viernes, abril 11, 2008

MoMeNtOs

Es que en el fondo sabes que aún te quiero algo ...





Y ella sintió como si llevara toda su vida esperando oír algo así, que no dijera nada y lo dijera todo.

martes, abril 08, 2008

En abril ...

Es abril. Y llueve. Llueve mientras mis hombros todavía no han dejado de derramar todo el sol que han sido capaces de absorver en esos días primeros de la mejor primavera que pudimos inventar. Hay sonrisas y arcoiris que no vemos, pero intuímos. Hay paraguas de colores y gominolas sin azucar. Siento tus besos en mis mejillas cuando te alejas y tus rizos haciéndome cosquillas en el cuello, como cuando no puedes más y te apoyas en mí. Por ejemplo. Y sigue habiendo sonrisas. Y caricias. Y frases en francés. Y conversaciones trascendentales. Es abril. Y me gusta que nadie ose a robármelo.

sábado, abril 05, 2008

Saber[te]

Y a ratos ... me siento renacer. Después de días de sol. De niñez desgastada. De canciones. De risas y sonrisas. Después de noches en las que me pierdo y te encuentro. Nunca estuve mejor que a tu lado. Y recuerdo un día largo en el que estuviste en casi todos los buenos momentos. Porque siempre acababa volviendo a ti. Y contigo, lo demás nunca importó. Y te miraba. Y me mirabas. Y sonreíamos, sin saber bien por qué. Y recuerdo esa noche. La noche en la que estuviste a mi lado sin pretenderlo. La noche en la que nos reímos y disfrutamos. La noche en la que al mirarte comprendí que encontrarte era mi destino. Y que sin que tú lo supieras, yo nací para encontrarte. Y saber, a ciencia cierta, que si hay en el mundo una persona para cada uno, para mí no puede haber otro.

