viernes, junio 15, 2007

No te buscaba, no te esperaba. Ni siquiera pensaba en ti. Apareciste en un momento en que intentaba concentrarme en pequeñas y grandes cosas que ocuparan mi mente y la alejaran de tu recuerdo. Y llegaste, sin avisar, con una sonrisa de las que siempre tuviste guardadas para regalar. Y aunque mis adentros se removieron de arriba abajo como un torbellino de ansiedad, supe quedármelo para mí y sonreírte con reservas. Y aunque no traías las mejores nuevas no pude verte mejor. Y me detesto por eso. Por no saber evitarlo.

jueves, junio 14, 2007

Y hoy, como otros días atrás, he dedicado muy pocos minutos a jugar con tu recuerdo. Pocos, pero como antes. Quizás porque no soy quien de hacerme a la idea de que las cosas terminen antes de empezar. Otra vez. Porque había algo que me decía que esta vez podía ser diferente. Quizás sea ese algo el que no me permite sepultarte bajo la lluvia primaveral que nos acecha.

[-Voy a olvidarle.
-¿Definitivamente o sólo va a ser un intento?
-…
¿y cómo quieres que lo sepa?]

miércoles, junio 13, 2007

Decirte que no me pasa nada o que sí estoy bien no es mentir cuando sé que no te lo crees. No podría engañarte aunque quisieras. Ambos sabemos que en eso de conocer a la gente, tú siempre has jugado con ventaja. Y aunque calle, sé que no estoy sola del todo. Pero no hoy, sino desde hace meses.

martes, junio 12, 2007

Que se me cierran los ojos y me estalla la cabeza, me sudan las manos y se me enfrían los pies. El flequillo se me descoloca y ya no puedo morderme más las uñas. Me sobran los post-it desde que ya no te escribo y camino descalza por las bibliotecas porque no me importa lo demás. Y todavía no sé como reaccionará mi piel al verte después de tantas espirales.

lunes, junio 11, 2007

Deja que me refugie en las caricias y abrazos que me regalas a diario, en la confianza que depositamos el uno en el otro sin preguntarnos el porqué, en los miedos a que eche en falta tu absoluta atención cuando crees que disminuye y no alcanza lo que merezco. Sólo así podré seguir sonriendo esta semana. Sólo así podré querer aprender a olvidar. Y luego hablamos.
Cuando me preguntan qué te pasa y tengo ese acto reflejo de contestar nada. O si preguntan estás bien digo que si. Lo que pasa que a veces hay alguien que no se lo cree. Y que piensa que le engaño porque tengo algo que reprocharle. Lo que no sabe es que él es el que hace que no caiga del todo. Y debería empezar a creérselo.

sábado, junio 09, 2007

corte y edición

He de decir que hoy podría proclamarle al mundo que a partir de mañana no volveré a pensar en ti, pero sería engañarme. Y además no creo que al mundo le importase. Realmente creo que lo único que voy a decir al respecto lo dejaré plasmado en estas letras y después guardaré silencio. Y romperé y borraré de mi recuerdo los restos que inconscientemente has ido dejando por los rincones de mi alma. Pero no diré adiós ni hasta siempre, porque de hecho nunca hubo un principio, así que no puede haber un fin. Mi vida es tan cíclica como el tiempo de antaño, y aún así no me acostumbro a aprender a remontar el vuelo. No sé si he llegado a quererte, pero no puedo ni quiero volver a planteármelo más. Y quiero que sepas que escribo sin rencor, desde el cariño que hoy y siempre te profeso, con las ilusiones resquebrajadas, con un corazón que jamás estuvo roto, pero cada día más debilitado de tanto remiendo, y unas alas que se cansan de intentarlo una y otra vez. Con el firme convencimiento de que ésta habrá sido la primera y la última vez que llore por ti. Y no voy a decir nada más.
[Para aquel que pudo hacer realidad mis sueños y ni supo ni fue capaz]

miércoles, junio 06, 2007

entregada

Incluso en los días que me evado, que me concentro, que me entretengo; incluso en las horas en las que me planteo el futuro, el pasado, el presente; incluso entre las rutinas que me envuelven y las monotonías en las que lucho por no caer. Incluso en todos esos momentos siempre acabo pensando en ti. Porque he descubierto que tu espacio empieza a ocuparlo todo.

paranoias

La ilógica sensación de sentirte sola sabiendo que no lo estás. Los altibajos emocionales que te recorren al atardecer de un lunes cualquiera. Querer huir una y otra vez de algo que ni siquiera estás segura de que te persiga. Pretender recurrir a alguien y no saber por qué. Cansarte de repetir que has aprendido a no dejar que la vida te supere y llegar a creértelo sabiendo que no es verdad. Llegar a olvidar todas las razones que te hacen sonreír a diario, sin que hoy exista un motivo añadido a ayer, sino muchos menos.

martes, junio 05, 2007

Tardes que transcorren sen máis novidade que encontros sorpresa ou risas contaxiosas. Conversas fluidas entre plans e recordos. A sensación de estar a gusto, de estar coma na casa. Falar sen dicir nada, adivinar os pensamentos do resto. Sentirse en familia nos paseos de inicios de xuño. Saber que sempre houbo e haberá algo máis forte ca nós que nos une máis aló do tempo.
Debería dejar de conformarme con las migajas de tu presencia, pero nunca me enseñaron a ser exigente con la vida. Lo que sí aprendí hace tiempo fue a saber esperar. Y sabes que sigo callando demasiadas palabras. O a lo mejor no lo sabes porque te da miedo siquiera intuirlo. La solución sería olvidar, si estuviera permitido. Sentir en silencio nunca me convenció del todo, pero siempre acabó siendo mi sino.

lunes, junio 04, 2007

Mi problema es que sueño demasiado, y mi falta de concentración siempre hace volar mi imaginación. Aún así he aprendido a distinguir realidad de ficción, a duras penas. Y aunque soy capaz de esperar lo máximo de los demás, hasta el detalle más insignificante me sorprende e ilusiona. Y nunca me siento defraudada.

domingo, junio 03, 2007

horas que transcurren en nuestro rincón

Imaginándote donde sé que estás. Coleccionando diálogos fugaces escritos entre libros con post-it(s) amarillos. Reconociéndote en cada persona que sé cercana a ti, aunque tú no estés. Soñando con encontrarte por casualidad, preguntándome si algún día de estos volverás por aquí.

sábado, junio 02, 2007

Noches en las que tu imagen me persigue. Tus palabras. Tus sonrisas. Tus gestos. Tú. Que te hagas notar cuando no pienso en ti. Que te dejes ver incluso cuando cierro los ojos. Que no mueves ficha pero tampoco te comen y te hacen volver a casa sin contar diez ni veinte ni nada que se le parezca. Y los detalles. Los que dejas escapar, los que no permites que se te escapen. La vida está repleta de pequeños detalles, de sorpresas, de notas que aparecen en letras de colores. El camino está repletos de momentos que nadie nos pregunta si queremos vivir, y sin embargo queremos creer que decidimos nosotros. Yo no decidí sentir. Yo simplemente te conocí.

