domingo, noviembre 02, 2008

Manos Frías

¿Sabes?

Antes solía tener las manos frías, aunque mi corazón estuviera templado. Pero hace dos Noviembres que mis manos ya no son témpanos de hielo. Quizás porque tú las calentabas cada vez que las cogías entre las tuyas. Quizás porque cada vez que estabas cerca de mí todo era más cálido. Y es por eso, quizás, que ahora vuelven a enfriarse y no habrá guantes en el mundo suficientes para abrigarlas para soportar este otoño.
Y es que mis manos, mis brazos, mi piel, te necesitan. Y creo que nunca había necesitado tanto un abrazo. Quizás por eso, esta mañana, no me quise conformar con un simple apretón de manos como señal de paz en la misa dominical. Quizás es por eso que me acerqué más de lo habitual a mi mentora perpetua para sentir un cálido beso en la mejilla que me hiciera recordar que nunca estaré sola del todo. Como todos los domingos vividos.
No sabes cuánto necesito el roce de tus manos ...

Domingos en Noviembre

Me gustan los domingos. Aunque llueva y me encierre en casa toda la tarde buscando concentración e inspiración. Aunque sea Noviembre otra vez. Porque las mañanas siempre significan volver a un hogar que nunca ha dejado de ser mío por mucho que cambien las circunstancias, y yo misma. Recordar, avanzar, vivir. Me gusta esa dulzura que empaña la amargura de todo lo demás. Me gusta Noviembre a pesar de lo intempestivo que se había avecinado este año. Me gusta porque durante los dos últimos años, Noviembre era extraordinariamente dulce. Porque tú estabas aquí y hacías que cada día de ese mes fuera especial. Y este año ... Noviembre es más frío, más amargo, más melancólico. Y te echo de menos, tanto como en Octubre, o como los días de Diciembre que me separen de ti. Aunque hablemos y me hagas sonreír. Porque lo que necesito hoy más que nunca es Abrazarte.

sábado, noviembre 01, 2008

Noviembre

Y sé positivamente que compararé contigo a todos los hombres que intenten acercarse a mí. Y también sé positivamente que la inmensa mayoría se quedan a años luz por debajo. Y si alguno, alguna vez, se acerca lo más mínimo me sentiré feliz. Pero aún así, no podré amarle jamás como a ti.
Y además ... Noviembre ha llegado sin avisar.

viernes, octubre 31, 2008

Asumir y superar

Decía mi madre siempre que hay cosas en la vida que nunca se superan, que simplemente con el tiempo, te acostumbrabas a vivir con ellas. En realidad, ella nunca habló de amor en esos términos, pero creo que es perfectamente aplicable también a ello. Porque qué es la vida sino Amor en letras mayúsculas. Hoy sé, y cada día me convenzo más, de que en nuestro caso sucederá así. Por mi parte, obviamente. Nunca seré capaz de superarlo del todo. Pero confío plenamente en que aprenderé a vivir con ello. Y quizás, con el tiempo, me cree la ilusión de que soy un poco feliz.

Inevitable



Creo que una parte de mí siempre te amará por encima de todo.

jueves, octubre 30, 2008

Amarga

¿Sabes que creo?





Que toda la dulzura que guardaba para ti se me ha quedado acumulada en algún rincón del organismo ...









Por eso ahora es todo tan amargo.





Incluso el café de máquina.

miércoles, octubre 29, 2008

Nadie como tú me sabe hacer café


Y resulta que a veces, a pesar de la alegría, y de esa especie de estabilidad emocional que todos creen que ya tengo, me sobrepasa el cansancio y se me escapa el tiempo. Y necesito café. Mucho café. Vuelvo a ingerir cantidades ingentes de café. Como antaño. Como cuando estabas tú. ¿Recuerdas cuántas tazas de café era(mos) capaces de tomar en periodos de crisis? Muchas, aunque nunca suficientes. Tú te lo tomabas siempre muy cargado. Y cada vez que pido uno así me acuerdo de ti. Todavía te necesito para compartir esos cafés. Porque cuántos más tomo para seguir este ritmo que me aleja de mis pensamientos encadenados a ti, más necesito que estés enfrente pidiendo uno bien cargado para ti. A pesar de todo.

lunes, octubre 27, 2008

Positivismos

-Me gusta verte así.
-¿Así cómo? Porque ahora no me estás viendo.
-Así de positiva.
-Estoy demasiado ocupada a lo largo del día, así que no me da tiempo a pensar.
-Eso es bueno.





[Hasta que se acabe y me de cuenta de que después de Ti no hay Nada]

domingo, octubre 26, 2008

sábado, octubre 25, 2008

Eres y Serás

Eres, todavía, esa imagen que se me viene a la mente cuando no pienso en nada, o cuando intento no pensar en lo que está ocurriendo. Eres ese instante fugaz en el que, a lo largo de las múltiples ocupaciones que ocupan mi vida, me refugio para no perder el rumbo. Eres mi Norte y mis coordenadas, eres ese impulso que bombea los latidos de mi corazón, y el aire que respiro. Eres mi hogar y siempre lo has sido. Incluso antes de existir en mi vida. Eres aquel que sé que estará a mi lado cuando la vida acabe. Y en la eternidad, te amaré como la primera vez. Como todo el resto de la vida que me queda por vivir contigo y sin ti.

Olvidar.Te

Y es ahora verdaderamente cuando empiezo a entender las canciones de autor. Sobre todo esa de Sabina que habla de aprender a olvidar (Te) en 19 días y 500 noches. Aunque hayan pasado muchos más días y muchas menos noches que todo eso.
Pero es que olvidarte es ... a día de hoy ... un lujo que no me puedo (niquiero) permitir.

viernes, octubre 24, 2008

Déjame que te cuente ...

Quiero contarte que no dejo ni un instante de pensar en ti, que te echo tanto de menos que a veces hasta me cuesta respirar. Tu recuerdo es ese motivo por el que se me curvan los labios formando una sonrisa, pero también el culpable de que se me empañen los ojos cada noche. Porque has de saber que no hay una sola noche en la que no piense en ti, en la que no te necesite. Y sigues estando en todas las canciones, y en todos los caminos que recorro. Y todas las reflexiones que hago acaban conduciéndome a ti. Y aunque cada día soy un poco menos infeliz, he de confesarte que también cada día me convenzo más de que jamás podré ser plenamente feliz. Sin ti. Porque sé que jamás dejaré de amarte con todo mi ser. Y además, déjame decirte, que eres la única persona a la que quiero y necesito seguir contándole mis cosas.

lunes, octubre 20, 2008

antes de ti

¿Te acuerdas? No. Es lógico. Porque de aquella tú no estabas. El barrio parecía más pequeño y viejo, pero igual de destartalado. La Avenida ya había sido construida y cientos de nuevas familias de bien pasaban a ocupar aquellos edificios. Había una tienda de chuches donde luego hubo muchas empresas de telefonía movil diferentes, y talleres de reparación informática. Se llamaba La Xeitosa y las gominolas se cobraban a duro, y no al peso, lo cual nos permitía calcular cuántas podíamos comprar con las monedas que salían de nuestro bolsillo. Solíamos ir allí después de ver a los niños del colegio jugar a fútbol sala en el pabellón del barrio. Creo recordar que una vez el niño que nos gustaba a todas nos dedicó un gol. Muchos años después resultó que tú hiciste lo mismo conmigo, precisamente en aquel mismo lugar. E íbamos a aquella tienda con la adrenalina y la emoción recorriendo todo nuestro cuerpo y comprábamos ladrillos, cocacolas y corazones de gominola, y bebíamos esas artificiales cantimploras rellenas de un líquido de color llamativo que nadie se preguntaba de qué estaban hechas.
Sí, porque hubo cosas dulces en mi vida antes de conocerte, pero ninguna como Tú.

domingo, octubre 19, 2008

Amar y Amor

Me da miedo pensar que cada día que pasa estoy más segura de que jamás podré amar a alguien tanto como a ti. Y quizás, eso implique acabar teniendo una vida absolutamente incompleta. Sin ti. Pero por otro lado ... sé que nunca dejarás de estar a mi lado. Y si nunca vuelvo a sentirlo ... sé que he amado lo máximo que se puede amar.

