Me gusta pensar que tus pasos y los míos todavía se encauzan a la par. No importa el paso del tiempo, ni tampoco la distancia. Sigo bendiciendo el día que entraste en mi vida, para quedarte.
Hasta esta tarde no había caído en la cuenta. Noviembre ha llegado. Y esta vez ya no significa melancolía. Porque el Otoño ya no es triste en absoluto, y solamente se vuelve nostálgico entre semana. Porque ahora Tú eres mi Noviembre. Y ya jamás permitiré que este mes signifique ninguna otra cosa.