viernes, junio 01, 2007

Ella creció rodeada de gente pero construyendo su propia soledad. Encerrada en su burbuja donde solía llorar cuando nadie la veía. Nunca fue muy dada a besos ni abrazos. Le sobraban, le faltaban. Un día alguien le enseñó a necesitar cariño. A necesitarlo de verdad. Y no supo volver a vivir sin abrazos, ni a sonreír sin un beso. Aprendió a decir te quiero sin temblar, y a repetirlo sin que sonara a gastado. Y los días en que sus ojos no brillaban del todo, al final se sabía feliz, porque su fuente de caricias perpetua estaba a su lado, sin permitirle jamás que se sintiera caer.

jueves, mayo 31, 2007

sin miedo a sentir

No me da miedo dar un paso adelante o admitir que mis sueños se han escapado totalmente a mi control. No, no es miedo lo que me impide avanzar. No es miedo lo que no me permite lanzarme a una ilusión ilimitada o a una historia que nunca tuvo un principio ni tendrá un fin. No es miedo lo que siento. No conozco ya ese miedo que me paraliza los músculos o hace que mis palabras se las lleve el viento. Ese miedo que me obliga a esconderme en esa burbuja hoy ya en desuso. No, definitivamente no tengo miedo. Esta vez no es el miedo. Creo que esta vez eres tú. Porque nunca en estos casos las cosas dependen de mí. Y empieza a parecerme una espiral que acabará por envolver todas y cada una de mis vidas.

miércoles, mayo 30, 2007

ascendente en acuario

A veces me llega simplemente con verte sonreir aunque no adivines que te miro. Porque todos los cálculos que hace mi cabeza para entrecruzar nuestros ojos acaban por resultar un fracaso. Y mi signo dice que hoy mi energía se desborda por momentos.
Busco rutinas que me envuelvan el alma, y quehaceres que me mantengan la sonrisa en los labios mañana y tarde. Guardo besos y abrazos de los que recibo cada día para que si algún día me faltan pueda aprovechar esa reserva. Porque cimenté mi fuerza en los echar de menos. Y ahora ya no recuerdo cómo era mi vida cuando estaba sola. Porque la Soledad involuntaria es algo que quiero dejar atrás. Y mientras tanto se me sigue erizando la piel con sólo pensar en ti los días que no te veo y te obligo a hacerte notar.

lunes, mayo 28, 2007

Des-inspiración

Creo firmemente que la felicidad me desinspira, y que cuando estoy bien mis musas se van de vacaciones. En mi opinión, deben de pensar que en lugar de musas, son ángeles de la guarda, y por eso acuden en masa ante mis gritos de socorro. Lo cual hace que mi soledad sea menos traumática. El problema es que cuando las aguas vuelven a su cauce, desaparecen. Sin decir adiós, sin prometerme que volverán el próximo otoño que acontezca en mi estado de ánimo.

domingo, mayo 27, 2007

Sabes que elimnaría los días en los que nos cruzamos demasiado deprisa. Te veo en los sitios de siempre, pero falta tu sonrisa. Hay tardes en las que tu cara refleja tu preocupación o agobio, o alguna que otra sensación que no acierto a adivinar. Porque hay demasiadas cosas que aún desconozco sobre ti, y que sabes que quisiera empezar a descubrir.

jueves, mayo 24, 2007

No dejo de buscarte a pesar de todo. Sigo sintiéndote cerca aunque no estés. Y esta ansiada felicidad que me acompaña ahora sé que también contribuye a la tuya. Y no reduce ni un ápice todo lo que provocas en mí, sé que tan solo conseguirá aumentarlo. Porque ahora puedo callar con mis ojos todo lo que estas largas semanas me moría por contar de ti.

martes, mayo 22, 2007

Sentir

La tranquilidad de saberme bien, de saberle en casa. La relajación de sonreír sin darme cuenta. La satisfacción de confíar en mí. La seguridad de escapar de la Soledad. La indiferencia ante la falta de motivación. La felicidad de sentirme protegida.




... Todo eso y mucho más ...

lunes, mayo 21, 2007

La impotencia la curo con oración. La desesperación con Fe. La soledad me la curas tú con sólo ser, aunque no estés.

viernes, mayo 18, 2007

Porque ya no quedan días. Porque se recortan las distancias. Por la sensación de que los plazos se cierran. Porque todo lo que podría abrumarme en estos momentos ha pasado a un segundo plano. Porque ahora sólo quiero seguir descontando un fin de semana y horas sueltas. Necesito que vuelvas a estar cerca. Nadie puede comprenderme como tú.

jueves, mayo 17, 2007

atrapada

Atrapada
Como Amelie bajo la lluvia
Como Wendy lejos de Nunca Jamás
Como Dorothy en la gran ciudad
Como Bella sin libros
Como Alicia en una partida de criquet
Como Ariel sin su voz
Como Blancanieves en la urna
Como Caperucita sin cesta
Como Yasmine en Nueva York

miércoles, mayo 16, 2007

arrincóname
sedúceme
abrázame
bésame
agárrame
báilame

haz lo que te dicten tus instintos
responde a las demandas de mi piel
atrévete a sentir

hoy

Como aquel mayo en el que Madrid fue la más transitada ciudad de paso, cuando la nieve sólo se veía en los picos más altos y los besos se regalaban en las cantinas. Cuando la necesidad se mostraba con lágrimas y los sueños eran las peores cárceles. Aquel mayo en el que aprendí que las palomas vestían de dorado cada año. El mes en el que los devotos adornaban con flores su espíritu y envolvían su corazón de espigas.

lunes, mayo 14, 2007

regresar

He aprendido que no puedo escapar de ti. Primero porque no quiero. Después porque es imposible. Porque te echo de menos cuando no estás pero más cuando yo no estoy. Y todavía se me pone la piel de gallina al recordarte. Porque pensarte es inevitable. Hoy ya estás en todas las canciones, incluso en el más inesperado vals. Y quiero bailar contigo todas las melodías. Ya sea música de autor o una orquesta en un hotel indio. Quiero muchas más cosas de las que hoy tengo contigo. Puedes llamarle ambición. Yo prefiero llamarle soñar.