martes, abril 01, 2008

Carta a corazón abierto

Hoy hace seis meses y tres días que te marchaste. Y si todavía siguieras aquí, hoy cumplirías setenta y nueve años. Ni más ni menos.
Esta noche he tenido un cólico de barriga. De esos que te mantienen en vilo toda la noche, o buena parte de ella. De esos que no se pasan con una manta más ni remedios por el estilo.Mi cuerpo es sabio, demasiado. Sabe muy bien cuando dar la voz de alarma. Si supiera interpretar bien sus señales creo que no necesitaría mi agenda. El problema es saber que tipo de contrariedad se corresponde con cada patología.
Esta tarde tengo cita con el médico. Voy a pedirle esa analítica que debería haberme hecho hace meses, cuando hice del agobio y la sobrecarga de trabajos mi tónica cotidiana. Alguien me dijo ya cuando tú enfermaste que podría tener anemia. Casi un año después me lo siguen diciendo. Yo creo que no tengo nada de eso, pero nunca está de más comprobarlo. Al fin y al cabo, la salud es importante.
Las cosas han cambiado en estos meses. La familia ha cambiado. Y no sólamente porque haya bajado la media de edad desde que os fuisteis tu hermana y tú. Ella se marchó una semana y un día antes que tú, aunque no te llegaste a enterar de aquella. Supongo que ahora las dos entenderéis por qué.
Ya no soy la "pequeña" de la familia. La novia del "niño", tu nieto el mayor, tu ahijado, el niño de tus ojos, esa que él te decía que era la culpable de que llevara los pantalones rotos tiene una niña de seis años. Ahora están integradas en la familia, y tu nieto está hecho un padrazo. ¡Quién nos lo iba a decir! Nunca te lo dijimos, sabe Dios por qué. Querían ahorrarte el disgusto, ya sabemos que cuando uno se hace mayor se vuelve más conservador y hay ciertas cosas que no las ve bien. La niña es maravillosa, un poco traste, pero da mucha alegría. Fue la culpable de que estas Navidades no fueran terriblemente tristes, aunque desde luego muy atípicas. A veces pienso que te hubiera podido alegrar tus últimos tiempos, con sus ocurrencias, ya sabes como son los niños. Quién sabe. El caso es que hemos aprendido a no hacernos preguntas que nadie nos puede responder.
Tu otro nieto, el del medio, el cabeza loca, volvió a ser de las suyas y se independizó de repente de una manera un tanto brusca. Ahora las aguas han vuelto a su cauce, sigue independiente, pero todo va bien.
Y yo... qué puedo decir de mí. Concentré todos mis esfuerzos en mantenerme excesivamente ocupada para no hundirme demasiado. Fueron tiempos difíciles, y hubo otras circunstancias externas que no me lo pusieron nada fácil. Afortunadamente, con los años he aprendido a rodearme de buenos amigos, de los de verdad, de los que no fallan. Ahora tengo dos amigos de guardia que me acompañarían al fin del mundo y en los que confío plenamente. Gracias a ellos alcancé la serenidad que necesitaba, aunque no fue fácil. Muchas veces me he echado en cara cosas que no debería. No recuerdo haberte dicho que te quería ni una sola vez, al menos desde que me hice mayor. Nunca fui excesivamente cariñosa, y especialmente en los últimos tiempos. Aunque eras tú, y fuiste tú todo el tiempo, llegó un momento en el que me costaba reconocerte. Te cuidé lo mejor que supe. Pero comprendí demasiado pronto que esta vez no era como las demás. Que esta vez no iba a haber recuperación. Por eso me ponía tan nerviosa. Por eso gritaba. Por eso me enfadada. De ahí todas mis crisis nerviosas y mis ataques de histeria. No entendía como era la única que lo veía.
La víspera de aquel 29 de septiembre en el que nos dejaste comprendí que era el final. Y lloré, lloré lo que no estaba escrito. Sola. En casa. Mientras mamá y papá estaban en la residencia. Mamá no me dejó ir. Y por primera vez, pedí ayuda. Cogí el teléfono y llamé a mi mejor amigo. Necesitaba un abrazo. Y lo tuve. Y me consoló hasta que llegó papá. A día siguiente fui a verte. Estuve allí buena parte del día. Me acerqué varias veces a tu cama. No te dí un beso. No te dije nada. Estabas inconsciente ya, aunque quizás hubieras podido oírme. No importaba, ya estaba dedicido, no podíamos hacer más. Fui a la capilla y recé. Recé para que no sufrieras más. Esa misma noche nos dejaste para siempre. Y durante dos días y dos noches lloré sólo un par de veces más. El resto del tiempo me mantuve serena. Quizás la más serena de la familia, siendo la más pequeña, la más débil, la más indefensa. Ya lo había llorado todo la víspera, ya me había hundido y reflotado, ya llevaba demasiado tiempo sufriendo. Y con el paso de los meses he llorado mucho más. Y de hecho lloro escribiendo estas líneas. Pero sé que las lágrimas no son más que un mecanismo más. Y que si no hubiera vuelto a llorar desde aquella, no hubiera importado. Porque sabes que te quería. Y te quiero aún hoy. Aunque no te lo dijera.
Estés donde estés, Felicidades Abuela.

viernes, marzo 28, 2008

En tu lado

Yo escuchaba de fondo una canción de Marwan, esa que dice que quiero tardar una vida entera en hacerte el amor y a un par de metros estabas tú. Mirabas sabe Dios a dónde. Llevabas ese jersey de rayas con el que sales en todas las fotos y no decías nada. Y yo tampoco decía nada. A nuestro alrededor: libros, apuntes, botellines de agua, alguna calculadora y el ruido del cortacésped. Como si fuera primavera y todavía lloviera demasiado. Como si Marzo se estuviera acabando. Como si la cuenta atrás empezara demasiado pronto.

jueves, marzo 27, 2008

Y sin embargo ...

Anoche te escribí. No tenía motivos, no tenía razones. Pero lo hice. Lo hice porque sentía que lo necesitaba. Necesitaba creer que me leerías antes de dormir y por un instante, cerraras los ojos y pensaras en mí. Como yo lo hago, pero sin necesidad de que tú me lo recuerdes.
Anoche te escribí. Y lo hice porque quise. Porque no tenía nada que decir. Te escribí para no contarte nada nuevo. Simplemente, te escribí.
Anoche te escribí para decirte buenas noches. Para darte un beso por escrito. Para decirte: sigo aquí.
Anoche te escribí y sólo sé que no debía. Pero a estas alturas, después de reconocer lo que ya sabía, sinceramente lo que deba o no deba hacer ... ya no importa.
Y por eso, anoche te escribí.

martes, marzo 25, 2008

volviendo ...