viernes, octubre 17, 2008

Loca por ti

Y resulta que de repente es viernes, otra vez. Y te siento tan cerca que casi me parece que sigues viviendo en el barrio de al lado. Si no fuera porque abrazarte es imposible. Al menos hasta que Diciembre se apodere de nuestros días. Y no quiero ni pensar en que antes de que eso pase, queda siempre otro Noviembre, que es ese mes en el que cada día es tuyo y sólo tuyo, porque por muchos años que pasen, mi Noviembre seguirá siendo tuyo. Y sin embargo, sigues tan dentro de mí que me río yo de las distancias físicas cuando puedo verte y escucharte como si estuvieras enfrente. Y ver que nada cambia ni cambiará entre nosotros. Y es que creo que ninguno de los dos podría soportarlo. Y a veces, como si fuera una niña tonta, se me empañan los ojos cuando suenan esas canciones que cantábamos juntos y pienso en lo felices que podríamos haber llegado a ser.

jueves, octubre 16, 2008

Sintiéndote Cerca

Me gusta escucharte, aunque sea poco y entrecortado. Me gusta hacer esfuerzos para comunicarnos más y mejor, aunque entendernos nunca haya supuesto un esfuerzo. Me gusta verte y sentirte muy cerca aunque estés tan lejos. Me gusta sonreír y verte sonreír. Me gusta contarte las cosas que hago, y que me cuentes las que haces tú. Me gusta escucharte decir cuánto echas de menos aquello que aquí dejaste. Me gusta pensar que el tiempo vuela y que en cada uno de mis pestañeos puedas estar de vuelta en casa.

miércoles, octubre 15, 2008

In-EvitaBle

No puedo evitar quererte. Quererte así. No puedo evitar emocionarme cuando pienso en ti, cuando hablo contigo, cuando veo y siento de nuevo todo el cariño que me dedicas. No puedo evitar que cada vez que tu sobrino hace un gesto que me recuerda a ti me sonría el alma, o estremecerme cada vez que paso por delante de tu casa y pienso que no estás allí.

martes, octubre 14, 2008

Gracias

Gracias por hacerme tragar mis propias palabras de estos días. Gracias por quitarme los miedos, las inseguridades, la tontería. Gracias por echarme de menos casi tanto como yo a ti. Gracias por ser feliz y hacerme sentir bien por ello. Gracias por decirme que me quieres en un momento en el que necesitaba tanto oirlo.

sin-senti-dos

No tiene sentido y no entiendo por qué.


Y es que ahora que tu entorno está cada vez más cerca de mí, es cuando te noto cada vez más y más distante.


Y no sé si puedo soportarlo . . .

lunes, octubre 13, 2008

Recuerdos, Nostalgia y Soledad

Salí de clase temprano, aunque ya estaba anocheciendo demasiado deprisa. Mis pasos no me preguntaron, se encaminaron hacia aquel lugar en el que nos fuimos conociendo poco a poco, donde compartimos tantos momentos irrepetibles, en donde más reímos y más lloramos también, pero siempre juntos.
Y recuerdo que siempre iba a buscarte allí. Y hoy volví. A ver si veía a alguien. Típica excusa sin sentido. En realidad, y aunque sabía que no estabas, creo que fui buscándote a ti. Como de costumbre. Era ya de noche, y como corresponde a esta época del año, estaba demasiado vacío. A estas alturas sólo nosotros y pocos más rondábamos por allí. Y hoy ni siquiera había luz en aquel rincón en el que aprendimos a comunicarnos de otra manera. Me pareció tremendamente grande y vacío sin ti. Y triste. Tremendamente triste.
Y luego recorrí una vez más ese camino de vuelta que siempre compartíamos antes de despedirnos en aquel cruce de caminos con un abrazo siempre demasiado sentido.
Y me faltabas tú y tus abrazos. Y no sólo porque estés lejos, sino porque estos días siento que Tú y el Mundo estáis mil veces más distantes de lo habitual.

domingo, octubre 12, 2008

InSeguridad

La Soledad te va matando poco a poco. Como las enfermidades terminales. Te va apagando por momentos. Sin remedio.
Pero te hace más fuerte.
El Amor, en realidad, te debilita. Te hace vulnerable.
Necesitar es de cobardes.
Cuando estás sólo no puedes permitirte el lujo de no se independiente.
Cuando has olvidado lo que es estarlo, cuesta un mundo acostumbrarse a volver a estarlo.
Porque has llegado un punto en el que no puedes valerte por ti misma.
Y no puedes apoyarte en nadie, porque no ves nada en que apoyarte ya.

Entre mis brazos y mis pies ... Tú



Puedo pasarme toda la tarde del domingo practicando las posiciones básicas del ballet. De primera a quinta. De quinta a primera. Obcecándome y con obsesiva dedicación. Para tener algo que enseñar. Y sin embargo, no dejo de encontrarte en cada movimiento que realizan mis músculos deliberadamente.

sábado, octubre 11, 2008

Me haces tanta falta

¿Qué quieres que te diga? ¿Prefieres la verdad o algo que te haga sentir bien? Porque podría decirte que no hay día en el que me acueste y no piense enti. O podría decirte que estoy bien siempre y cuando no tenga tiempo suficiente para pensar en si realmente lo estoy o no. Podría decirte tantas cosas que en realidad ya no podría discernir las que son ciertas de aquellas de las que me intento autoconvencer para no volver a caer. Puedo decirte, sin embargo, sin miedo a equivocarme o a hacerte sufrir, que te echo de menos como nunca antes había echado de menos. Y es que cuando decía aquello de que me hacías falta no eran falsas frases ante las despedidas inevitables. No, era una realidad. Una realidad a la que no acabo de acostumbrarme. Y no porque no quiera necesitarte, sino porque ahora que es cuando más falta me haces, estás demasiado lejos para poder abrazarme. Y yo ... simplemente puedo valerme de recuerdos y pequeñas señales de humo desde la distancia para no apagarme del todo.

viernes, octubre 10, 2008

confesiones

Tengo que confesarte que me resulta imposible olvidarte. Todavía. Y es que por muy bien que esté, o por muy poco tiempo que tenga para pensar, siempre acabas apareciendo en mi cabeza dando vueltas cuando canto o escucho alguna canción que habla de ti, o al menos que a mí me recuerda a ti. Y resulta que esas canciones son la mayoría. Y cada noche, siempre, todas las noches, acabo abrazando a la luna mientras me acuerdo de épocas pasadas y siento lo lejos que estás y lo sóla que me siento desde que asumí que no podrás enamorarte jamás de lo que soy.

miércoles, octubre 08, 2008

Nostalgias

Sigue dándome un vuelco al corazón cada vez que mis sentidos te sienten aparecer. Y es que estás tan cerca y tan lejos, tan dentro y tan fuera. Y te reconozco en cada persona que sé parte de ti y de tu corazón. Y te echo tanto de menos que a veces me puede la emoción, y me conmuevo tan sólo de pensar en ti y en lo mucho que te necesito. Porque aunque estoy bien, e intento estar mejor cada día, mentiría si dijera que no lloro cada vez que pienso en lo muchísimo que te echo de menos.

martes, octubre 07, 2008

Mikel [y eMe]

4 años de aprendizaje compartido, continuo. 4 años de amor, de lucha, de vida, de ternura enfrascada en besos y babas, en balbuceos y palabras. 4 años en los que os he visto crecer, en los que he crecido con vosotros, en los que he aprendido a quereros, necesitaros y apoyaros desde no muy lejos. 4 años de experiencias a cada segundo que he tenido la suerte de compartir en persona algunas veces y telepáticamente la mayor parte de las veces. Pero sobre todo 4 años de Amor Incondicional. De Madre a Hijo, de Hijo a Madre. Y por mi parte, Amor hacia ambos. Ayer, Hoy y Siempre. Y los años que nos quedan por vivir de esta manera.

lunes, octubre 06, 2008

Preguntas sin respuesta

A veces me pregunto cuándo dejarán de hablarme de ti ciertas canciones, qué día de la semana no me cruce con alguien más cercano a ti que yo misma, cuándo dejarán de preguntarme por ti por las noches.
Y me pregunto también cómo seguirá afectándome la distancia física y emocional de casi todo cuanto he amado siempre.

domingo, octubre 05, 2008

Mis desequilibrios

Realmente, me asusta saberme tan vulnerable. Sentir de nuevo esa necesidad imperiosa de no quedarme sola. Sé que nunca había estado menos sola antes, pero el simple hecho de tener miedo de volver a caer me provoca taquicardias, ansiedad, desequilibrios. No recordaba lo difícil que era mantener el equilibrio. No recuerdo cuando fue la última vez en la que la estabilidad era un despropósito. O un imposible.