martes, mayo 08, 2007

Y despedirme. Por una vez ser yo la que se va. Aunque sean 5 días. Por una vez yo cambio mis rutinas. Yo sola digo hasta pronto, en pocos días volveré. Yo volveré. Porque yo soy la que se marcha. La que no dice adios, sino hasta luego. La que se despide con abrazos imaginarios de quien ya echa de menos antes de irse. La que promete escribir y se pretende saber extrañada de una u otra manera. Yo. Yo la que desconecta, la que descansa, la que se toma un respiro para volver y comerse el mundo, de cualquier forma. Porque yo decido, porque yo hoy me marcho y el lunes creeré que todo ha sido un sueño. Incluso el alejarme de ti.

lunes, mayo 07, 2007

Lunes

Y descontar días en corto y en largo. Recortar los minutos con tijeras de ondas recién descubiertas. Naranja es el color de los días de primavera desgastados en las que las antiguas canciones de otras vidas pretenden saber a nuevo, cual llamada-despertador de las 7.45 con sorpresas y locuras subliminares. Perdiendo cualquier atisbo de original o normalidad sincera. Cuando irse no es una solución y quedarse no supone un castigo. Si las flores se mojan en primavera es porque tú todavía no has aprendido a pintar nuestra vida mezclando acuarelas de colores.

jueves, mayo 03, 2007

Rarezas

Cuatro días paseándome carreando palabras desconocidas. Encontrarte de repente, llamarte. Sentirte lejano a pesar de tenerte al lado. Percibir el atisbo de una ilusión que sabe a distancia. Saberte diferente, saber los motivos y no darme cuenta. Preocuparme, preocuparle, pero sin que tú te preocupes, sin que tú te percates. Conversaciones telefónicas para asumir que siempre le damos demasiadas vueltas a la cabeza. Y es que el problema no es que tú te sientas de determinada forma, sino que yo, a ratos, te intuyo triste, o sólo, o agobiado. Y no soporto no poder curarte con besos, y no soporto no saber refugiarte en mis abrazos. Y no soporto que no sepas que en mis brazos puedes hallar consuelo, o que mis manos se mueren por acariciar cada rincón de tu nuca.

miércoles, mayo 02, 2007

Días que transcurren sin pena ni gloria, entre quehaceres y bebidas con hielo. Sonreir, morderme las uñas, evitar que me tienten a traicionar la confianza ciega por descubrir si existe algo más donde solo construimos momentos irrepetibles. Entonces llega la noche y me pregunto por qué llevo tantos días sin sentirte igual de cerca que la última noche. Y me pregunto también qué piensas tú de todo esto.

martes, mayo 01, 2007

Mayo

El mes de los sueños. El siempre soleado que este año comienza entre lluvias. En el que las flores se apoderan de mi rutina. El que dura menos de lo que anuncia. El de sonrisas, ilusión y juegos. El que este año me sabe también a ti. A conversaciones que vendrán. A planes sin usar. A dar las gracias por lo que mereces. A esperar juntos. A tenerte cerca, aunque no conmigo. A mayo con todas sus letras.

lunes, abril 30, 2007

Buscadores de felicidad

Tú y yo. Almas gemelas aferradas a una amistad sin fronteras. Sin límites de ningún tipo. Un vínculo inquebrantable, eterno, más fuerte que ambos juntos. Que supera cualquier distancia, diferencia, morriña o tristeza. Siempre intacto, y cada vez más reforzado incluso. Alimentado de palabras que siempre significan más, de sonrisas provocadas telepáticamente, de canciones que encierran mucho más de lo que aparentan, de recuerdos imborrables. Descontar días nunca fue tan fácil como cuando nos encontramos al filo del mes de mayo que ansiamos desde hace demasiadas semanas. Y llegar a veinte o veintiuno hoy suena a Más.

domingo, abril 29, 2007

Y buscarte. Y encontrarte donde no esperaba. Y sonreírte. Que me sonrías. Saludos. Sonrisas. Y más saludos y sonrisas. Y pensar lo que me gusta de ti. Y hablar y hablar. Y no parar de hablar. Y contarte [parte de] mis miedos, mis anhelos. Compartir sensaciones, palabras, pensamientos y momentos. Planificar momentos importantes y banales contigo. Y tenerte a mi lado y dejar que corran las horas. Y entenderte. Y que me entiendas. Y por momentos no ser conscientes del espacio y el tiempo, simplemente centrados en lo que el uno y el otro decía. Y quedarme con una buena sensación de ser yo la que se marchaba. Y hablar de ti a todo cuanto me quisiera escuchar.

jueves, abril 26, 2007

Sensaciones de tarde

Y estar contigo finalmente. En una tarde de unicornios y vientos que mecen los árboles. Que compartas conmigo cómo te ha ido el día, las anécdotas más destacadas o simplemente como sobrellevas tus agobios. Y poco a poco acercar posiciones. Y tener más cosas de las que hablar. Quizás profundizar en una amistad que no esperábamos y sentir que es lo más grande aunque pueda saber a poco. Que aunque muchos no lo entiendan ha llegado un punto en el que prefiero mantener esto que tirarlo todo por la ventana. Porque sin pretenderlo has llegado a importarme lo indecible. Y quizás es por eso por lo que prefiero callar que no tenerte. Aunque me estremezca en soledad cuando recuerdo estos momentos, ver tus virtudes y defectos como parte de ti y querer descubrir más. Y no parar de hablar. Y hacerte protagonista indiscutible de todas las canciones que escucho. Y ver como el viento se calma, pero mi corazón no. Que mi escondite no es otro que tus brazos, por eso no puedo esconderme del todo. Pero me gusta la idea de que siempre acabas volviendo. Cuando menos me lo espero. Y siempre tendrás algo nuevo que contar.

Mejor contigo

Nueve cuarenta y uno. Y no apareces. Hay un autobús naranja en la calle principal y la sala se siente vacía. Quizás sea porque no llegas todavía. Mientras Ismael Serrano me susurra al oído algo sobre sus ventanas, yo miro a través de la que más próxima tengo, esperando verte cruzar. O que desaparezca ese autobús. Hay un viejo conocido que lleva un jersey rojo y recoge cuidadosamente sus papeles. Al marcharse saluda con un breve movimiento de muñeca y una media sonrisa. Los jueves saben a que la semana se acaba, aunque en realidad no sea sí. Las gaviotas se convierten en cigüeñas. Y El Sol se esconde tras nubes que juegan a ser grises. Y es que este año abril sabe a verano y huele a otoño. Y al final es verdad que mi capacidad de concentración depende de tu ausencia o presencia. Porque es cuando no estás, cuando más incapaz me siento de seguir. Y no dejo de buscarte en el camino que siempre recorres para venir a mí, en los rincones en los que siempre nos encontramos. Calculando la hora en la que vendrás, como sueles hacer siempre. Como suelo hacer yo cuando mis pensamientos te extrañan. Cuando tu recuerdo se apodera de ellos. Cuando no puedo evitarlo porque es demasiado tarde. Porque ignoré los consejos de quien me quiere bien porque no tengo autoridad sobre mis emociones desde hace siglos, por mucho que me empeñe. Yo no decidí perderme en ti, yo no quise caer. Pero es que hay ciertas cosas que ya no dependen de mí.

miércoles, abril 25, 2007

Tardes contigo


Recuperar momentos que no vivimos. Mirarte cuando te levantas y te vas, o cuando vuelves a donde yo estoy. Reconocerte en los versos de Benedetti que un cantautor quiso recitar para mí este miércoles. Resolver las dudas que tú tienes y yo desconozco. Que sean las cuatro o las cinco y estés delante de mis ojos. Sonreír sólo hasta cierto punto para que no sepas que si sonrío más es por ti. Y sentirme incapaz de no escribir sobre ti cuando eres tú el que envuelve mis días. Aunque nunca lo hayas sabido. Aunque lo callemos entre los dos. Aunque vivirlo sea una utopía.