Me gusta verte aparecer sin avisar, que me sonrías y te vayas con prisa pero queriéndote parar más. Me gusta tu sonrisa, tu pelo, tu forma de quitarte el jersey y ver cómo te despeinas. Me gusta que me des un beso al llegar y darte yo un beso cuando me voy. Me gusta que bromees, que me escuches, que me cuentes, que te sientes conmigo. Me gusta ser yo la que está enfrente. Me gusta sentirme un poquito celosa con ciertos encuentros y sentirme a la vez un poquito más especial que antes aún sabiendo que en esencia, nada ha cambiado. Me gusta recordarte y ver que me recuerda cuando llego a casa. Me gusta hacerte sonreír y me gusta que me hagas sonreír. Que compartamos canciones de esas que nos sirven para aprender un poquito más. Y descubrirte en cada palabra de todos los relatos de ese escritor italiano que tanto me hace estremecer con sus textos. Casi tanto como tú con tus caricias.

lunes, marzo 24, 2008

Ensoñaciones

Como morderse las uñas instintivamente o rascarme inconscientemente el hombro derecho. O no saber dónde me hice el moratón del brazo ni con que ese arañazo de mi dedo índice. Como cuando era gimnasta y deformé las rodillas a base de caídas. Son metáforas enmarañadas que conforman una realidad, mi vida.
Libros sin leer, discos desgastados, cera derramada y un color naranja que lo envuelve todo. Es la magia, son tus ojos. Es el viento que me alborota el pelo, frío, hielo, sol y sombra y dulzura derretida.
Me envuelven los sueños que vivo día a día, duermo imaginando ese olor penetrante a madera que me sobrecoge cuando estás cerca, muy cerca, tan cerca que siento que mi estabilidad se tambalea. En cada gesto, en cada mirada, en cada palabra. En cada intento de huír de ti me sumerjo en la espiral que has tejido a base de caricias intangibles.
Y me reconozco tuya en cada paso que doy. Y cuando un clavo está bien sujeto, hay quien decide esconder el martillo y regalar el resto para algún manitas principiante que los necesite más.

domingo, marzo 23, 2008

Pascua

Fuego. Velas. Luz. Glorias y campanas. Génesis. Éxodo. Liberación. Agua. Agua y fuego. Vida. Carne. Resurrección. Dicha. Alegría y paz.



Fuerza para poder con todo y con más.




Atisbos de felicidad

jueves, marzo 20, 2008

24


Si tuviera que empezar a enumerar una a una tus virtudes o las razones por las que te has convertido en lo que eres hoy para mí, sin duda no sabría por dónde empezar. Y es que por mucho que una sea de Letras … a veces cuesta encontrar las palabras adecuadas.


Podría decirte tantas cosas y todas se quedarían cortas. Podría escribir y escribir sin parar y seguirían faltándome las palabras.


Eres ese apoyo incondicional, esa sonrisa perpetua, esos agobios mal o bien llevados, pero compartidos al fin y al cabo.


Y decir FELICIDADES sabe a poco.


Y decir GRACIAS no es suficiente

martes, marzo 18, 2008

sintigo

Echarte de menos hasta en las noches en las que todo es demasiado diferente.
Sentirte sin que estés.
Desear echarte de más, que me molesten aquellas cosas que deberían molestarme.
Simplemente el hecho de que estés.

lunes, marzo 17, 2008

Capaz de sentir

la sensación de un trabajo bien hecho
la tranquilidad de sacarse un peso de encima
la felicidad de saberme capaz

y la paz que me da tu sonrisa

miércoles, marzo 12, 2008

El principio del fin de mis males

Es esa extraña sensación entre orgullo, satisfacción, nervios e incredulidad que te asola cuando estás a punto de finalizar con éxito un trabajo largo y costoso. Es como cuando, de repente, todas las preocupaciones se acaban por desvanecer.

