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miércoles, febrero 10, 2016

Tender la mano


Tiendo muchas veces la mano y, siempre que lo hago, es de corazón. Sobre todo a esas personas que se lo merecen más que nadie. A veces pienso que doy mucho a cambio de nada. Y a veces se me olvida que dar es la mejor forma de recibir.
A veces, un abrazo puede decir muchas cosas. Puede encerrar un "Gracias" velado o un tímido "esto era lo que estaba necesitando". Dar un abrazo es el mejor regalo que puedas recibir, cuando ese abrazo es sincero y es correspondido. Y, a veces, te recuerda que, por muchos años que pasen, has dejado una huella imborrable en aquellos a los que has dedicado tu tiempo y tu cariño. 
Porque para vosotros mi mano siempre estará tendida y podeis estar seguros de que, como unos días atrás, jamás os soltaré.

lunes, octubre 27, 2014

Cando a Morriña ten nomes e apelidos e se enmarca nun recuncho do barrio.

Hai tres días volvín por un barrio que sempre foi un pouco meu. Polo barrio da xuventude da miña nai, onde naceu a miña paixón pola nosa música e o noso baile, quizáis tamén o xerme da miña vocación educadora. Quen sabe, ás veces penso que ese barrio foi o principio de todo. Hoxe soupen que se cumprían trece anos do principio da fin desa relación de pertenza a ese barrio, que nunca foi real, mais sempre foi de verdade. Hai trece anos marchou a persoa pola que eu fun a ese barrio e pertencín, por uns meses, á agrupación folklórica á que sempre quixera pertencer, o primeiro dos meus soños cumplidos.  E cando Él marchou non puiden volver. Moitas veces intenteino, mais nunca o conseguin. Quizais porque a mellor tazón que tiña para facelo tamén acabou por marchar uns anos despois, e non puiden soportalo. E sigo sin poder soportalo.
Hai tres días volvín ao barrio e pasei diante do local de ensaio e recordei cada instante, cada canción, cada venres... e fun incapaz de tan sequera tentar entrar. E cada vez que os vexo actuar pola comarca adiante non deixo de recordar, de sentir a morriña máis tremenda que nunca tiven (dese barrio, desa xente, daquel tempo) e, porén, sigo sendo incapaz de tentar volver.
Trece anos son moi poucos para olvidalo a Él, para olvidala a Ela, para olvidar o feliz que fun eses meses alí. Trece anos son demasiados para non tentar volver, aínda que siga sentíndome incapaz.
Débollo a eles, a fin de contas, a miña morriña ten nomes propios.

sábado, diciembre 28, 2013

Marchando una de balances anticipados

¿Qué hiciste en 2013 que nunca habías hecho antes?
Atreverme a volver a empezar, después de mucho tiempo.

¿Cumpliste tus propósitos de año nuevo, y harás más para el próximo año?
No suelo hacerlos, y este año no ha sido una excepción.


¿Alguien cercano a ti tuvo un hijo?
Aitor y Ángela, Juan y Patricia

¿Alguien cercano a ti murió?
Erundina.

¿Qué países visitaste?
Ninguno

¿Qué te gustaría tener en 2014 que no tuviste en 2013?
Más de una semana de vacaciones

¿Qué fecha de 2013 quedará para siempre grabada en tu memoria, y por qué?
El 9 de septiembre, mi primer día en la facultad.

¿Cuál fue tu mayor logro del año?
Poder hacer el curso de monitor y volver a estudiar.

¿Cuál fue tu mayor fracaso?
No conseguir las habilitaciones para secundaria

¿Sufriste alguna enfermedad o lesión?
Nada nuevo, problemas de espalda, dolores de cabeza

¿Qué fue lo mejor que compraste?
El Mac.

¿Qué conducta mereció una celebración?
La de Eloy durante el curso de monitor

¿Qué conducta te deprimió?
Las niñas del curso

¿En qué gastaste la mayor parte de tu dinero?
En Madrid.

¿Qué realmente te emocionó?
Saber que Vera estaba en camino.

¿Qué canción siempre te recordará el 2013?
El maridón, por culpa de los cachorros.

En comparación con el año pasado, ¿eres más feliz o más infeliz?
Mucho más feliz

¿Más delgada o más gorda?
Creo que algo más gorda, pero no demasiado.

¿Más rica o más pobre?
Mucho más pobre

¿Qué te hubiera gustado hacer más?
Descansar

¿Qué te hubiera gustado hacer menos?
Enfadarme

¿Te enamoraste en 2013?
Me enamoro cada día, de la misma persona desde hace 5 años.