Desgastes y olvidos

Hay cosas que no deberían cambiar nunca y otras que irremediablemente cambian. Y para colmo, nadie puede decidir cuál pertenece a cada grupo. Querer con todas las fuerzas es un concepto demasiado relativo y quizás mi concepción del Amor, en cualquiera de sus múltiples manifestaciones, se eleve siempre a la máxima potencia. Quizás porque todavía espero demasiado de la vida, aunque creyera que había perdido todas las esperanzas. Porque nunca aprendí a escuchar a aquel que me decía que era mejor estar preparado para lo peor para no desilusionarnos e incluso, alegrarnos. Y es que olvidé que la vida en sí misma era un regalo.

viernes, octubre 03, 2008

Extrañas sensaciones

Tengo la sensación, a ratos, de que alguien quisiera encargarse de borrar de un plumazo los cinco últimos años de nuestras vidas. Y quizás sea así. Pero no pienso permitirlo. Porque aunque hayan sido los más duros y difíciles, porque aunque hayan sido cuándo más her perdido, sin duda alguna ha sido la época en la que más he ganado. Y no permitiré que nadie me robe lo que ya he conseguido.

jueves, octubre 02, 2008

midiendo distancias sin querer





Cada vez tengo más claro

que nunca tuve más razón

que cuando defendía que las distancias

no se medían en kilómetros.

Y es que Bélgica puede estar tan cerca

y Compostela tan lejos ...

miércoles, octubre 01, 2008

Décimas de segundo

Hoy pasé por tu casa al adentrarme en tu barrio camino del trabajo. Y me entró una ansiedad que hacía unos seis días que no sentía ya. Sonaba esa canción que tanto nos gusta, que tanto nos dice, que tanto siento nuestra ... y durante un momento, se cortó mi respiración y unas incipientes lágrimas rozaron las líneas de mis ojos. Pero fue tan sólo un instante. Porque al momento recordé cada una de las perlas que me dejas a lo largo del día desde ese punto de Europa que siento tan lejano y cercano a la vez. Y sonreí. Tendría que dejar de quererte tanto.

El mismo camino

Ni te imaginas cuanto tiempo había recorrido ese mismo camino a la hora de comer los días en los que me dedicaba a estudiar por las mañanas para ver si por algún casual resultaba que salías de clase y nos cruzábamos en aquella parte del camino. Y muchas veces nos veíamos, y nos parábamos a hablar. Y algunas veces era casualidad. Y el resto fruto de mi conscientes e impacientes ganas de verte.

Recuerdos

Me gusta recordarte con pequeños detalles. Me gusta llegar a ese sitio que vincularé toda mi vida a mi infancia y ahora empiezo a vincular contigo, aunque nunca estuvieras en él. Sólo por el simple hecho de que las personas que más quieres, ahora también vincularán su infancia a él.

martes, septiembre 30, 2008

Momentos

Siguen emocionándome tus palabras, sobre todo cuando las diriges solamente a mí. Me encanta que me añores, sí soy egoísta y me gusta saber que hay ciertos sentimientos correspondidos entre nosotros, aunque no sean todos. Me encanta que te emociones al recordar y que sonrías cuando piensas en mí y en cómo estoy llevando las cosas. Adoro que me quieras casi tanto como yo te quiero a ti.

lunes, septiembre 29, 2008

Nostalgia prematura

Me encanta saber de ti.

Pero odio saberte feliz estando tan lejos de aquí.

Tan lejos de mí.

Te echo de menos como jamás pensé que se pudiera añorar a alguien.

Y me inundan los recuerdos a cada paso que doy.

¿Te acuerdas? Solíamos despedirnos siempre en el mismo punto, después de arduas horas de estudio o inolvidables clases de francés. Y siempre había abrazos a los pies de la rotonda de Gonzalez Llanos. Y aunque llegar hasta allí implicaba coger el camino más largo de vuelta a casa, siempre lo hacíamos. Porque lo que nos gustaba era alargar esa parte del camino que hacíamos juntos.

Lucía




Hoy es 29 de septiembre y hace un año se me cayó el mundo. Pero no me apetece hablar de ello. Porque estoy empezando a alzar el vuelo y no quiero recaer pensando en cómo comenzó todo, en por qué hoy debería ser un día duro porque el primer aniversario de cualquier adiós nunca es fácil. Y menos cuando perder a mi abuela sobre todo implicó empezar a perderme a mí misma. Y no me apetece revolcarme en mi dolor. Hoy sólo me apetece hablar de Ella.


De Lucía. Mi pequeña. Todavía la recuerdo recién llegada a aquellas tardes de gimnasia rítmica, todavía recuerdo las bromas de las Lelly Kelly. Y siempre recordaré que era la única de las tres que me caía bien a pesar de todo.


Y con los años y la experiencia se ha convertido en una jovencita absolutamente única y excepcional. Su dulzura sobrepasa los límites de lo permitido, al igual que su bondad; aunque con los años ha aprendido a no dejarse pisotear, no sé si a fuerza de los gritos de Irene para que espabilara o a otros motivos que desconocemos. Y cada día que pasa me sorprende más y mejor, porque cada día es más y más maravillosa, aunque no parezca posible.


Siempre que me pongo a hablar de ellas me quedo corta. Porque verlas crecer ha supuesto mucho para mí. Y gran parte de lo que soy de lo debo a ellas. Y parece que siempre digo lo mismo, pero no quiero que suene a tópico, ni a gastado, porque cada día tengo más claro que las sigo necesitando. Y no es una casualidad que cada vez que empiezo a escribir sobre una de ellas, acabe hablando de todas. Porque a fin de cuentas, somos y seremos siempre un Grupo.


Felicidades princesa

domingo, septiembre 28, 2008

Hoy ... Mañana

Hoy me ha dado por pensar que hace exactamente un año me derrumbé porque comprendí que todo se estaba acabando y que, con suerte, al día siguiente se acabaría del todo. Me ha llevado un año entero comprender que el dolor no había hecho más que empezar.

Lágrimas de arrepentimiento y misericordia

Se sentía solo. Fracasado. No recordaba que hubiera cambiado nada. Siempre volvía a pasar lo mismo. La desesperación siempre le obligaba a hacer estupideces. Y nunca pensaba con la cabeza fría. Le daba la impresión de que en realidad, nunca pensaba. Al menos nunca antes de actuar. Y luego, simplemente, se lamentaba. Parece una posición muy cómoda, pero en realidad no lo era. Por lo menos ya no lo era. Ahora que el mundo parecía cansado de intentar entenderle. Ahora que volvía a sentirse solo, más solo de lo que nunca había estado. Y pensó que ojalá pudiera borrar el último año y medio del calendario. Pero obviamente no podía. Tenía demasiado en qué pensar. Condujo hasta la aldea. Era temprano, aún faltaba demasiado tiempo antes de que llegara el resto de la familia y se plantó delante de la tumba de sus abuelos. Recordó que, con los años, tenía un vago recuerdo de su abuelo. Aún era un niño cuando lo perdió. Y su abuela ... pensó en todo lo que la había hecho sufrir con su comportamiento. Y en cuanto más habría sufrido este último año si hubiera estado todavía viva. Y quiero creer que lloró.
Y al cabo de un rato ella entró en aquel cementerio a poner flores nuevas. Era algo que no le apasionaba. Solía evitar las visitar a los cementerios en los últimos años, pero en realidad pensaba que no le decía nada. Que eran sólo propiedades insulsas. Ninguna de las personas que tanto había querido estaban allí aunque sus huesos reposaran bajo sus pies. Estaban dentro de ella, en cada momento. No sólo en aquel cementerio de pueblo en las fechas especiales. Y al entrar miró hacia aquel pasillo desolador donde estaba la tumba que tan bien conocía desde pequeña. Y allí le vio. Y fue como si un halo de compasión la envolviera de dentro a fuera. Y se acercó, le dio un beso en la mejilla y fue al menos capaz de preguntar: ¿cómo estás? Y sé que debajo de aquellas enormes gafas de sol, varias veces en la tarde, lloró.

sábado, septiembre 27, 2008

Noches y anocheceres

¿Sabes?


A veces pienso que deberían dejar de existir las noches.