Y todo ello rehogado con pequeñas dosis de recuerdos y planes, con conversaciones curiosas y sorprendentes, con esa extraña emoción de aquello que acaba de empezar con buen pie y no hay más que buenas vibraciones que compartir.

martes, marzo 11, 2008

quizás

Quizás es cierto. Todo pende de miles de hilos demasiado frágiles para soportar tanta vitualidad. Quizás no se equivoca quien piensa que todo es demasiado irreal. Quizás nunca supe decir las cosas claras, quizás siempre me he escudado en los silencios. Quizás esa forma generalizada de actuar me ha hecho como soy, o quizás intente huír de ella sin saber muy bien todavía cómo. Quizás sólo se expresarme ante un papel en blanco. Quizás me falten agallas. Quizás no sepa donde acaba la realidad y donde empiezan las suposiciones.

lunes, marzo 10, 2008

:)

Es como una sensación de paz interior, de estabilidad emocional, de tranquilidad, de aplomo, de conciencia tranquila, de confianza, de Fe. Es como volver a creer en uno mismo sin saber cómo ni por qué. Es todo lo contrario a la intranquilidad y la taquicardia sin motivos. Es simplemente, esa sensación de saber que simplemente ... estás bien.

domingo, marzo 09, 2008

Thinking about

Y hoy, sin darme cuenta, me paré a pensar que ya no es que te quiera "simplemente", es que ahora he empezado a necesitarte.
Y a veces pienso en los guiños que me das
y sé que en mayor o menor medida
tú también me necesitas a mí.
Es irónico,
¿no te parece?

viernes, marzo 07, 2008

viernes

Él le preguntó:
-¿En qué piensas?

Y Ella negó con la cabeza.
(en nada ... en ti)


Ella tenía ojos verdes y Él solía vestir de aZul.




Y a veces no se le ocurrían excusas con las que retenerle.

miércoles, marzo 05, 2008

martes, marzo 04, 2008

simplemente

Estás en cada uno de los recovecos que dibujan mis manos cuando se mueven nerviosas. En cada escalofrío no intencionado que recorre mis sentidos. En cada tecla que pulso inconscientemente.

Eres el impulso que recorre mis nervios. El soplo de aire que eriza mi vello. La caricia que acallo en el rincón más escondido de mi nuca.

Te siento cuando estás y cuando no. Te escucho escondido en cada canción del disco de los zapatos perdidos. Te veo en todas las retinas que me atrevo a mirar fijamente.

Simplemente Tú.

lunes, marzo 03, 2008

02/03/2008 21.50h.

Pierdo el tiempo, pierdo el tiempo soberanamente porque ya no me importa. Porque no tengo ganas, porque no tengo tiempo, porque me sé incapaz. Jamás confié lo suficiente en mí, jamás tuve el valor para admitirlo delante del espejo. No creo en mí, no dejo que nadie crea del todo en mí. No sé hacerlo de otra manera. Soy el mejor apoyo para cualquiera, pero el peor apoyo para mí misma. Confío en todos menos en mí, y la mitad de las personas en las que confío me terminan fallando. Afortunadamente, la otra mitad todavía es lo suficientemente ilusa e inocente para creer en mí, plenamente, o al menos, más de lo que yo lo hago. No puedo, sé que no puedo. Me sé incapaz porque me conozco demasiado bien. No sé creer en mí, no sé intentarlo tampoco. No quiero, no puedo, no sé. El optimismo me abandona cuando se trata de medir mis posibilidades. Las fuerzas no me llegan, me siento vulnerable. No sé más que depositar mis ganas en la Fe, y ni siquiera aprendí a convertir Mi Fe en Fe en Mí. Y no sé cómo aprender.

domingo, marzo 02, 2008

Literatura de un largo domingo

Todos los atisbos de sensaciones y pensamientos negativos que puedo tener a lo largo de un largo domingo, los convierto en poesía.
Y así, todos los días de la semana.