Semana tras semana


Creo que ya no sé caminar si no respiro de ti. Cada semana sigues aquí y yo contigo. Curándonos los agobios, aferrándonos a sonrisas. Y empiezo a preocuparme también por ti, como ese alguien que ya es parte de mí, como si siempre hubieras estado aquí, como si toda la vida se resumiera en este último año en el que mis rutinas se amoldaron a tus ojos. Sin darnos cuenta, nos conocimos más de lo que hubiéramos esperado tiempo atrás. Compartimos más de lo que aparentamos. Y en realidad, no somos tan distintos, no lo somos. Al menos, empezamos a encaminarnos hacia un mismo modo de ver la vida, aunque mitad de las veces no te comprenda. Pero pacientemente descubro esa parte de ti que otros no imaginan, esa que desde un principio supe que tenías y quise alcanzar.

martes, abril 24, 2007

mañana

Las mañanas son distintas. Quizás porque ahora en ellas estás tú, dejándote ver sin pretenderlo. Con tu sonrisa de siempre, sean las nueve o las doce. No importa el momento, ni el día de la semana. A mí no me importa. Sólo me importas tú, aunque suene a exceso, aunque no nos lo creamos del todo. Porque hacía demasiado que no me acostaba con una sonrisa en los labios, que no despertaba con un pensamiento agradable. Y parte de todo eso te lo debo a ti, que hoy sigues aquí, endulzando mis horas que se alargan a tu lado. Porque no permitiste que me quedara sola cuando quise sentirlo así. Y no existen palabras suficientes para agradecer(te)lo. Así que me quedaré callada, observándote como cada mañana, encarrilando mis rutinas hacia cualquiera que sea nuestro destino.

lunes, abril 23, 2007

pletórica

Y sentirse feliz, como nunca antes, como muchas veces quiso estar y fue incapaz. Feliz, contenta. Sin motivos aparentes. Por el simple hecho de sentirse bien, consigo misma y con los demás. Por la plena satisfacción de comunicarse, de compartir bromas y sentimientos sin importar el tiempo o la distancia, cuando lo realmente importante en esos momentos es la complicidad que espontáneamente surge entre frases con más o menos sentido. Sentirse querida y/o apreciada a cada instante. Sentirse parte de algo que merece la pena conservar, aunque no vaya más allá. Porque lo que fue capaz de conseguir hasta entonces era mucho más de lo que nunca imaginó tener a su alcance. Quizás por eso aquella noche se despedía del lunes con la sensación de que la semana había empezado con el mejor de los pronósticos.

domingo, abril 22, 2007

Rosas [enagua]. Una mano que dibuja en el espejo las líneas de tus párpados. Un grifo que gotea. Tic, tic, tic. Pasan los segundos como resbalan las gotas por el desagüe. Ella mira a la lámpara, tiene la mirada fija en ella y ni siquiera es consciente de si está encendida o apagada. Se inventa cuentos de azucar que contar en la tienda de café del centro de la ciudad. Siempre quiso ser bailarina y se refugiaba en los restos de su habitación que recorría con sus pies [descalzos]. Ya no recordaba la última vez que su muñeca lucía un reloj o que su pie izquierdo era el primero en pisar el suelo. Su mano derecha siempre retorcía ese mismo mechón de pelo que siempre fue diferente al resto. El taburete está tumbado en el suelo y desde la ventana se ve una imagen de la calle retocada por su imaginación. Y en su rincón se sienta a pensar, a recordar tus ojos, a imaginarte en los abrazos que te quedan por darle.

noches

Perdida. Sin ti. Pensandote en cada rincón, en cada risa, en cada beso. En cada encuentro que imagino, en cada fotografía que dibujo. Haciendo del azabache mi color predilecto, y de tus ojos el destino de los míos.Que puedo querer perderme en otros brazos, pero nunca soy capaz de intentar conseguirlo. Porque siento tu presencia en tus ausencias. Porque pienso en ti demasiado a menudo.

jueves, abril 19, 2007

anochecer

Cuando los cielos se nublan y desaparece el sol me conformo con perderme en tus manos. En buscar tu mirada cómplice cuando se nos agotan los minutos, planeando trozos de un futuro inmediato que quizás aprendimos a compartir por necesidad o por no querer evitarlo. Y esperar que el día se vaya acabando, que se me borre la sonrisa estúpida de la cara cuando te despides de mí sabiendo que mañana te volveré a ver. Que no dejaré que pasen demasiadas tardes sin encontrarnos y reflejar en gestos lo que mis palabras no se atreven a pronunciar. Y me doy cuenta que empiezas a ser una inagotable fuente de inspiración en las rutinas que antes me ahogaban y ahora simplemente me dan la vida. Y mientras lo decidimos, seguiré coleccionando post-it(s) escritos a medias.

otro día más

Otro día más que te encuentro sin buscarte, o te busco inconscientemente. Porque ya no sé vivir mis rutinas sin tenerte. Reírnos en silencio disimulando. Buscar miradas sin ser muy conscientes de por qué. Gastar las bromas que todavía nos hacen sonreír. Ser incapaz de ver en tus defectos sino un motivo más para querer que no te vayas, que sigas aquí. Inventarnos nuevas muletillas o estudiar cuidadosamente cada uno de los gestos que reiteradamente muestras. Y consumo los minutos imaginando qué momentos de tus rutinas y las mías podemos compartir si algún día éstas adquieren el calificativo de nuestras. Porque quizás no merezca la pena dejar de soñar. Porque simplemente así puedo ser un poco más feliz. Con sólo soñarte y saberte cerca. Aunque ni siquiera puedas llegar a imaginarlo.

