lunes, marzo 26, 2007

Por algún motivo que desconocía el calor subía por sus mejillas y rodeaba sus globos oculares. Quizás aquella aula de estudio era demasiado acogedora, o el intentar traducir artículos en catalán era demasiado para un lunes por la mañana. O puede que el hecho de escucharle susurrar frases inconexas en el asiento de enfrente después de aquel fin de semana le inquietaba un poco más.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

espero q esto sea una terapia
porke cada vez q t leo m asusto
de los matices q bebes d ese hombre

eFe dijo...

no te asustes


atrapada o no, sigo siendo yo

Anónimo dijo...

pos si sigues siendo tú es lo que cuenta.