Yo le llamo aprovechamiento de las malas vibraciones, pues las acabo siempre convirtiendo en palabras engarzadas en atisbos de melancolía que en el fondo, jamás me ha rodeado menos que ahora, aunque al transcribirlas pueda parecer lo contrario.
Supongo que eso es lo que denominan los expertos licencias literarias.

sábado, marzo 01, 2008

Sinsentidos

A veces quisiera simplemente desaparecer y no preocuparme de mí, ni de ti, ni de nada más. Simplemente.


Y resulta que estás sin estar, que cada circunstancia me recuerda a ti. Que te veo en las personas que están muy cerca de tí, las que conocí gracias a ti, las que no paran de preguntarme por ti.

Y siempre estás sin estar. Incluso cuando me siento caer porque recuerdo todo lo que tuve y perdí.


Aunque a estas alturas debería dar igual. Porque he perdido mucho, sí. Pero no es nada comparable a todo lo que gané al tenerte.

Magia


La magia se encierra en tules blancos y mayas de tirantes. O en las sonrisas que me invento algún sábado por la mañana para olvidar que anoche sucumbí al desánimo. Por ejemplo.
Me gusta levantarme y que depués de cierta tensión las preocupaciones desaparezcan. Me gusta el sol primaveral y las pecas que sé que me pintará en la cara. Me gusta pasear relajadamente por mi barrio. Me gusta la música clásica acompañando movimientos acompasados.
Me gusta que mis pies se muevan sin saber cómo ni por qué.

viernes, febrero 29, 2008

antología renacida de años atrás

-Podría contarte mil historias sobre los grados de intensidad de la atracción
-Te escucharé una a una ...

Enseña(me) y aprenderé.
Habla que (te) escucharé.
Empieza a existir después de hoy ... como nunca antes.

Y podemos ...
... aprender a cogerles el punto a las caricias felinas

o mentir cuando la situación lo requiera para volar sin despegar los pies del suelo.

Y si me enseñas a ver el color del cielo yo te enseñaré a sentir las fragancias más ocultas. Tejeremos nuevos hilos con los que perdernos e inventar nuevas horas despues de las diez. Hablar sin decir nada. Y escribir canciones diciendolo todo.

Y no existen más razones ...


"Demasiado fácil ... "






[ ... y no sé por qué]

jueves, febrero 28, 2008

Crepúsculo



Fase declinante que precede al final de algo

Eso es el crepúsculo. La mejor despedida que uno de los mejores grupos de la historia pudo inventar jamás.
Y tenerlo en mi poder al fin después de tanto tiempo significa mucho, sin pensar en finales o pensando eternamente en ellos.
Las mejores canciones que dos genios pudieron crear para decir adiós a un público que ocho años después sigue admirando la última gran obra maestra que compartieron en el club de las horas contadas.
Cada una de esas canciones encierra demasiados significados. Muchos más de los que debería.
Y esta mañana, después de tres días echándote de menos sonaba Te quiero, te quiero, te quiero y no quiero nada más cuando decidiste guiñarme un ojo desde el centro del país. Y sin saberlo, ya sabía que eras tú.

lunes, febrero 25, 2008

De sonrisas, distancias y lágrimas



Hace meses te dije adiós como quien no quiere la cosa,como si nos fuéramos a volver a ver el siguiente fin de semana, como si no fueras a marcharte del barrio para poner rumbo a la otra punta del país.
Anoche me acordé de ti y decidí poner remedio a las distancias y los silencios. Hoy tenía tu respuesta esperándome al llegar a casa. El mejor título posible Me has hecho llorar provocó que yo también dejara fluir mis lágrimas por la mejilla.
Y es que tenernos, aunque a veces no nos demos cuenta, o no lo manifestemos, es de lo mejor que ha podido pasarnos. Ya son muchos años de amistad. Y a día de hoy creo que te debo media yo.
Sabes que nunca he sido mujer de muchas palabras trascendentales, al menos pronunciadas. Que mis te quieros se adivinan en mis ojos mucho antes que mis cuerdas vocales se atrevan a pronunciarlos. Sabes que jamás comparto mis problemas a no ser que me desborden. Y aún así, sabes también que mi admiración, cariño, complicidad, empatía y entrega a ti son sinceros. Hoy igual que ayer.
Definitivamente, no importaron nunca las distancias. Somos y nos sabemos importantes, y a veces, incluso, imprescindibles.