miércoles, abril 18, 2007

miércoles

Despertar entre caricias soñadas pensando en ti. Como cada noche y cada amanecer. Reflexionar sobre si debería ir a verte esta mañana o dejarlo correr. Buscar mi rutina en los sitios de siempre sin dejar de pensarte. Y de repente apareces, sin buscarte, y decides quedarte conmigo, enfrente el uno del otro y cruzarnos sonrisas, miradas y frases que no significan nada pero podrían significarlo todo. Mis manos disimulan sus temblores y mi nuca sus escalofríos. Me estremezco de arriba abajo sin que tú seas consciente más que de que estoy aquí. Mirándote. Mirándote. Y no puedo evitarlo [inevitable, inevitable, la palabra que más repiten mis sentidos estos días para intentar auto justificar este atrapamiento en que me hallo sin haberlo planeado, querido o decidido]. No puedo. Quizás porque inconscientemente siempre busqué a alguien como tú y ahora que te encontré no soporto tener que dejarte escapar. Y es por eso por lo que sigo atenta a cada uno de tus movimientos para que ninguno me pille por sorpresa. Para que la única sorpresa que puedas darme sea la que jamás serás capaz. Porque hay imposibles que no lo parecen, y los que parecen imposibles no siempre lo son. Y todavía no sé cual de los dos casos es el nuestro.

martes, abril 17, 2007

Hoy recordó cómo se sonreía. Como saltar los escalones de cinco en cinco. Y aprendió a cargar sus pilas al sol. A buscar su camino entre las margaritas deshojadas y la hierba fresca del campo en una tarde cualquiera de abril, como quien busca hojas de estrella. Y recordó que los tréboles que daban suerte tenían cuatro hojas, pero los de tres también tenían su encanto. Y acordándose de las palabras, la sonrisa, la mirada [...] del chico de rojo no pudo evitar seguir sonriendo mientras se perdía en las canciones de hoy y siempre de los chicos que se reinventan a si mismos. Porque en el fondo muchas de ellas también hablaban del chico de rojo, al menos cuando ella las escuchaba.

lunes, abril 16, 2007

Y sé que por muchas sonrisas que me hagan provocar ciertos encuentros mañaneros, o la insistencia de una cita prefijada, o un piropo virtual, no hay nada que aparte mis pensamientos, sueños y deseos de tus manos. Y no puedo evitarlo.

domingo, abril 15, 2007

Paseos al puerto. Mensajes sin alma. Buscar cualquier momento para recordar los buenos sentimientos. Saber inevitable el curso de los acontecimientos. No poder escapar de tus miradas.
Esta noche soñé que, por una vez, no era yo quien tomaba la iniciativa. Que por una vez, tú tenías la pelota en tu tejado. Pero sólo fue un sueño. Porque nunca fuiste capaz de cogerla y lanzármela.

viernes, abril 13, 2007

¿Qué le pasa al mundo?, se preguntó mientras se frotaba los ojos intentando asimilar toda la información que la superaba.
Y por primera vez decidió no intentar entenderlo.
Por primera vez se conformó con sonreirle a la vida como un viernes más, esperando ese momento en el que él la hiciera sentirse su Amelie, como siempre había(n) soñado.

miércoles, abril 11, 2007

Y pensar, un día más, que lo mejor que puede hacer es abandonar. Que si quisiera podría con todo, pero la desgana se apodera de ella. Porque hace demasiadas semanas que se siente incapaz, pensando que su vida exige demasiadas complementos de formación.

lunes, abril 09, 2007

Cuando la ausencia no se mide en tiempo sino en corazones. Los latidos jamás se extinguen a la vuelta de la esquina. La verdad se encierra en acordes que desafinan. Abril sabe a notas vacías, como las calles que aparecen en las canciones. Mañana los días podrían contarse en minutos, en la gente que escapa de la lluvia que ejercía como tapadera. Mis pies podrían llegar a la luna, la razón se esconde en mi voz. Tiemblas por tantos motivos, que el desorden es el que mueve los hilos. Porque la vida se agota cuando menos te lo esperas.

domingo, abril 08, 2007

La impotencia me supera en situaciones que no puedo controlar y me afectan directamente, aunque no sean de mi incumbencia. Tu ausencia en noches, mañanas y tardes como las de estos días es más acusada. La Pascua debería ser tiempo de alegría y no ver cómo se truncan las únicas rutinas que nos hacían sonreir y soportar el mundanal ruido.

Pascua

Hombre nuevo, hombre viejo. Resurgir del fuego. Compartir la luz. Comienzo de cero. Bendecidos con agua. Cánticos. Gloria, alegría y dicha. Risas y sonrisas. El paso de la oscuridad a la luz, de la esclavitud a la libertad, de la muerte a la vida. Y celebración.
No dejando que se trunque la mañana de Resurrección ...

viernes, abril 06, 2007

06/04/07 04:10 a.m.

Llegó a su casa antes de las cuatro, como estaba previsto. Su boca aún sabía a una mezcla de cervezas y chupitos de vodka negro, y sus manos aún sentían el tacto del pelo del chico adorable en sus dedos. Todavía resonaban en sus oídos los ecos de un concierto fugaz, pero cada vez más especial. Y su voz. Esa que, junto con su actitud, generaba las más sencillas bromas y/o juegos de palabras a los que ya ella se había acostumbrado. En la cocina todavía quedaba media barra de pan del país que rellenó con queso y esa mortadela que otras emplean para hacer empanadillas.
Y mientras masticaba no podía dejar de pensar(le). Sus ojos, su boca, su sonrisa. Cada palabra que habían cruzado esa noche. Y es que cada vez que se cruzaban se imaginaba cómo sería todo con él a su lado, porque sentía que verle significaba caer una y otra vez en ese estado de atrapamiento contra el que, aunque a veces no lo pareciera y muchos no lo creyeran, luchaba cada mañana. Pero sabía que era superior a ella, que existían cosas inevitables. Y quizás [quererle], aún siendo un error, fuese una de ellas.

jueves, abril 05, 2007

Nunca fue fácil echar de menos, ni aún siendo santa la semana. Nunca escogió refugiarse en la ausencia de descanso ni en la de ocupación para no pensar en los motivos. Nunca quiso caer irremediablemente en las redes de una pasión escondida que sólo salía a flote en miradas y silencios, y en las palabras que en lugar de pronunciar, guardaba para transcribirlas al llegar a casa.
Buscar la felicidad en la creación de sonrisas. En los reencuentros más esperados e inesperados o en descubrir el porqué de una fecha de cumpleaños. En escoger cuidadosamente qué regalo es apropiado para cada persona o escuchar a la gente filosofar sobre las lágrimas de la virgen. Que me reconozcan por los ojos o un mensaje de nostalgia desde una isla mediterránea. En pensar en ti por mí misma o porque me obliguen ciertas canciones. En la dedicatoria más esperada de la canción más deseada.

martes, abril 03, 2007

Porque hay días en los que tiraría la distancia por el hueco del ascensor y necesito abrazarte de la mañana a la noche. Porque no soporto no saber que decirte cuando las cosas van mal, o no encontrar la manera de hacerte entender que te comprendo a la perfección. Porque si hay que emocionarse por lo que nos queremos, prefiero hacerlo juntos. Pero todavía nos quedan 47 días para que así sea. Porque echarte de menos nunca fue nada fácil.