¿Cuántas aventuras de una sola noche tuviste?
No tengo de eso.

¿Cuál fue tu programa de televisión favorito?
New girl, sin duda.

¿Odias a alguien a quien no odiabas en este momento del año pasado?
No odio, de la decepción suele surgir la indiferencia

¿Cuál fue el mejor libro que leíste este año?
Creo que voy a tener que decir que el señor Grey

¿Cuál fue tu mayor descubrimiento musical de este año?
Sal150

¿Qué querías y obtuviste este año?
Matricularme en magisterio

¿Qué querías y no obtuviste?
Un trabajo que me permita mantenerme, mantenernos.

¿Cuál fue tu película favorita de este año?
Cara a cara coa vida.

¿Qué hiciste en tu cumpleaños?
Tartas varias, salir de cañas, soplar velas y recibir preciosas palabras.

¿Qué cosa hubiera hecho este año mucho más disfrutable?
Que Motus no hubiera desaparecido.

¿Qué te mantuvo cuerda?
Miguel, siempre Miguel

¿Qué celebridad/figura pública te fascinó más este año?
Marwan

¿Qué tema político te molestó más?
Todo me molesta, cada día más

¿A quién echaste de menos?
A los que ya no están.

¿Quién fue la mejor persona a quien conociste este año?
Eloy y los niños del curso (los buenos), mis cachorros y cachorras y Papi León.

Di una lección de vida que aprendiste este año.
Nunca es demasiado tarde para luchar por tus sueños.

Un disco que te haya cautivado:
Las cosas que no pude responder.

Un concierto inolvidable:
Marwan en la Galileo

Un lugar que te haya enamorado:
MADRID.

Una persona que te haya sorprendido:
Laura, aunque parezca mentira a estas alturas.

Una “revelación”:
Eloy.

Un momento especial:
Noticias de embarazos encadenadas.

Un momento triste:
Cuando uno de ellos se truncó

Un momento emotivo:
La boda de Juan, cuando habló Santi.

Un encuentro destacado:
Con mi gente del Sur, como cada año.

Un momento feliz:
Madrid.

Un detalle a recordar:
El templo de Debot.

Una jornada inolvidable:
Todas las de Madrid, el día de nuestro musical.

Una sorpresa:
Vera

Un propósito:
Sacarme magisterio

Una noticia:
Demasiadas.

Una frustración:
Que las cosas no cambien.

Una constante:
El estrés.

Una tranquilidad:
Que a pesar de todo, he encontrado mi sitio.

Una decepción:
Algunos comportamientos infantiles que no debían de serlo tanto.

Una lucha casi diaria:
Intentar relajarme

Una locura:
Todavía me quedan por cometer algunas.

Algo inesperado:
Encontrar mi sitio, convertirme en mami leona

La tónica de muchos atardeceres:
The wire.

Una foto:
Todas las de Madrid.

Algo entrañable:
Xavi, Carlos.

Un momento malo:
Prefiero olvidarlos.

Un momento deportivo:
El ascenso.

Una película:
Love Actually, un año más

Un poema:
Alguno de Neruda.

Una incompatibilidad:
Con los cachorros, pero va mejorando.

Un objeto:
La camiseta de Esto es Ferrol

Un regalo:
La experiencia de estas Navidades.

El correo más esperado:

Todavía no ha llegado.

sábado, abril 03, 2010

★★★★★★★★★



Nueve años después
todavía no hemos asumido que te hayas marchado.

Siempre estarás en nuestros corazones.

jueves, marzo 04, 2010

domingo, mayo 03, 2009

Domingos



Domingos soleados, ventosos. De esos que dicen Buenos Días al mes de mayo.
De no entender lo que deparan ciertos sábado noche. De sobrellevar los contratiempos e intentar conformar a quien ha perdido una madre, una abuela, una vecina, el alma de un barrio.
De reunirse y estar en familia. De echar de menos. Las rutinas, las personas. De esforzarse por continuar.
De despedidas. De odiar las despedidas. De los impulsos de colarme en tu equipaje para no volver a separarme de ti. De besos que saben a poco cuando lo que quiero es perderme contigo el resto de la semana.
De que a pesar de todo, sonrío porque a tu lado soy feliz.

Reme


Y de nuevo Canido [y yo]
estamos de luto.
Siempre que quiero volver
la vida decide ponérmelo difícil.
Y es que los Maios se queda sin alma.
Y es que Canido hoy está huérfano.

domingo, septiembre 28, 2008

Hoy ... Mañana

Hoy me ha dado por pensar que hace exactamente un año me derrumbé porque comprendí que todo se estaba acabando y que, con suerte, al día siguiente se acabaría del todo. Me ha llevado un año entero comprender que el dolor no había hecho más que empezar.