Porque hasta en los mejores días al caer la noche me asola la melancolía.

viernes, septiembre 26, 2008

Cambios

¿Sabes?


Todavía soy capaz de ponerme contenta. Y hasta de sentir ilusión.


Puede que nunca deje de amarte, pero empiezo a aprender a ser feliz.

A distancia ...

He de reconocer que hablar contigo y saber de ti, pone un poco de felicidad en mi pequeño mundo de infelicidad. Y no sé por qué sentí que con el otoño y la simple idea de rutinas en el horizonte se alejaba un poco de mi tristeza.


Y saber que me quieres a pesar de todo ...

jueves, septiembre 25, 2008

C.


Y entonces Carla dijo:
-No te pongas triste.
-Ya estoy triste.
-Pues no te pongas más ... si no yo estaré triste también.
Y yo sonreí. Porque no podía quererla más.

MeMe

A petición de Ana os dejo un meme para abrirme todavía más a vosotros que me leéis de vez en cuando ...

6 cosas que me gustan:
- Escuchar cantautores aunque me ponen triste
- Escribir
- Pasear a Zapo con sus dueños, hablando o el silencio
- Encontrarte en las canciones de Amaral
- Aprender francés
- Los fines de semana en tiempo ordinario o especiales
- Las palomitas de maíz recién hechas de la tienda

6 cosas que no me gustan:
- Despertarme con despertador
- Las coles de bruselas
- No ser capaz de no morderme las uñas
- Refugiarme en la tristeza
- Llorar en público
- Sentirme sola



Y a mi alrededor empieza de nuevo a campear el Otoño ...

miércoles, septiembre 24, 2008

Pasados traídos al presente

Me gusta recordar quien fui, pero me gusta todavía más conocer qué queda de aquello que fui. Porque todavía sigo siendo yo, a pesar de todos los pesares. Y ni yo misma podré autoconvencerme de lo contrario. Sé quien fui, y aunque no sepa muy bien quien soy, todavía queda la esencia de lo que fui. Sólo tengo que conseguir que salga a flote, aunque sea a base de retales de Fe.
Me gusta saber que he dejado buen sabor de boca. Recordar que he agradado y que se me ha querido y respetado por mí misma y mis circuntancias. Y saber que puedo seguir siendo querida y respetada por lo que fui, y sobre todo, por lo que soy.

martes, septiembre 23, 2008

recuerdos pronunciables

Estoy leyendo un libro que me recuerda a ti. Y no porque hable de amor. Y no porque me lo hayas regalado. Y no porque te haya gustado. Ni siquiera porque seas un apasionado de cualquier tipo de literatura, porque no es así. No, esa sería yo.

Me recuerda a ti porque lo compré en el mismo sitio en el que compré tu regalo de cumpleaños. Porque pensé en prestártelo cuando lo terminara, y aún lo pienso aunque para ello haya que esperar a Navidad o enviarlo por correo. Porque estoy segura de que te entretendría y gustaría. Y sobre todo porque está escrito en la lengua que juntos aprendimos a pronunciar y en la que empezamos a desenvolvernos. Aunque tú acabes por adelantarme años luz.

Historia de dos



Recuerdo que compré un tipex pocos días antes de que te marcharas. Durante los últimos dos años he estado tomando prestados los tuyos en nuestras horas de estudio. En previsión de tu marcha, y quizás para empezar a asimilarlo me compré uno.
Recuerdo que a los pocos días tu tipex se acabó, y a la espera de comprarte uno nuevo tomaste prestado el mío. En compensación por tantas y tantas veces en que había sucedido lo contrario. Yo acabé los exámenes y tú te quedaste mi tipex.
Recuerdo también que dijiste que me comprarías uno antes de irte. Y supe que no iba a ser así. Que el tipex quedaría en tu estuche y que la primera vez que lo sacarás de él te acordarías de que era mío. Y yo mientras tanto aquí ... tendré que comprarme otro tipex para seguir asimilando la distancia que nos separe.
Pero en algunos momentos, cuando tu uses mi tipex y yo use el tipex que no llegaste a comprar ... podremos imaginar que seguimos estudiando uno enfrente del otro.
Como durante los dos últimos años.

Encuentros


De vez en cuando me gusta encontrarme con una vieja amiga, sentarnos en la mesa de algún bar o cafetería y arreglar el mundo o decidir nuestro futuro a base de palabras no gastadas y sueños inacabados.

Noches difíciles

Desde hace un mes me cuesta pasar una buena noche. Continúan la angustia, la ansiedad y el insomnio nocturnos. Se me hace cuesta arriba eso de dormir, y mucho más el concepto de descanso. Porque mi cabeza ya nunca descansa. Y hay demasiadas ideas absurdas que pasan por ella, y otras que quizás no lo sean tanto. Me esfuerzo, y mucho, por estar bien, pero no es fácil. Y desde luego no lo consigo. No, no estoy bien. No lo estoy, pero no dejo de esforzarme por estarlo. Estos días son una verdadera montaña rusa y tengo más altibajos que los exámenes de geografía de cualquier curso de primaria. Todavía me tiembla el pulso cuando estoy parada y a veces me flaquean las piernas. El dolor de cabeza ya se ha convertido en perenne. Y sigue siendo todavía todo demasiado difícil. Y odio que mi cuerpo no sea capaz de separar mi salud física de la mental.

lunes, septiembre 22, 2008

Algunos buenos propósitos

Me gusta saberte bien. Y aunque pueda llorar y reír a la vez al saber de ti, creo que el saberte bien no hace más que ayudarme a sentirme bien. Y eso es algo que me carga de energía, justo en el momento en el que no la tengo desde hace ya demasiado tiempo.
He estado extenuada hasta la saciedad de mí, de mi vida y de mis circunstancias. Y estoy a día de hoy, todavía, cargada de tristeza, desilusión, desgana y un horrible sentido de la realidad que me quema las entrañas.
Pero a pesar de todo, quiero creer que no puede ser peor. Sé que puede serlo, pero quiero creer que no lo será.
Y quiero creer que a partir de ahora todo irá a mejor, y me esforzaré porque así sea.
Aunque mis ojos sigan siendo tristes aunque sonría.
Aunque echarte de menos rodeada de ansiedad sea absolutamente inevitable.

Las distancias y nosotros


He de reconocer
que saber de ti hoy
me ha hecho llorar y reír a la vez.

principios de nuestros finales

Tengo todavía un poquito de esa angustia que hace que me pregunte cómo estás. Si habrás llegado bien, si te encuentras a gusto, si Lovaina es tan bonito como esperabas, o cómo te sientes. Si te sientes solo, si te tratan bien los belgas, si el piso es decente y si me/nos echas de menos. Y mientras mis pequeños duendecillos mágicos se dedican a inyectarme optimismo en vena, sólo puedo seguir mirando hacia adelante intentando sonreír. Eso sí, sin dejar de echarte de menos.

domingo, septiembre 21, 2008

Elena, mi tía abuela


Un año sin ti. Sin el tintineo de tus pulseras al mover las muñecas. Sin verte pintarte la raya del ojo cada mañana a velocidad de vértigo. Sin tus confusiones entre generaciones. Sin tus llamadas a horas intempestivas. Sin tener que hablar a gritos para que escucharas. Sin verte en tu sillón mirando por la ventana a los ferrolanitos pasar. Sin que ejercieras de matriarca en las comidas familiares. Sin tus: ¡nena! Sin ti.
Y no sabes lo dura que ha sido tu ausencia. Y todo lo que ha supuesto para nuestra familia. Pero tu memoria y tus deseos se cumplirán cueste lo que cueste.

Anoche salí. Tomé un par de cervezas y pensé en ti, y en la distancia física y emocional que nos separa, y me puse triste. Y luego pensé en mí, en mis sensaciones de estos días, en mi creada Soledad y en lo lejano que siento a mi mejor amigo justo antes de que se marche. Y lloré. Y le lloré a ella, la que siempre me escucha, la que mejor me entiende. Y quiso poner en esa noche un toque de cordura a mis desequilibrios y paranoias. Y lo consiguió. Y seguí bebiendo a pesar de todo. Y tomé tequila y otras cosas, y me olvidé por un momento de ti y del mundo. Pero al llegar a casa y tumbarme sola a reflexionar en mi cama, volviste a aparecer.

sábado, septiembre 20, 2008

melancolías

Tendré que poner todo mi empeño en conseguir centrar mi atención en las pequeñas cosas de la vida que me provocan esas pequeñas sonrisas que evitan que caiga una y otra vez en la absurda melancolía que me provoca tu ausencia. Te echo tanto de menos que hasta me duele respirar. E intento endulzar todas esas lágrimas que no me permito derramar. No me quedan vidas en las que encerrar todo el amor que te he regalado.

