes razón, casi siempre la tienes en esta clase de cosas, y sobre todo cuando se trata de mí. Y lo sé. Y sabes que ya lo sé. Pero una cosa es saberlo y otra poder hacerlo de la noche a la mañana. Con tiempo ... ya sabes ... desaparecerán las nubes negras.

Despedidas

Y empieza la semana más dura, en cuanto a lo que a despedidas se refiere. Anoche me despedí de B. con un abrazo en el coche después de una noche de domingo al más puro estilo años 90. No volveré a verla hasta Navidad porque es lo normal. La voy a echar mucho de menos. Y aunque con ella las distancias a penas se notan porque nos comunicamos constantemente, resulta difícil no tenerla al lado cada día.
El miércoles me despediré de C. porque el jueves se marcha. El papeleo es complicada y todavía hacemos bromas con que la van a repatriar. El sábado nos despedimos de las noches de verano juntas, pero todavía nos queda la despedida difícil, la real. Seguro que la volveré a ver en Navidad, pero con las ofertas de los vuelos a Milán quién sabe si volveré a verla antes. Ojalá sea así.
Y ese mismo jueves, y quizás también el viernes me tocará despedirme de ti. Y eso será devastador. Porque te marcharás como estaba previsto, en la fecha que estaba prevista. Pero nada de lo que ha ocurrido estas tres últimas semanas estaba previsto. Al menos por mi parte. Y sé que para ti tampoco, al menos todo. Pero, ¿sabes? en realidad importa poco. Porque no cambia el hecho de que te vayas, de que yo no quiera que te marches y de que te vaya a echar infinitamente de menos cada día. Porque si estas tres semanas fueron difíciles contigo, los tres meses siguientes se me antojan imposibles sin ti. Y ha quedado demostrado que mi capacidad depende de mis ganas. Y se me han ido gastando hasta tal extremo que me siento incapaz de recuperarlas.
Y además, no soporto las despedidas. Y me has dicho que no llore. Pero necesito decirte hasta siempre y llorarlo. Y pensar en la Navidad y sus reencuentros.
Y es que no sé que tiene septiembre que siempre hace que se desarrolle a pasos agigantados mi espíritu navideño.

domingo, septiembre 14, 2008

Manual de subsistencia Volumen I

¿Te acuerdas de las utopías? Solía creer en ellas, sobre todo cuando se trataba de nosotros. Cuando me sonreías, cuando me mirabas desmontando todas mis armaduras emocionales, cuando me guiñabas un ojo y sentía que se paraba el mundo. Y yo quería soñar y no dejar de hacerlo aunque la vida se hubiera encargado de haberme hecho entender que no iba a ser tan fácil. Y sin embargo, seguí creyendo que había cosas que eran inevitables, pero que en realidad no había nada imposible. Y resulta que me equivocaba. Y no podía ni imaginarme lo duro que sería. Y duele que el mundo entero se empeñe en recordarte y en preguntarme por ti a cada paso cada noche que intento no pensar en que impregnas con tu esencia cada uno de los poros de mi piel.

sábado, septiembre 13, 2008

Y no amanece

Sabía que eras parte de mí,
lo que no sabía era que ya no soy sin ti.

Porque no puedo arrancarte de mí
porque en cada paso que doy
porque en cada mirada que pronuncio
porque en cada pensamiento que me asola
tú siempre estás ahí.

Y entonces cierro los ojos
y siento
y pienso
y el mundo se me antoja
demasiado desolador sin poder soñarte.