domingo, febrero 24, 2008

[sin]razones

Nunca me han gustado demasiado las máscaras ni los disfraces. Me gusta mostrarme tal y como soy, sin tapujos, aunque muchas veces desde el silencio. Mi mirada con frecuencia dice mucho más que mis absurdas frases inconexas.
Alguien me dijo una vez que era demasiado "transparente". Y no me gustó. Era algo bueno, y desde luego su intención fue la mejor; pero me daba la impresión de que eso me hacía vulnerable. Y en aquella época lo era y mucho, pero quería evitar aparentarlo a toda costa. Hoy recuerdo aquel momento con una sonrisa. Y sé que ese Alguien fue lo mejor que pudo decirme.
A día de hoy no me siento vulnerable, no tanto como de aquella, y menos después de reconocer ante alguien que me supo más vulnerable que nadie, que ya no quedaba nada de aquella niña asustadiza, después de hacerle saber que cada vuelta de tuerca me hacía más fuerte. Y después de que él sonríera por ello.
Ya no soy vulnerable, y además creo que no he perdido transparencia. Soy lo que aparento, pero mucho más. Y quien me conoce bien no necesita más pistas para saberme mejor. Soy simplemente así.
Pero eso no quita que en ocasiones no me guste refugiarme en el anonimato relativo, no por el fondo, sino por las formas. Porque aquí no hablo de cosas que los que me conoceis bien no sabéis, sólo que lo hago de un modo en que quizás sí sorprenda.

jueves, febrero 21, 2008

...

Hay momentos en los que sobran las palabras. Y es mejor callar todo eso que sientes y simplemente suplirlo con un cándido abrazo, lo más sincero posible. Porque todo lo demás está de más.
Y me duele verte pasar por lo mismo que tú me viste pasar hace aún muy pocos meses. Y que, al igual que yo hice en su momento, no lo asimiles en el primer momento. Y ver como te crees mejor de lo que en realidad estás. Y no poder hacer más que acompañarte, como tú lo hiciste antes.
Pasarán los días, las semanas. Y un día te sorprenderás llorando sin saber por qué. Entonces recordarás el día de hoy y lamentarás no haberlo hecho antes. Pero eso es algo, que ninguno puede controlar.
Pero no olvides que ese día, al igual que hoy, yo estaré a tu lado. Para abrazarte, para hacerte sonreír, para dejar que te apoyes en mí. Como tú hiciste por mí en mis peores momentos. Porque ahora empiezan los tuyos. Y no pienso dejarte solo frente a esto.
Porque te quiero demasiado. Y ahora, ya no me cuesta hacértelo saber. Como antes.

miércoles, febrero 20, 2008

A tu lado

No puedes pretender que no me preocupe. No me digas: Tranquila, estoy bien; cuando sé que no es así. No emplees conmigo los trucos que yo inventé. Porque no funcionan. Porque me preocupas. Porque me intranquiliza saberte mal. Ha llegado un punto en el que te quiero demasiado como para no sufrir cuando tú lo haces. Estoy contigo en todo momento, de cualquier forma, en cualquier lugar; pero mi corazón siempre a tu lado. Y con él, mis ganas, mis fuerzas, y mis pensamientos.

lunes, febrero 18, 2008

Balsamo

Eres ese punto de cordura en mi realidad diaria, esa sonrisa permanente aunque mil historias y preocupaciones taladren tu cabeza y entorpezcan tus sentidos. Eres ese refugio de las tormentas, los huracanes y las tempestades, esa ilusión que nunca acaba de morir. Eres la música de mis composiciones prosaicas, la inspiración de mis ocurrencias, el abrigo en mis atardeceres de febrero.
Eres todo lo que siempre deseé y nunca tube.