Actos reflejos

¿Sabes? No tengo todavía esa capacidad de decir te voy a echar de menos, pero sólo como lo que eres, porque mi metabolismo y su desequilibrio se encargan de contradecir mis esfuerzos a base de irregularidades forzosas. Y yo sólo puedo permitirme echarte de menos hasta cierto punto. Sobre todo hoy, que todavía es el primer día del resto de nuestras vidas.

jueves, septiembre 18, 2008

Que nunca me gustaron las despedidas

Odio las despedidas. Las odio aunque sean fugaces para evitar las lágrimas. Aunque haya besos y abrazos y cariño embotellado en a penas unos segundos. Las odio aunque intentemos quitarles importancia, aunque lleve gafas de sol bien grandes para que no veas mis ojos. Las odio aunque sea incapaz de susurrarte algún te quiero, aunque me grites que me vas a echar de menos mientras te alejas. Las odio porque significan que no volveré a verte hasta que la Navidad nos coja por sorpresa.

Sensaciones extrañas

Mi cuerpo es sabio, al igual que mis sentidos. Hoy se ha levantado destemplado, taciturno, melancólico, solitario y con muy pocas ganas. Si por él hubiera sido nos hubiéramos tapado con una manta hasta que fuera domingo por la mañana. Sí, hubiera sido un buen plan. Porque por muchos bocadillos de nocilla que me traiga el chico de la guitarra para mimarme y por muchas fotografías que haga con mis niñas para que consigan hacerme sonreír, no va a cambiar el hecho de que hoy será el último día que te abrace hasta la próxima Navidad. Y eso ninguna de las partes de mí lo lleva bien.

miedos

Me da miedo que te marches. Sí, me da miedo no verte cada día, me da miedo no poder abrazarte en tres meses, me da miedo pensar que vivirás mil vidas y que por mucho que digas que me echarás de menos no lo hagas tanto. Me da miedo perder prácticamente lo único que he ganado en estos dos últimos años en los que parece que me he dedicado a perderlo casi todo. Me da miedo, mucho miedo. Hace tiempo que no tenía este miedo, ni ningún miedo parecido. Y es que estos días son demasiado raros. Como si todo estuviera cogido con pinzas, como si todo hubiera sido un sueño, como si la vida fuera a resquebrajarse todavía más de lo que lo había hecho.
Y es que más que miedo tengo terror. Porque últimamente siento que él ya no me necesita. Y eso no es bueno cuando yo todavía sigo necesitándole tanto. Sobre todo ahora, que Tú te vas. Tienes demasiadas ganas de irte, lo sé. Y lo entiendo. Si estuviera en tu lugar yo también querría irme. Pero teniendo en cuenta que una vez más, soy yo la que se queda, daría lo que fuera por que te quedaras.
Y es que no soporto la idea de alejarme de ti. Y pese a ello, y pese a lo que supondrá, sé y sabes que necesito despedirme.

miércoles, septiembre 17, 2008

Descuentos


¿Y si empezamos a olvidarnos de las tensiones?
Nos quedan menos de 48 horas para separarnos
y parece que las cosas se tuercen a nuestro alrededor.

Quererte así


Me conformo con que deje de doler.

acallando silencios


No sé que tienen tus ojos
que cuando me miras me quedo sin palabras
y cuando estoy a tu lado
el tiempo vuela,
y que cuando me preguntas: por qué estoy triste,
no sea capaz de decirte:
porque jamás podrás quererme como yo quisiera.

martes, septiembre 16, 2008

*


He de reconocer
que si tú me miras
me cuesta mucho menos sonreír.

Sonrisas, distancias & promesas

Es evidente que desde hace unos tres años me paso las distancias por el forro de la chaqueta, pero de vez en cuando no viene del todo mal recordarlo. No estoy bien, no puedo estar bien del todo hasta que supere esto. Y yo lo sé, y tú lo sabes, y hay otras personas que lo saben. Y hay personas que lo intuyen, que lo sienten de cerca, pero lo impresionante es quien se da cuenta a cientos o a miles de kilómetros de distancia por mucho que yo me emperre en ocultarlo.
Anoche estaba llorando y F. me hizo reír desde el centro del país. No sólo sonreír. Me hizo reír, entre lágrimas amargas fui capaz de reírme. Aunque fuera a base de chistes malos. Y lo hizo porque se empeñó en hacerlo. Porque está convencido de que sigo siendo yo, aunque me cueste salir de esta espiral. Porque dice conocerme y no soporta verme así. Le quise tanto. Y le sigo queriendo, obviamente. Fue a la persona a la que más quise antes de conocerte a ti. Y a pesar de todo, olvidarle y seguir queríendole de esta manera fue mucho menos duro de lo que se me antoja contigo. Quizás porque pasó cuando tenía que pasar. Quizás porque no había llegado tan lejos mi entrega. Y pensé que sí, que él y yo nos merecíamos que volviera a ser la que fui cuando él me conoció.
Y después de reír y de proposiciones que no terminaban de cristalizar M. dijo que me haría espabilar desde el otro lado de la ría. Y me contó pequeñas historias que me hicieron sonreír, y me habló de su pequeño y su uniforme de escuela y sentí una especie de pequeñita ilusión que no sentía desde hace demasiado.
Y un ratito más tarde P. me habló desde el otro lado del charco. Y notó que no era la misma de siempre. Empezó diciendo que le costaba hablar conmigo porque me echaba tanto de menos que se emocionaba. A esas alturas yo ya lloraba como quien se muerde las uñas, y no podía parar. Y no quise hablar porque no quería entristecerla, porque estaba demasiado lejos como para verme y saber cómo estaba yo en realidad. Pero finalmente fue inevitable. Porque cuando creas un vínculo de ese modo con unas personas, acabáis conociéndoos hasta tal extremo que resulta imposible mentir, engañar, ocultar o simplemente no ser totalmente sinceras. Y me hizo una promesa e hicimos un trato y yo le hice otra promesa.
Y me sentí tan querida, y recordé también que tú me querías tanto que no podía seguir malgastando mis días compadeciéndome de mí misma. Pero sigue siendo tan difícil ... sobre todo ahora, que Tú te vas.

lunes, septiembre 15, 2008

Manías Mías

No deja de sorprenderme que tengas esa capacidad de detalle para conmigo. Tú que llevas por bandera el déficit de atención a su máxima expresión.

Y te fijas por ejemplo, en que cuando cenamos en el chino siempre hay un momento en el que dejo de comer porque no puedo más, y después de un rato de apacible charla vuelvo a picotear más por gula que por necesidad. O cuando compartimos mesa de estudio en la biblioteca, que es cada día, y me levanto a llenar el botellín de agua o a lo que sea que me levante y meto la silla para dentro.

Son manías que tengo y no me doy cuenta.

Y a ti no se te escapa ni una.

Como la de que suspiro demasiado a menudo.


Pero de esa sí soy conscientey no es precisamente una manía
sino un acto involuntario que surge más de ti que de mí.

Hoy

Hoy volviste a abrazarme. Hoy volviste a mirarme de esa manera que me desarma. Hoy volviste a preguntarme cómo estaba yo. Hoy volviste a decirme que tenía que seguir adelante, que tenía que sonreír, que tenía que dejar de compadecerme de mí misma, porque sólo me estaba haciendo daño. Tienes razón, casi siempre la tienes en esta clase de cosas, y sobre todo cuando se trata de mí. Y lo sé. Y sabes que ya lo sé. Pero una cosa es saberlo y otra poder hacerlo de la noche a la mañana. Con tiempo ... ya sabes ... desaparecerán las nubes negras.