Lágrimas de arrepentimiento y misericordia

Se sentía solo. Fracasado. No recordaba que hubiera cambiado nada. Siempre volvía a pasar lo mismo. La desesperación siempre le obligaba a hacer estupideces. Y nunca pensaba con la cabeza fría. Le daba la impresión de que en realidad, nunca pensaba. Al menos nunca antes de actuar. Y luego, simplemente, se lamentaba. Parece una posición muy cómoda, pero en realidad no lo era. Por lo menos ya no lo era. Ahora que el mundo parecía cansado de intentar entenderle. Ahora que volvía a sentirse solo, más solo de lo que nunca había estado. Y pensó que ojalá pudiera borrar el último año y medio del calendario. Pero obviamente no podía. Tenía demasiado en qué pensar. Condujo hasta la aldea. Era temprano, aún faltaba demasiado tiempo antes de que llegara el resto de la familia y se plantó delante de la tumba de sus abuelos. Recordó que, con los años, tenía un vago recuerdo de su abuelo. Aún era un niño cuando lo perdió. Y su abuela ... pensó en todo lo que la había hecho sufrir con su comportamiento. Y en cuanto más habría sufrido este último año si hubiera estado todavía viva. Y quiero creer que lloró.
Y al cabo de un rato ella entró en aquel cementerio a poner flores nuevas. Era algo que no le apasionaba. Solía evitar las visitar a los cementerios en los últimos años, pero en realidad pensaba que no le decía nada. Que eran sólo propiedades insulsas. Ninguna de las personas que tanto había querido estaban allí aunque sus huesos reposaran bajo sus pies. Estaban dentro de ella, en cada momento. No sólo en aquel cementerio de pueblo en las fechas especiales. Y al entrar miró hacia aquel pasillo desolador donde estaba la tumba que tan bien conocía desde pequeña. Y allí le vio. Y fue como si un halo de compasión la envolviera de dentro a fuera. Y se acercó, le dio un beso en la mejilla y fue al menos capaz de preguntar: ¿cómo estás? Y sé que debajo de aquellas enormes gafas de sol, varias veces en la tarde, lloró.

domingo, septiembre 21, 2008

Elena, mi tía abuela


Un año sin ti. Sin el tintineo de tus pulseras al mover las muñecas. Sin verte pintarte la raya del ojo cada mañana a velocidad de vértigo. Sin tus confusiones entre generaciones. Sin tus llamadas a horas intempestivas. Sin tener que hablar a gritos para que escucharas. Sin verte en tu sillón mirando por la ventana a los ferrolanitos pasar. Sin que ejercieras de matriarca en las comidas familiares. Sin tus: ¡nena! Sin ti.
Y no sabes lo dura que ha sido tu ausencia. Y todo lo que ha supuesto para nuestra familia. Pero tu memoria y tus deseos se cumplirán cueste lo que cueste.

miércoles, septiembre 10, 2008

Fe y Eternidad

Siempre he sido mujer de Fe, de Fe tan grande que lo ocupa Todo, y que cuando todo lo demás falla, se expande hasta completarme de Arriba a Abajo. Siempre he creído en la Gloria Eterna y que la Felicidad plena no podía ser alcanzada en este Mundo. Siempre se me ha llenado la boca con las canciones que hablaban del Amor Más Allá de la Vida y Más Allá de la Muerte.
Y Hoy, más que nunca, empiezo a creer que en realidad, es así. Y que cuando lleguemos ahí Arriba y nos liberemos de las presiones corporales y circunstanciales y sólo queden nuestras Almas, nos amaremos Eternamente.