lunes, abril 02, 2007

Compartir contigo mis frustaciones. Sentirte cerca. Que me quede [en ocasiones] sin palabras cuando te encuentro de repente y que me cueste expresarme al tenerte enfrente. Y con una sonrisa me digas que no me entristezca.
Si supieras que para que sonría me bastas tú.
Por los días en los que siente que está perdiendo el tiempo, que no será capaz, que en realidad invierte horas en algo que no le va a servir de nada y además ni siquiera le gusta o le llena. Por esos momentos en los que se distrae imaginando una vida que nunca fue capaz de atrapar con las yemas de los dedos. Por los días en los que ahoga las penas en tequila o cerveza.

sábado, marzo 31, 2007

Buscarte. Inventarte. Sentirte intensamente en el silencio, en mis pensamientos más ocultos de mi consciente y subconsciente. Ser inevitablemente tuya sin que tú te des cuenta. Dejar de intentar luchar contra mi misma, saberte dentro de mí bien aferrado a esa parte de mí que me hace temblar de emoción. Fuente de inspiración de mis palabras. Referente de todas las canciones que escucho y hago mías al imaginar tu abrazo rodeandome interminablemente.

viernes, marzo 30, 2007

Que hay veces que no importa que no pase nada. Porque aprendí a conformarme con refugiarme en tu sonrisa. Y un abrazo y frases cruzadas pueden ser más que lo que me pueda aportar una noche que luego no recuerde.

Da que pensar, sin duda.


Pero siempre nos quedará algo de que hablar.

miércoles, marzo 28, 2007

Hay quien no se da cuenta de la magia que cabe en un abrazo.

O en las miradas que refleja la pantalla de mi ordenador.


Hay quien no sabe lo que significa un pestañeo.

martes, marzo 27, 2007

Hay días que me gustaría que supieras enseñarme que todo lo que veo en ti existe de veras. Confía en mí. A veces creo que hasta te conozco. Y quisiera pensar que no me equivoco.

lunes, marzo 26, 2007

Por algún motivo que desconocía el calor subía por sus mejillas y rodeaba sus globos oculares. Quizás aquella aula de estudio era demasiado acogedora, o el intentar traducir artículos en catalán era demasiado para un lunes por la mañana. O puede que el hecho de escucharle susurrar frases inconexas en el asiento de enfrente después de aquel fin de semana le inquietaba un poco más.

domingo, marzo 25, 2007

Debía de estar bien aferrado a sus pensamientos, porque cada vez que ella intentaba liberar su mente despreocupándose de todo lo demás, su imagen aparecía envolviéndolo todo. Ella siempre supo que sobreactuaba, aún cuando se empeñaba en negarlo. Y esta vez también reconocía que todo lo que sentía excedía los límites de la cordura. Pero había cosas que la superaban.

viernes, marzo 23, 2007

Sonreir ante ciertas adversidades. Aprender a centrarse en la parte positiva de la vida. Saberse necesitada de descanso pero resistiéndose a cerrar los ojos del todo. Sentirse querida, cuidada y protegida, desde muy cerca y desde tan lejos. Siendo tan importante como inmensa su capacidad de amar.
[Efe nunca dudó que me quería a pesar de todo.]
A veces sobran unas pocas palabras para conseguir que el día acabe bien. Cruzar frases con alguien que hace demasiado que se fue, o recordar lo distantes que estábais dos que hoy estáis tan unidos. O simplemente parlotear, y reir.

miércoles, marzo 21, 2007

Con los años he aprendido a tomarme la vida con filosofía, a aceptar las bromas incomprensibles, a armarme de paciencia, a cumplir los plazos a mi manera, a centrar mi vida en aquello que realmente me motiva, a cantar en la ducha y bailar en las nubes, a echar de menos a gente que hace unas cuantas vidas ni siquiera podía imaginar que existieran, a querer de diferentes maneras pero querer al fin y al cabo, a intentar predicar con el ejemplo.

martes, marzo 20, 2007

Como tachar días descontando lunes. O enumerar veintitrés razones para querer verte esta tarde. Como intentar no caer cuando todo se me tuerce. O tomar pequeñas decisiones de mitad de mes.

lunes, marzo 19, 2007

Tiempo

Porque siempre había oído hablar del paso del tiempo peor no fue consciente de ello hasta que se fijó en los que la rodeaban. Como su ojito derecho. Entró en su vida cuando contaba tan sólo cinco años, el pelo rubio y una tremenda cara de pillo. Ella estaba aprendiendo a vivir después de decidir algunas pequeñas cosas, pero aunque se sentía adulta sabía que sólo estaba empezando a serlo. Una responsabilidad que le sirvió para realmente saber que el tiempo pasaba. Su pequeño predilecto siempre la volvía loca, la traía de cabeza, de un lado para otro, exasperándose con esas pequeñas travesuras que hacía sabiendo que a pesar de todo, seguiría siendo su favorito. Con el paso de los años, muchas cosas cambiaron. Su pelo rubio se oscureció, y poco a poco el pequeño empezó a alcanzar en altura a su chica favorita. Hubo un momento en el que él ya no la intentaba desesperar, y simplemente se dedicaba a sonreirle. Nunca había dejado de ser su favorito. Porque ella sabía que cuando lo necesitara, le cogería de la mano y le seguiría preguntando todas aquellas cosas que desconocía.

sábado, marzo 17, 2007

Conseguiste estremecerme con a penas mirarme. Que todos mis muros se derrumbaran con sólo sonreirme. Que no quisiera volver a calzarme mi armablanda al sentir tu mano rozando mi hombro.

miércoles, marzo 14, 2007

Siempre Presente

  • Cuando llevas gafas
  • Tu sonrisa al hablarme
  • Escucharte susurrar mientras intentas memorizar frases o fórmulas
  • Ayudarte a tomar pequeñas decisiones
  • Descubrir el color de tus ojos
  • Examinar cuidadosamente tus manos
  • Tu capacidad de detalle
  • Perderme imaginariamente en tu pelo
  • Sentir(me)(te) suspirar
  • Buscarte y encontrarte sin que a penas te percates
  • Imaginarte en caminos en los que te encuentro
  • Y algo aún más fuerte que no tiene explicación

[para los qué se preguntan qué es lo que me gusta de ti]

martes, marzo 13, 2007

Es como la ilusión de saber que a pesar de las miles de historias que se entrecruzan en tu cabeza hay ciertos segundos que te permites dedicar a pensar en mí. O que desde las orillas de otro mar me hablen de ti, buscando nexos de unión que no quiero dejar que se pierdan nunca.