Despedidas

Y empieza la semana más dura, en cuanto a lo que a despedidas se refiere. Anoche me despedí de B. con un abrazo en el coche después de una noche de domingo al más puro estilo años 90. No volveré a verla hasta Navidad porque es lo normal. La voy a echar mucho de menos. Y aunque con ella las distancias a penas se notan porque nos comunicamos constantemente, resulta difícil no tenerla al lado cada día.
El miércoles me despediré de C. porque el jueves se marcha. El papeleo es complicada y todavía hacemos bromas con que la van a repatriar. El sábado nos despedimos de las noches de verano juntas, pero todavía nos queda la despedida difícil, la real. Seguro que la volveré a ver en Navidad, pero con las ofertas de los vuelos a Milán quién sabe si volveré a verla antes. Ojalá sea así.
Y ese mismo jueves, y quizás también el viernes me tocará despedirme de ti. Y eso será devastador. Porque te marcharás como estaba previsto, en la fecha que estaba prevista. Pero nada de lo que ha ocurrido estas tres últimas semanas estaba previsto. Al menos por mi parte. Y sé que para ti tampoco, al menos todo. Pero, ¿sabes? en realidad importa poco. Porque no cambia el hecho de que te vayas, de que yo no quiera que te marches y de que te vaya a echar infinitamente de menos cada día. Porque si estas tres semanas fueron difíciles contigo, los tres meses siguientes se me antojan imposibles sin ti. Y ha quedado demostrado que mi capacidad depende de mis ganas. Y se me han ido gastando hasta tal extremo que me siento incapaz de recuperarlas.
Y además, no soporto las despedidas. Y me has dicho que no llore. Pero necesito decirte hasta siempre y llorarlo. Y pensar en la Navidad y sus reencuentros.
Y es que no sé que tiene septiembre que siempre hace que se desarrolle a pasos agigantados mi espíritu navideño.

domingo, septiembre 14, 2008

Manual de subsistencia Volumen I

¿Te acuerdas de las utopías? Solía creer en ellas, sobre todo cuando se trataba de nosotros. Cuando me sonreías, cuando me mirabas desmontando todas mis armaduras emocionales, cuando me guiñabas un ojo y sentía que se paraba el mundo. Y yo quería soñar y no dejar de hacerlo aunque la vida se hubiera encargado de haberme hecho entender que no iba a ser tan fácil. Y sin embargo, seguí creyendo que había cosas que eran inevitables, pero que en realidad no había nada imposible. Y resulta que me equivocaba. Y no podía ni imaginarme lo duro que sería. Y duele que el mundo entero se empeñe en recordarte y en preguntarme por ti a cada paso cada noche que intento no pensar en que impregnas con tu esencia cada uno de los poros de mi piel.

sábado, septiembre 13, 2008

Y no amanece

Sabía que eras parte de mí,
lo que no sabía era que ya no soy sin ti.

Porque no puedo arrancarte de mí
porque en cada paso que doy
porque en cada mirada que pronuncio
porque en cada pensamiento que me asola
tú siempre estás ahí.

Y entonces cierro los ojos
y siento
y pienso
y el mundo se me antoja
demasiado desolador sin poder soñarte.

Malos tiempos

-No importa, si es que yo soy así de depresiva
-No digas eso
-¿El qué?
-Que eres depresiva. No lo eres. Simplemente estás en una mala racha.
-Ya. Y además escucho cantautores, que según el estudio aquel genera gente triste.



Tendré que empezar a escuchar soul. Y dejar de esperar que el sol regrese a base de tequilas.

viernes, septiembre 12, 2008

sinsentidos

¿Cómo puedes preguntarte y preguntarme si te voy a echar de menos cuando ya no estés aquí, si desde que te conozco todos y cada uno de los latidos que da mi corazón pronuncian tu nombre?

Y como Mon me ha nominado, y es mi lectora más fiel desde hace apuf o más voy a hacer por tercera o cuarta vez ya el meme musical con títulos de canciones. Y siempre lo hago con alguien diferente. Esta vez toca Marwan.

¿Eres hombre o mujer?: Retrato del desamor
Descríbete: Hablemos de mí
¿Qué sienten las personas acerca de ti?: Mi paracaídas
¿Cómo te sientes?: En tiempos imperfectos
¿Cómo describiría su anterior relación sentimental?: Principio y fin
Describe tu actual relación con tu novio/a o pretendiente: Bancarrota
¿Dónde quisieras estar ahora?: Hace 10 años
¿Cómo eres respecto al amor?: Palabra por palabra
¿Cómo es tu vida?: Cómo decirte
¿Qué pedirías si tuvieras sólo un deseo?: Yo sólo quiero
Escribe una cita o frase famosa: "nunca hago todo lo que debo y sólo he estado al día en dejarlo para luego"
Ahora despídete: ¿Qué pasa?

jueves, septiembre 11, 2008

Amor&Dolor

Duele. Y seguirá doliendo hasta que inevitablemente deje de doler. Supongo. El dolor es tan difícil de explicar y, sobre todo de experimentar, que nadie se ha atrevido nunca a aventurar hasta dónde es capaz de llegar. Y llega muy lejos ...
Hoy he leído en el rincón de alguien muy cercano a ti una frase de alguien a quien admiro que decía algo así como que el Dolor era bueno porque significaba que había Amor. A partir de ahí he llegado a la conclusión de que te he amado hasta límites insospechados.
Porque no puedes ni imaginarte cuantísimo me está doliendo ...

Mis Niñas


Os necesito.
Necesito que me volváis a sacar la sonrisa,
esa que me cuesta tanto encontrar estos días.
Necesito veros hoy y sentiros parte de mí,
como siempre ha sido.
Necesito volver a aprender de vosotras
como antaño
como cada vez que he intentado enseñaros a vivir.
Os necesito, en definitiva.
Y aunque hoy no pueda estar con nosotras,
Pilar también estará presente.

miércoles, septiembre 10, 2008

In.Capacidad


Porque estos días me siento más Incapaz que nunca.
Y cuando os marchéis siento que no volveré a ser Capaz jamás.

Todavía

Sigue siendo demasiado difícil. Lo reconozco. Todavía cuesta un mundo. Todavía duele. Sé que habrá un día en el que deje de doler. Bueno, no lo sé; pero quiero pensar que es así. Sigue siendo tan difícil ...
Y el reloj ... no se detiene ...
y pasan las horas
y cada día que pasa ... es uno menos.

siempre

No importa lo hundida que esté


siempre sacaré fuerzas para poner mi mano en tu hombro y preguntarte: ¿estás bien?


aunque se trate de Ti.

Fe y Eternidad

Siempre he sido mujer de Fe, de Fe tan grande que lo ocupa Todo, y que cuando todo lo demás falla, se expande hasta completarme de Arriba a Abajo. Siempre he creído en la Gloria Eterna y que la Felicidad plena no podía ser alcanzada en este Mundo. Siempre se me ha llenado la boca con las canciones que hablaban del Amor Más Allá de la Vida y Más Allá de la Muerte.
Y Hoy, más que nunca, empiezo a creer que en realidad, es así. Y que cuando lleguemos ahí Arriba y nos liberemos de las presiones corporales y circunstanciales y sólo queden nuestras Almas, nos amaremos Eternamente.

Dime

Dime cómo hago ahora para extrapolarte de todas las canciones de las que ya formas parte; cómo las escucho sin ti, como te pienso sin tararearlas.
Dime cómo te hago desaparecer de los rincones, cómo no voy a sentirte en los momentos que siempre fueron tuyos y yo quise que fueran nuestros.
Dime cómo depuro tus recuerdos si eres la parte más completa de mí misma.
Dime cómo me libro de esta hipoteca que mi corazón estableció contigo haca ya tantas y tantas Lunas.

martes, septiembre 09, 2008

asumiendo

Ayer me compré un tipex.


Ha sido la forma más trivial y estúpida de asumir que realmente te marchas.


Pero ha sido la única que me ha abierto los ojos.

lunes, septiembre 08, 2008

Suso



Hoxe vai por Suso. Porque xa ten un aniño máis e so por iso merece unha mención especial.


Coñezo a Suso de vista e de oídas dende que cheguei á facultade o primeiro ano. Era Suso o do Choio, o que compartía pensión con María Benitez. Cos anos acabou sendo susiño sen mais.


Bueno, sen máis non. Suso é unha desas persoas que canto máis coñeces, máis te das de conta que ten por coñecer. Nestes dous últimos anos que nos coñecimos máis, compartimos horas de estudo e descanso no aulario, algún café ou bocata que outro, conversas sobre música ou sobre mil cousas máis, concertos, festas diurnas e nocturnas, comunicacións virtuais. E todavía queda tanto por descubrir del.