martes, abril 01, 2008

Carta a corazón abierto

Hoy hace seis meses y tres días que te marchaste. Y si todavía siguieras aquí, hoy cumplirías setenta y nueve años. Ni más ni menos.
Esta noche he tenido un cólico de barriga. De esos que te mantienen en vilo toda la noche, o buena parte de ella. De esos que no se pasan con una manta más ni remedios por el estilo.Mi cuerpo es sabio, demasiado. Sabe muy bien cuando dar la voz de alarma. Si supiera interpretar bien sus señales creo que no necesitaría mi agenda. El problema es saber que tipo de contrariedad se corresponde con cada patología.
Esta tarde tengo cita con el médico. Voy a pedirle esa analítica que debería haberme hecho hace meses, cuando hice del agobio y la sobrecarga de trabajos mi tónica cotidiana. Alguien me dijo ya cuando tú enfermaste que podría tener anemia. Casi un año después me lo siguen diciendo. Yo creo que no tengo nada de eso, pero nunca está de más comprobarlo. Al fin y al cabo, la salud es importante.
Las cosas han cambiado en estos meses. La familia ha cambiado. Y no sólamente porque haya bajado la media de edad desde que os fuisteis tu hermana y tú. Ella se marchó una semana y un día antes que tú, aunque no te llegaste a enterar de aquella. Supongo que ahora las dos entenderéis por qué.
Ya no soy la "pequeña" de la familia. La novia del "niño", tu nieto el mayor, tu ahijado, el niño de tus ojos, esa que él te decía que era la culpable de que llevara los pantalones rotos tiene una niña de seis años. Ahora están integradas en la familia, y tu nieto está hecho un padrazo. ¡Quién nos lo iba a decir! Nunca te lo dijimos, sabe Dios por qué. Querían ahorrarte el disgusto, ya sabemos que cuando uno se hace mayor se vuelve más conservador y hay ciertas cosas que no las ve bien. La niña es maravillosa, un poco traste, pero da mucha alegría. Fue la culpable de que estas Navidades no fueran terriblemente tristes, aunque desde luego muy atípicas. A veces pienso que te hubiera podido alegrar tus últimos tiempos, con sus ocurrencias, ya sabes como son los niños. Quién sabe. El caso es que hemos aprendido a no hacernos preguntas que nadie nos puede responder.
Tu otro nieto, el del medio, el cabeza loca, volvió a ser de las suyas y se independizó de repente de una manera un tanto brusca. Ahora las aguas han vuelto a su cauce, sigue independiente, pero todo va bien.
Y yo... qué puedo decir de mí. Concentré todos mis esfuerzos en mantenerme excesivamente ocupada para no hundirme demasiado. Fueron tiempos difíciles, y hubo otras circunstancias externas que no me lo pusieron nada fácil. Afortunadamente, con los años he aprendido a rodearme de buenos amigos, de los de verdad, de los que no fallan. Ahora tengo dos amigos de guardia que me acompañarían al fin del mundo y en los que confío plenamente. Gracias a ellos alcancé la serenidad que necesitaba, aunque no fue fácil. Muchas veces me he echado en cara cosas que no debería. No recuerdo haberte dicho que te quería ni una sola vez, al menos desde que me hice mayor. Nunca fui excesivamente cariñosa, y especialmente en los últimos tiempos. Aunque eras tú, y fuiste tú todo el tiempo, llegó un momento en el que me costaba reconocerte. Te cuidé lo mejor que supe. Pero comprendí demasiado pronto que esta vez no era como las demás. Que esta vez no iba a haber recuperación. Por eso me ponía tan nerviosa. Por eso gritaba. Por eso me enfadada. De ahí todas mis crisis nerviosas y mis ataques de histeria. No entendía como era la única que lo veía.
La víspera de aquel 29 de septiembre en el que nos dejaste comprendí que era el final. Y lloré, lloré lo que no estaba escrito. Sola. En casa. Mientras mamá y papá estaban en la residencia. Mamá no me dejó ir. Y por primera vez, pedí ayuda. Cogí el teléfono y llamé a mi mejor amigo. Necesitaba un abrazo. Y lo tuve. Y me consoló hasta que llegó papá. A día siguiente fui a verte. Estuve allí buena parte del día. Me acerqué varias veces a tu cama. No te dí un beso. No te dije nada. Estabas inconsciente ya, aunque quizás hubieras podido oírme. No importaba, ya estaba dedicido, no podíamos hacer más. Fui a la capilla y recé. Recé para que no sufrieras más. Esa misma noche nos dejaste para siempre. Y durante dos días y dos noches lloré sólo un par de veces más. El resto del tiempo me mantuve serena. Quizás la más serena de la familia, siendo la más pequeña, la más débil, la más indefensa. Ya lo había llorado todo la víspera, ya me había hundido y reflotado, ya llevaba demasiado tiempo sufriendo. Y con el paso de los meses he llorado mucho más. Y de hecho lloro escribiendo estas líneas. Pero sé que las lágrimas no son más que un mecanismo más. Y que si no hubiera vuelto a llorar desde aquella, no hubiera importado. Porque sabes que te quería. Y te quiero aún hoy. Aunque no te lo dijera.
Estés donde estés, Felicidades Abuela.

jueves, febrero 21, 2008

...