domingo, marzo 11, 2007

Ayer deshojé la margarita que me encontré de camino a tu encuentro. Y decía que sí. Quizás pronto llegue el momento de que tú te des cuenta que la respuesta era afirmativa. Ayudame a sonreir mañana y cada día.

viernes, marzo 09, 2007

Impotencia

Cuando supo que se marchaba sabia que le iba a costar no tenerle al lado día a día. Pero cuando se marchó, supo que aquello superaba con creces cualquier previsión. Y temió ser exageradamente sentimental y que él no sintiera nada parecido. Pero cuando supo que él estaba mucho peor no pudo menos que desear que aquello que temía hubiera sido verdad. Porque si algo no soportaba, era verle infeliz.

martes, marzo 06, 2007

Y una noche sin más puedo releer Nieve e imaginarme contigo colgados de los hilos invisibles que unen nuestros mundos paralelos intentando mantener un equilibrio blanco y tremendamente puro. Aunque la historia no se repita, porque no deba repetirse. Simplemente quiero hacerte volar, y que me hagas volar. Y que no seamos capaces de saber cuántos pies nos separan del suelo.

lunes, marzo 05, 2007

Cuando ya ni siquiera me molesto en cumplir los plazos. O en apurar los últimos cartuchos de las fechas que caducarán. Cuando ya no quedan motivos ni razones. Cuando se agotan las ganas, cuando pienso que por mucho que lo intente dará lo mismo. Cuando ya ni siquiera se me hacen nudos en el estómago. Cuando parece que todo lo demás da igual. Cuando no me entienden, ni me entiendo. Cuando desaparecen las preocupaciones y con ellas mi motivación. Cuando todo esto sucede, a veces puedo volver a sonreir sólo si sé que sido capaz de conseguir que me añoren desde el sur del Mediterráneo.

domingo, marzo 04, 2007

Lo peor de que no estés es mi desgana para casi todo. La mayor que había sentido hasta ahora. Porque no me cuesta reconocer que en los últimos tiempos nunca fui capaz de concentrarme del todo, pero teniéndote a mi lado era más fácil. Compartimos desganas y fuerzas para sacar adelante proyectos que ni siquiera nos interesaban del todo. Porque sentado enfrente, con un par de palabras, lograbas centrarme en lo que nos ocupara en ese momento. Y ahora que no estás, me siento incapaz. Aunque no es más que un ínfimo motivo de los miles por los que no dejo de añorarte.

sábado, marzo 03, 2007

Transparencia

Quizás tenían razón aquellos que decían que a veces era demasiado transparente. Aunque ella quería creer que no era así. Ella se había acostumbrado a callar lo que le dolía y a sonreir de cara a la galería. Pero no había sido consciente hasta la noche anterior de que cuando la sabían vulnerable podían sacar de ella hasta los sentimientos más profundos. Y recordaba todas aquellas veces que había tenido esa sensación anteriormente. Porque realmente era así. Hoy la pequeña niña-avestruz temía que todo aquello que había estado guardando para sí y para aquellos que sabían verlo, todo lo que nunca fue capaz de expresar más que con miradas furtivas.
Hay días que pierdo la cabeza. Pero mientras me sirva para sonreir me conformo. Al menos, durante 79 días.

viernes, marzo 02, 2007

Gracias por hacerme sonreir. Con tus palabras, con tus miradas. Gracias por dejarme formar parte de tu vida a ratos. Por dejarme callar todo lo que no debo decirte. Gracias por hacerme soñar aunque sea con imposibles.

miércoles, febrero 28, 2007

Que quizás hoy llevo tu ausencia un poco peor que ayer, a pesar de todo. Y cada mañana suena en mis oídos esa canción de los Piratas que me recuerda cuánto te añoro seguida de nuestra cacnión, que quiero que me lleves contigo, que dónde estás de momento me queda demasiado lejos. Y nuestra comunicación se quedó en stand-by por unos días, por mucho que nos cueste. Y ahora sólo escucho canciones que me recuerdan a ti. Porque no paran de preguntarme qué tal estás, y qué tal estás tú, y siempre respondoque bien aunque a veces sólo sea por inercia. Y todo en estos días me huele a ti. Sabía que te extrañaría, pero no hasta este extremo.

martes, febrero 27, 2007

A veces no puedo evitar mirarte y sonreir. Cuando asomas tu presencia en mis rutinas, cuando sonríes ante mis palabras y nuestros caminos se entrecruzan una vez más, como tantas otras veces que nunca lo supimos. Y no puedo evitar pensar que pasaría si fueras capaz de interpretar mis miradas, de ir más allá de las palabras que callo. Esas que nunca digo porque sé que en realidad no querrías oír. Pero a veces me resulta inevitable no nombrarte, buscarte, mirarte, sonreirte, soñarte. Y quizás ...

lunes, febrero 26, 2007

Los primeros días simplemente tratas de subsistir, de hacer correr las horas sin pensar. Y te das cuenta que hay cientos de miles de historias que te mantendrán ocupada en cuanto decidas aprender a hacerles caso. Que la visita siempre agradable del primer gran maestro de fe sigue dejándote ensimismada con sus palabras. Que intentar explicarles lo que es la juventud a adolescentes en pleno proceso hormonal con la garganta irritada y los oídos taponados nunca fue sencillo. Que de algún modo todos se preocupen por ti. Llamadas de alguien que hace demasiado que no daba señales de vida. Más llamadas de las que siempre han estado más o menos cerca, pero contigo. Un café en la cervecería de siempre para poner en común neuras varias. Seguir recórdando entre videos, textos y conversaciones italo-españolas que cada vez son más intensas. Y descontar el primer día mientras escuchando tu canción intentas no verter ni una lágrima más.

sábado, febrero 24, 2007

Nunca fui amiga de las despedidas, y sentía que esta vez la necesitaba. Pero tuve que aceptar el hecho de que tú no serías capaz de soportarla. En realidad, tampoco yo habría sido capaz, pero quería haber tenido la oportunidad de comprobarlo. De decir tantas cosas que me hicieran darme cuenta en el momento que no te iba a volver a ver en demasiado tiempo, no mucho, pero suficiente para que las lágrimas que llevo vertiendo una semana a mi almohada volvierán a aflorar de mis ojos. Sé que no hubieras querido verlas de cerca, ni yo que las vieras, pero ambos sabemos que hubiera sido inevitable. Y ahora fluyen por mis mejillas, porque indudablemente no podían permanecer ocultas en los rincones de mi alma por demasiado tiempo. Y sé que no me crees del todo cuando te digo que me perderé sin ti en mis rutinas llenas de desgana, esa misma que llevamos meses compartiendo entre risas y abrazos, y ahora me siento terriblemente sola. Aunque sepa que no lo estoy en absoluto, pero sabes que hay cosas que no puedo evitar. Soy incapaz. Y tú lo sabes, porque me conoces a día de hoy mejor que nadie, aunque muchas cosas me calle. Y recordaré cómo me preguntaste por qué pensaba que te iba a echar de menos y que después de razones sin sentido que parecían demasiado obvias me recordaste que los sentimientos irracionales no podían explicarse. Y te confesé que no tenía ningún motivo para echarte de menos, porque los tenía todos. Y sonreiste porque eso significaba que te quería. Y eso era algo que yo ya sabía. Pero al parecer, tú necesitabas saber que seguía siendo así, aunque te alejaras un tiempo. Y volverás tras tres meses de distancia, y todo volverá a ser como antes. Estoy convencida de ello. Sin embargo, no me pidas que sonría hoy, porque siento que al irte tú, se me va media yo. Y siento un vacío que irá aumentando conforme pasen los días, y que nada hará que se encoja.