Incomprensiblemente ... sucede

Jamás entenderé esa forma de contradecirse que tiene el ser humano cuando pierde la razón, cómo se convierte uno en todo aquello que siempre despreció.

Detesto las dobles caras, las falsedades que se ponen en practica después de declararse en contra de cualquier tipo de máscara no reconocible.

No entiendo esa forma de quedar bien porque sí, de forzar situaciones de las que quisieran escapar.

Jamás entenderé como se pasa de adorar a alguien a sentir la más absoluta indiferencia y creerle tan estúpido como para no darse cuenta de que tus sonrisas son papel mojado.

domingo, febrero 17, 2008

tremendo

No hay nada comparable a la sensación que me envuelve cuando me abrazas, cuando desde las puntas de mi pelo hasta las uñas de mis pies todas y cada una de mis moléculas se saben tuyas irremediablemente.
No cambio por nada el tener tus brazos rodeándome, el sentir tus besos en mi mejilla o mis manos en tu nuca.
Y sabernos imprescindibles. Y necesitarnos a pesar de todo.

sábado, febrero 16, 2008

Pensando en ti

No puedo evitar preocuparme por ti,
sufrir cuando sufres,
pensar en ti y en todo lo que te preocupa.
Y no me gusta cuando no sonríes,
ni la excesiva seriedad en tu rostro.
No me gustan los atisbos de tristeza en tus ojos,
ni que me necesites porque las cosas no van del todo bien.
Porque si tú no estás bien, yo tampoco puedo estarlo.

viernes, febrero 15, 2008

No puedo evitarlo

Me gusta esa forma que tienes de sonreír que lo llena todo, que me abraces, me acaricies fugazmente. Me gusta que confíes en mí para lo importante y lo trivial.
Me gusta cómo pasas tus dedos sobre mi espalda mientras dices que siempre podré contar contigo, o tu mano en mi cabeza dándome ánimos para continuar. Me gusta cuando dices que soy especial.
Me gusta que me esperes, verte y que no te apetezca despedirte, que me acompañes hasta el final y que incluso parezca que tienes tentaciones de querer un poco más.
Sonrío cuando me das ración doble porque has pensado dos veces en mí.

Sweet

... Dulce ...

Como una cucharada de mermelada de melocotón recién levantada aderezada con rayos de sol.




[-Nunca recuerdo cómo iba eso de los deseos y las pestañas ...
-Si al soplar, la pestaña sale volando, tu deseo se cumple.
-¿Y sí vas cambiando de deseo hasta que al fin vuela?
-¿Cuántas veces?
-Hasta tres veces.
-...
-...
-Entonces creo que el tiempo será el que decida.]

jueves, febrero 14, 2008

Un año más ...

Porque no me duele no haber estado contigo hoy
lo que me quita el sueño es no verte
sea el día que sea.

lunes, febrero 11, 2008

No sé cómo decirte

No sé cómo decirte que todo cuanto quise evitar me ha envuelto por completo, que ya no quedan miedos, ni dudas, ni engaños que me lleven a la negación de evidencias que cualquiera puede percibir.

No sé cómo decirte que no hay día en el que no estés, aún cuando no estás, que todo cuánto me rodea tiene algo de ti, y que en mí ya no queda nada que no esté unido a ti.

No sé cómo decirte que no puedo decirte lo que quizás en el fondo ya sabes, que todo lo que puedas percibir en mis ojos es tan real como que no tengo palabras para decirlo.

No sé cómo decirte que ya no intento evitar lo inevitable, que ya no lucho contra lo que siento, que ya me he resignado a quererte aunque tú no puedas quererme de la misma manera.

No sé cómo decirte que todas las canciones hablan de ti aunque me canse de repetirlas en mi cabeza, sobre todo las que tú también tarareas conmigo.