Suso é enxeñeiro industrial, ben, está en proceso de selo. E escolleu a especialidade que non escolle ninguén. Está claro que non é como os demais.


Suso é deportista cen por cen, non de élite, pero porque non quere. Poucas persoas coñezo que o sexan hasta tal punto. Vino xogar ao futbol mil veces (e gañar cos calcetíns da sorte) na liga universitaria, correr por diante da miña casa centos de noites, e dende logo non é nada raro que vaia a todas partes na súa bici.


Ademais, Suso é un artista dos pés á cabeza. E non o digo por quedar ben con el porque saiba que o vai ler, senon porque de veras penso que é así. Suso canta, Suso escribe, Suso toca, Suso compón. Suso fai todo o que lle saia de dentro, que é moito. Ademais, é un rapaz moi comprometido con moitas causas, sobre todo con todo o que teña que ver coa música e coa cultura.


Suso empeza a falar de música e quédase só, porque ten tanto que aportar que nunca haberá tempo suficiente. Suso ten un grupo que se chama Os Blueshomes que a mín persoalmente me gustan moito. E recoñezamos que non é o meu estilo de música favorito (aínda que en realidade cos anos creo que me gusta xa de todo). Pero teñen algo que me gusta nos artistas, e é que son diferentes a calquera cousa que eu puidera escoitar ata o de agora (aínda que a miña cultura musical xa sabemos que non é tan vasta como debería, pero pouco a pouco imos mellorando iso).
E podería dicir mil cousas máis, porque como dixen unha vez, eu empezo a falar de Suso e non paro. E logo ao rapaz lle saco as cores e non é plan. Temos moitas cousas en común e moitas máis que iremos descubrindo seguro. Gústame cruzarme con el polo campus porque sempre ten un sorriso ou algún comentario agradable.


Hoxe é o seu día, e so quería contarvos un pouco como é. Algúns xa o coñecedes e todo o que escribín xa o sabedes de sobra. Para o resto, agora xa sabedes algo máis deste rapaz de Meira que inevitablemente, aquí e alá, cae ben a todo o mundo.



FELICIDADES SUSO!

(e sorte pra mañán!!!!)

Todavía

Tenía unas manos bonitas. A pesar de que se mordía las uñas y las tenía siempre llenas de tinta o de tipex porque jamás esperaba a que se secara antes de pasarlas por el papel. A ella le encantaban sus manos a pesar de todo eso. Y le encantaba sobre todo cuando tomaba sus manos entre las suyas simplemente porque le sentía aún más cerca.


Tenía el pelo muy negro, y rizado. Solía dejárselo crecer hasta que él mismo consideraba que era excesivo y se lo cortaba bien corto. Antes no se dejaba barba casi nunca, pero con los años le cogió el gusto a no afeitarse en unos días. Y le daba un aspecto mucho más sensual y desenfadado.

Y luego estaban sus ojos. Y ella no podía mirarlos todavía sin sentirse parte de él.

Recordando

Me gusta de vez en cuando recordar quien fue. En realidad, me gustó ser quien fui, no sé si más o menos de lo que me disgusta en ocasiones ser quien soy. No puedo decir que me sienta orgullosa de mi manera de hacer determinadas cosas. No, definitivamente no lo estoy. Recuerdo que una vez sí lo estuve. A pesar de los pesares. Me gusta mi barrio por eso. Porque en él puedo estar paseando tranquilamente una mañana laborable y encontrarme con gente que me conoció antes. La que me conoció siempre. Y hablando con ellos puedo recordar quien fui. Y recordar que hubo un tiempo en el que tanto yo como los demás estuvimos orgullosos de que yo fuera así. Y en esos momentos siento la fuerza suficiente como para cambiar las cosas. Como para no ser la que fui, pero sí llegar a ser alguien de quien merezca la pena estar cerca.
Y es que hoy más que nunca necesito volver a quererme.

El significado de los nombres

Dicen los expertos en esto que los chicos como tú son ardientes. Yo nunca dudé de la pasión que encerrabas dentro de ti. Y nunca desee tanto disfrutarla. Dicen que eres de naturaleza tranquila, que no conoces la prisa o la precipitación. En ocasiones, realmente eres así, como se supone que debes ser. He de decir, sin embargo, que te falla la intuición. Lo que jamás te falla es la fidelidad y el afecto. Adoro esa parte de ti. Es cierto también que guardas la calma y sonríes en los momentos de absoluta tempestad. Y es una de esas cosas que más me gustan de ti. Y esa parte hogareña que yo también tengo. Y que sabes que hubiera matado por haberla compartido contigo.

domingo, septiembre 07, 2008

Largos domingos

Cierto es que en este pueblo en el que nacimos los domingos son grises incluso en verano. Las calles se vacían más de lo habitual y las pocas cafeterías que abren no le quitan ese aire de ciudad fantasma que atrae y repele por igual. Cierto es que las tardes de domingo te quitan las ganas de empezar otra nueva semana. Pero no es menos cierto que a mí sus mañanas me dan la vida. Aunque empiecen tarde y con demasiado cansancio. Aunque me asuste recordar o no recordar por qué los sábados son tan peligrosos. Aunque sepan a despedidas.
Los domingos por la mañana me dan la vida porque el día de la semana que durante todo el año me siento a gusto conmigo misma y mis circunstancias. Porque no importa que todo lo demás vaya mal. Porque si puedo refugiarme en ese segundo hogar del que formo parte en la misma media que forma parte de mí, no importa nada más. Porque es el único aspecto de mi vida que se mantiene inquebrantable y entero. Y el único que hace que salgan a flote todos los demás.
Porque aunque se esté cerrando este ciclo, hay cosas que jamás cambiarán. Y sigo teniéndote presente en los pasos que doy y en los que no sé dar.

sábado, septiembre 06, 2008

Reflexiones de sábado a la hora de la siesta

Es evidente que hay cosas que no pueden cambiar de la noche a la mañana, y por muchos litros de alcohol que corran por mis venas, hay ciertos pensamientos que no desaparecen. La consciencia, y sobre todo la subconsciencia, es un campo demasiado complicado para adentrarnos en él sin experiencia previa ni un par de tequilas encima, por ejemplo. Es curioso cómo hay momentos en los que perdemos la noción del tiempo y del espacio, y perdemos el sentido y la razón, y nos dejamos llevar por la música que suena en nuestras cabezas y las circunstancias que nos rodean; y sin embargo, aunque no seamos capaces de articular palabra o pensar con sensatez, hay algo en nuestro interior que nos recuerda quienes somos, qué buscamos y qué es lo que nos mueve a actuar, a sentir, a opinar, en definitiva, a vivir. Y nos recuerda, muy a nuestro pesar en ocasiones, qué amamos y por qué no podemos encontrar la felicidad plena en esta vida terrenal.

jueves, septiembre 04, 2008

Scchh

Dicen que uno no puede dejar de soñar porque entonces se muere. Será por eso que durante todos estos días me sentía morir un poco. Pero lo que está claro es que quien tiene razón la tiene. Y aunque pierda la ilusión sé que volveré a recuperarla, y aunque se mueran mis sueños, tendré más. Porque lo que se me permite perder es la capacidad de soñar. Y sé que es así porque a pesar de la desilusión me cuesta volver a poner los pies en el suelo. Aunque a lo mejor es porque eso no lo he hecho nunca, y no fue más que otra ilusión. Siempre me he perdido entre mis sueños, y Nunca Jamás fue el refugio de cuando huía de la soledad encerrándome en ella. Nunca he sido muy consciente, ni consecuente. La inocencia la perdía por momentos, pero siempre acababa recuperándola. Porque hay cosas que no me apetece asumir, aunque sepa que no hay peor ciego que el que no quiere ver. Ojalá no existiera la desilusión, ni las barreras. Ojalá bastara con desear un sueño para convertirlo en realidad. Es tarde, es hora de soñar. Espérame, que en seguida cierro los ojos para volver a abrazarte.