Miedo

Miedo rezaba una canción que no quise escuchar. De miedo hablaba otra que escuché hasta la saciedad antes de que no pudiera escucharla. Pero no sé decir si realmente es miedo lo que me envuelve hoy. Aunque cada vez estoy más segura de que es así.

jueves, febrero 22, 2007

Se hartó de decirles a todos que estaba bien. Que estaría bien. Y se lo decía a sí misma. Sabía que podía ser así. Pero también sabía que se mentía a sí misma. Le mentía a todos. Y le mentía a él. Pero también era verdad que ella, él y los demás sabían que del todo bien no iba a estar.

miércoles, febrero 21, 2007

Compartir. Canciones que nos recuerdan cosas. Nuestra película favorita. Risas. Monólogos y fotos. Conversaciones. Abrazos. Palabras. Besos y suspiros. Conversaciones. Experiencias. Historias. Compartir. Contigo. Porque jamás quise empezar a despedirme. Tan sólo estar a tu lado.

lunes, febrero 19, 2007

Empezar de nuevo a tener que hacer largas cuentas atrás, cuando ya casi las tenía olvidadas. Darme cuenta de que no supe hacer a tiempo la cuenta atrás para despedirte y ahora el tiempo se me echa encima. Porque aún no te has ido y ya estoy empezando a descontar los días que quedan para vuelvas. Y comienza a ser habitual. Pero yo no quiero acostumbrarme a decirte adios.

sábado, febrero 17, 2007

Sentirte. Escalofríos en mi cintura. Imaginarme la vida en tus brazos. Como anoche. Soñarte día a día. Escucharte. Susurrarte. Sentirte detrás de mi nuca suspirar. El tacto de tus manos. Abrazarte en cada acorde que me invento en plena canción. Mirarnos y sonreir. Tenerte cerca y creer por un momento que los imposibles no existen. Por un momento. Y por un momento esperarte.

jueves, febrero 15, 2007

Todavía no acierto a comprender cómo es que he tardado tanto tiempo en desubrirte. Si pareciera que los hilos del destino se movieran para que nos conociéramos desde siempre. Si hasta nuestros caminos se cruzaban sin saberlo. Si yo creo que toda mi vida he esperado a encontrarte. Aunque tú no lo sepas.

miércoles, febrero 14, 2007

Pies secos y/o despellejados. De andar o quizás quedarme quieta. Piel muerta, sin vida, es la que guía mis pasos. Quizás es por ello que me es tan duro seguir caminando.

sábado, febrero 10, 2007

Nervios y emociones a flor de piel. Plumas y purpurina. Risas y comentarios. Encuentros. Abrazos. Presentaciones. Deliberaciones. Reina del Carnaval y sus damas de honor. Sonrisas. Y ternura por un tubo. Frases balbuceantes que salen de tu boquita de piñón, mi niño. Que nada hasta ahora me mueve más por dentro que cuando me llamas "titafá". Y no quiero pensar en cuánto tendré que estirar tus abrazos y besos sin fecha de caducidad cuando te lleves tu mochila-pato al centro del país ...

viernes, febrero 09, 2007

Noches improvisadas. De cenas a cuatro manos. De debates sobre cine que no llevan a ninguna parte. De risas, música y bailes en la cocina. Charlas sobre el futuro incierto, o la responsabilidad de tener vidas a nuestro cargo. Disertaciones sin motivo. Falsas tomas falsas. Llueve afuera y hace frío. Nos quedamos en casa. Película que no nos convence, mantas y al sofá. Bodrios de Hollywood a oscuras. Vendavales de 120 km/hora. Fuera, viento y lluvia que golpea el cristal. Dentro, calor de hogar. Frases sin sentido. Sin que nadie tenga la culpa. Pero a pesar de todo, merece la pena regalarse una noche así.

miércoles, febrero 07, 2007

apr

Frío. Lluvia. Nervios. Cafés. Gente. Encuentros. Saludos. Butacas. Reservas. Invitaciones. Aforo limitado. Entrada libre. Disputas. Micrófonos. Peticiones. Ruegos. Protestas. Autoridades. Entrada triunfal. Aplausos. Disculpas. Ruidos. Humildad. Presentación. Ejército. Quijotesco. Referencias. Citas. Opiniones personales. Muletillas. Acotaciones. Saltos de párrafos. Naturalidad. Charla. Coloquio. Preguntas. Respuestas. Debate. Sinceridad. Academias. Entre las cuerdas. Indiscreción. Recuerdos. Relaciones. Guerras. Inocencia. Turnos de palabra. Aplausos. Frases célebres a partir de mañana. Humanidad. Cultura. Agua a sorbos.
Pasar por la vida siendo un genio y sin saberlo.

martes, febrero 06, 2007

Comunidad

Comuidad. Revivir emociones. Recordar tiempos pasados. Sentir que no pasan los años. Sentirse arropados. Que las cosas no cambian, algunas siempre permanecen. Imaginarnos en otro lugar, perdidos en la selva guiando a los que nada tienen. Las mayores y más hermosas experiencias humanas vividas juntos. Palabras de aliento. Buena gente, de la de verdad. Maestros en la fe, que volvieron para ayudar a decir adiós.

lunes, febrero 05, 2007

Deshojando números. Templando mis manos con caricias. Calculando la temperatura del suelo. Y la distancia de aquí al cielo. Mordiendo mis uñas constantemente. Imaginando todo aquello que no sé. Queriendo averiguar quién soy.

sábado, febrero 03, 2007

Días de caos y desarraigo, de querer huir. Días en los que busco excusas para no regresar a un hogar que hace tiempo deje de sentir mío. Días en los que me conformo con verte menear la cabeza o susurrar canciones en silencio, con cruzar nuestras sonrisas o regalarnos besos que dicen que nos tenemos cerca entre tanto número imperfecto. Sabiendo que por mucho que lo intente, no pensar en él no es ni el menor de mis problemas.
[Aunque siempre, sin proponértelo me acabes hablando de él]