Hay momentos en los que sobran las palabras. Y es mejor callar todo eso que sientes y simplemente suplirlo con un cándido abrazo, lo más sincero posible. Porque todo lo demás está de más.
Y me duele verte pasar por lo mismo que tú me viste pasar hace aún muy pocos meses. Y que, al igual que yo hice en su momento, no lo asimiles en el primer momento. Y ver como te crees mejor de lo que en realidad estás. Y no poder hacer más que acompañarte, como tú lo hiciste antes.
Pasarán los días, las semanas. Y un día te sorprenderás llorando sin saber por qué. Entonces recordarás el día de hoy y lamentarás no haberlo hecho antes. Pero eso es algo, que ninguno puede controlar.
Pero no olvides que ese día, al igual que hoy, yo estaré a tu lado. Para abrazarte, para hacerte sonreír, para dejar que te apoyes en mí. Como tú hiciste por mí en mis peores momentos. Porque ahora empiezan los tuyos. Y no pienso dejarte solo frente a esto.
Porque te quiero demasiado. Y ahora, ya no me cuesta hacértelo saber. Como antes.

domingo, febrero 03, 2008

In memoriam

No fuiste la primera en enseñarme a intentar bailar,
sí la que me hizo amar la danza popular gallega,
la que me curó mis traumas con el treinta y tres,
me enseñó a echar la voz para fuera,
me demostró que tocar y cantar a la vez no era imposible.

Y me llevaste contigo cuando me quedé sola
a un lugar donde compartir esa pasión,
donde crear un entorno familiarizado en el que me sentía a gusto.

Y de repente todo se rompió un poco
cuando la tragedia nos sorprendió la primera vez.



Poco pudimos imaginar de aquella
que años después tendría que volver a pasar por algo así.


Pero esta vez no te tengo para seguir adelante
porque esta vez has sido tú la que te has marchado.

viernes, octubre 19, 2007

Para ti


Sin exageraciones.
Sin vueltas de tuerca.
Sin dobleces.

Estoy contigo.

Para lo bueno.
Para lo malo.
Para lo que necesites.

Siempre.

jueves, octubre 18, 2007

Cuando en Otoño sale el sol



Para una, un FELICIDADES escrito con purpurina y pecas de mentira. Para que no deje de desgranar sus 25 otoños entre sonrisas y saltos en la vida. Por sus brillos llenos de magia y aprender a ser experta en todo lo que a ella le gusta.

Para el otro, FUERZA y SERENIDAD. Todo lo que hace dos semanas me supo regalar quiero devolvérselo ahora con creces. Porque lo merece. Porque lo necesita. Porque él fue mi muleta izquierda [igual de importante que la derecha, que ambos compartimos] y ahora quiero ser la suya y no sólo como agradecimiento, sino porque no podría no hacerlo.

Porque no soporto verte sufrir. Y las penas compartidas, parecen menos penas.

martes, octubre 02, 2007

Serenidad

Semanas de espera, de dolor. Incertidumbre, impotencia. Desesperación. El Final. La Serenidad. Llantos tranquilos. El recuerdo de la ansiedad. Y sentir que la Luna te acompaña, que la Fe está de tu parte. Sentir el dolor, y sentir que no estás ni estarás sola. Que tu mejor amigo te acompaña en todo momento incluso en los instantes en los que no está. Que aquel que te hace soñar cada noche te abraza constantemente regalándote sonrisas para que no olvides que a su modo él también te quiere. Que la familia se arropa con vínculos invisibles siempre. Que no hacen falta lazos de sangre para sentirse en familia. Que no importa el país en el que estás, el tiempo que haga que no llamas o escribes, los acontecimientos que te sobrecojan … la amistad está por encima de todo eso. Que los peores tiempos ya han pasado, aunque cueste reconocerlo. Porque la Fe mueve montañas y da Serenidad. Porque no faltan y la luz al final del túnel. Porque ahora tan sólo queda descansar … y seguir viviendo. Cada uno a su manera. Pero con Serenidad.

sábado, septiembre 29, 2007

viernes, septiembre 24, 2004

¡La vida es tan injusta!
La tienes y se te escapa
la quieres y la pierdes
un viento, una sombra
cualquier minudencia
puede hacerte caer
con más o menos suerte.
Dolor...
dolor e impotencia.
Incomprensión ¡ja!
¿hay algo más incomprensible
que la muerte?
Creo que debo decir
la vida, ese camino estrecho
que sigues hasta llegar
a quien sabe donde...
¡Que dificil es todo esto!
¡Que complicado es vivir!


[a Juaneto, simplemente porque ojalá siguiera aqui...]