Adelante

Hay una buena cantidad de cosas que debo hacer para salir adelante, en las que emplear mi tiempo para ser lo que fui. La primera, más urgente y primordial es la de sonreír. Ya te has encargado por activa y por pasiva de recordármelo. Y realmente es fácil si estás a mi lado dándome ejemplo. Y parece que cantar a voz en grito las canciones que hablan de dolor no deberían ser un buen remedio. Pero desahogan, y mucho. Y eso ya es suficiente. Y además no me borra la sonrisa. Aunque no lo entienda ni siquiera yo. Sin más. También debería cultivar los idiomas, los de siempre, los de ahora y desenvolverme aquí y allá con el mismo desparpajo. Y acabar con lo que me ata. Seguir adelante, dejando atrás lo que me quita las ganas, huir de los muros que me acorralaban y todavía no han dejado de hacerlo del todo. Pero ya sin presiones. Simplemente con ganas de no dejar de caminar, mirando hacia delante. Porque sé que pase lo que pase en mi vida, no dejarás de estar a mi lado.

Recuerdos y canciones

Todavía no has dejado de estar en las canciones. Ayer no podía dormir y en cada acorde que escuchaba acababas apareciendo. Será esa sonrisa tuya que lo llena todo. Y me puse a recordar. Y a leer todo lo que había escrito sobre ti estos últimos dos años, pensando también en cómo te sentirías cuando lo leyeras ahora que todo está tan manido. Y es que te quise tanto ... que me cuesta entender cómo puede ser este el principio del fin. Porque todavía te quiero. Y aunque cambie la forma, jamás dejaré de hacerlo.

No está permitido dejar de sonreír

He de reconocer que me sigue costando levantarme por las mañanas. Pero una vez que lo consigo, pienso en tu sonrisa y recuerdo todo lo vivido y pienso en lo que me queda por vivir, no sé por qué pero acabo sonriendo yo también. Sabemos que es duro, pero tú lo haces mucho más fácil.
Ayer tuve una conversación con alguien muy importante en mi vida, alguien a quien quise mucho, más que a nadie antes de que llegaras tú, alguien a quien sin darme cuenta aprendé a querer de otra manera sin traumas, simplemente con el paso del tiempo. Y filosofamos de la vida, como siempre solemos hacer. Es porque los dos siempre tuvimos almas de poetas. Dos espíritus románticos que no fuimos capaces de encontrarnos suficientemente bien en el tiempo o sabe Dios en qué. él dice que sigue siendo el mismo, pero que aprendió a poner los pies en el suelo. Me hizo prometerle que por mucho que cambiara, jamás perdiera mi capacidad de soñar.
Me hizo pensar mucho. Durante estos días me había quedado sin sueños. Le dije que ya no sabía ni quien ni cómo era yo a estas alturas. Él se dio cuenta de que seguía siendo yo. Su chica transparente que no soportaba serlo. Quiso que se lo prometiera. Y le dije que lo intentaría. Que ya es más de lo que hace diez días podía imaginar.
Dejar que la quieran a una es una buena medicina. Es por eso por lo que a pesar de que quizás podría haber necesitado un espacio, en realidad no lo quise. Porque además, si me paro a pensar, en dos semanas escasas habrás echado a volar. Y no está la vida como para desperdiciar días sin estar a tu lado.

miércoles, septiembre 03, 2008

De querer y volver a querer

No es fácil eso de volver a buscar nuevas formas de quererte. A lo mejor no necesito eso. A lo mejor sólo puedo conformarme con transformar las que ya siento. Es como esa canción de Drexler de la que siempre hablo. Estoy segura de que contigo nada se pierde, todo se transforma. Y por ejemplo podría hacer una lista de las cosas que me gustan (que me encantan) de ti y que me pueden seguir gustando (y encantando). Como tu sonrisa, tus rizos o tus abrazos.


Me gusta que me digas que soy increíble porque tengo tiempo a todo, aunque no sea verdad, que te gusta la forma en que me entrego a los demás o que admires las cosas de mí que yo creo que en realidad no son admirables.

Me gusta que vengas a verme en los descansos y me gusta que sonrías cuando me ves. Y me gusta todavía más que quieras que yo haga lo mismo.

Me gusta cuando pides el café muy cargado, aunque ahora te hayas pasado al descafeinado y que lleves la merienda a la biblioteca. Me gusta también cuando hablas en voz alta y ni siquiera te das cuenta.

Me gusta que me robes los rotuladores mientras yo te robo el tipex. Me gusta que uses agenda y que me hayas regalado la del próximo año. Ya que no vas a estar aquí, al menos nuestra agenda cuidará de mí. Y me recordará que cuando te marches, tendré que comprarme un tipex porque no tendré a quien robárselo.

Me gusta que te pasees descalzo ensuciando los calcetines y que siempre rellenes el agua en la fuente. Me gusta pasear contigo, hablar contigo, cenar contigo.

Me gusta que leas mis cosas y me conozcas mejor. Me gusta que ya no haya secretos y que no tenga que esconder mis palabras. Me gusta que nuestra confianza haya sobrepasado los límites de lo permitido.

Y sobre todo me gusta quererte y que me quieras. Y no dejar de querer hacerlo.


Caminar

El mundo siempre gira. Da vueltas sin pararse, nunca se para. A veces tenemos la extraña sensación de que el tiempo se detiene. Pero no es así. Si pensamos eso es porque nos hemos quedado dormidos. Y cuando despertamos todo queda demasiado atrás. Y nunca, nunca, nunca se puede volver atrás. Es de dos más dos. Y es por eso por lo que no podemos permitirnos estar parados. Aunque para volver a caminar tengan que empezar por llevarnos de la mano hasta el camino.
(sí, la última frase tiene mucho que ver con mis conversaciones con Mon)

Re-surgiendo

Hoy me siento mejor. Es fácil tener energía cuando tu sonrisa está a mi lado permanentemente. Y es que a pesar de todo, sigues dándome las fuerzas necesarias para no caer. Y aprender a quererte sólo como tú me quieres es mucho más fácil cuando me abrazas así.

martes, septiembre 02, 2008

Quererte, necesitarte y ser feliz

No sabes hasta qué punto es importante saberte bien cerca. En los momentos difíciles, en los más duros trances, y ensalzando juntos cualquier atisbo de felicidad que amanezca en nuestros corazones. No sabes hasta qué punto te necesito.

Cicatrices

Abrir la caja de pandora es como quitar una tirita. Rápido e indoloro. Pero una vez abierta ... todo se desparrama. Y tenemos que aprender a volver a recopilarlo. Pero sinceramente, creo que el mejor mercurocromo son tus abrazos.

Cuando asola Septiembre


Septiembre es un mes difícil. Siempre lo ha sido. Y parece que cada año intenta superarse, aunque sea practicamente imposible. Septiembre y melancolía siempre van unidos en mis recuerdos. Y sigo sin poder concebir el uno sin la otra. Y esta vez, ni siquiera hay rutinas a las que volver. No quedan ilusiones, no quedan sueños. Y me esfuerzo en buscar mi sonrisa en el fondo de tus ojos cuando me pides que no deje nunca de hacerlo. Y me cuesta casi tanto como respirar.

Aunque duela

Y sé que tienes razón, aunque no sepas más de lo que yo te he dejado saber. Y tenemos todavía muchas causas pendientes. Y palabras. Y conversaciones difíciles que entre los dos somos capaces de hacer más fáciles. Y aunque duela, y siga doliendo como pocas cosas antes, he de confesarte que eres el mejor de los analgésicos. Quiero que sonrías, quiero que nada más verme pongas una sonrisa de oreja a oreja, dices. Como las que siempre has puesto tú cuando yo llegaba. Y siempre procuro hacerlo. Aunque me duela.

lunes, septiembre 01, 2008

Nosotros

Y en realidad, puede que todavía nos queden muchas cosas que hablar. Puede que yo tenga todavía mucho que decir, y mucho más que escuchar. Puede que ya no debamos dejar más lugar a la intuición, y al yo creí que sabías que ... Puede que aunque la partida esté más que acabada, merezca la pena enseñar las cartas. Aunque sólo sea para saber hasta dónde podía haber llegado la jugada. Porque te quiero, y me quieres. Y tenemos que seguir alimentando esta base de confianza que sostiene la amistad que nos une y unirá siempre. Y porque yo necesito volver a dormir bien por las noches, y sobre todo, necesito deshacerme de la desilusión antes de que pasen otros dieciocho días y tenga que decirte adiós de una forma más física que la anterior.

*


Hay gente que muere de amor, ¿no?
Pues yo estoy empezando . . .

No quiero

No quiero volver a echarte de menos antes de que te hayas ido. No quiero hundirme si no te tengo cerca. No quiero darle explicaciones al mundo de por qué esto es tan difícil.

Yo sólo quiero que no dejes de quererme a tu manera