“No sé cómo decirte que he perdido los zapatos … otra vez”.

sábado, febrero 09, 2008

Lo que me mueve

Como sucede con las más bellas canciones basadas en la devoción
no importa lo que yo espere o deje de esperar.
El hecho de quererte es independiente
porque es tu amor el que me mueve.

aprendiendo a enfocar ...


para que eMe no se ría de mí.

jueves, febrero 07, 2008

Dosis de Fe

Fe en ti. Fe en mí. Fe en letras mayúsculas. Fe compartida. Fe de cuaresma recién estrenada. Recuerdos y sentidos sentimientos. Canciones versionadas en alguna tarde de inspiración espiritual. Guitarras y voces desagarradas de Fe en Re mayor. Y poder hablar y sentir, y compartir con normalidad esa parte de mi que no escondo, que lo llena todo, que me empuja a caminar, me seca las lágrimas y me cura las heridas.
Será que se escucha ya un Shemá ...

miércoles, febrero 06, 2008

Casa do Patín


Cambios en la rutina, vuelta a antiguas costumbres. Encuentros y desencuentros. Sentirse a gusto, bien, casi como en casa. Reordenar libros sin contraprestaciones, por pura deformación profesional. Calor, frío y escalofríos. Susurros. Sonrisas. Mitones para estudiar como solía hacer machanguita.Cafés para llevar con una chocolatina derretida dentro, como hacía esa que tanto me enseñço de la vida y también ahora haremos de nuevo tú y yo. Y otras tantas rutinas más. Que compartir, que sobrellevar, que disfrutar.

lunes, febrero 04, 2008

Si supieras

No deja de ser curioso que todavía me provoques esos escalofríos de arriba a abajo sin motivos aparentes. O que tu sonrisa no haya dejado de hacerme soñar desde el día en que te conocí.
Y es la primera vez que partiendo casi desde el principio de la imposibilidad de enamorarte no he hecho sino intensificar día a día ese sentimiento que nació aquel día de verano en que te vi, sin que ninguno de los dos se diera cuenta.
Y he de confesar que si no supiera practicamente a ciencia cierta que no puede ser, a ratos creería que lo que hay entre nosotros está empezando a cambiar...
.en días en los que, como hoy, tarareamos canciones que podrían hablar perfectamente de los dos.

domingo, febrero 03, 2008

In memoriam

No fuiste la primera en enseñarme a intentar bailar,
sí la que me hizo amar la danza popular gallega,
la que me curó mis traumas con el treinta y tres,
me enseñó a echar la voz para fuera,
me demostró que tocar y cantar a la vez no era imposible.

Y me llevaste contigo cuando me quedé sola
a un lugar donde compartir esa pasión,
donde crear un entorno familiarizado en el que me sentía a gusto.

Y de repente todo se rompió un poco
cuando la tragedia nos sorprendió la primera vez.



Poco pudimos imaginar de aquella
que años después tendría que volver a pasar por algo así.


Pero esta vez no te tengo para seguir adelante
porque esta vez has sido tú la que te has marchado.

miércoles, enero 30, 2008

sin pensar en el futuro por falta de pensamientos

Dicen que quien mucho abarca poco aprieta, y no seré yo quien diga lo contrario a pesar de que siempre fui incapaz de estarme un año relajada haciendo sólo una cosa como cualquier españolito de a pie. Quizás por hiperactividad no reconocida, afán de ser perejil de muchas salsas o necesidad de ocupar el tiempo en múltiples actividades por razones que jamás descubriré el caso es que no sé ser de otra forma.

Y es probable que para muchos acabar una licenciatura con buenos resultados sea algo bastante importante, y que conseguir un master intensivo e interesante en algo que les gusta suponga tiempo, dedicación y muchas ganas. Y el voluntariado, el aprendizaje de idiomás y la vida social sea algo incompatible con dos ocupaciones a tiempo completo. Pero en mi caso no es así.

No tengo más aspiraciones que no desesperar, no pido nada más que solventar con un éxito relativo todas los caminos que he empezado y después soñar que será de mí.

martes, enero 29, 2008

Sorpresas y sobresaltos

Y es que todavía no me he acostumbrado del todo a eso de que de repente se reordenen los planetas y la vida dé un giro inesperado, ya sea de 1º o de 180.
Puede sorprenderme con una sonrisa
o hacer que se estremezca todo mi cuerpo
y a veces incluso desesperarme hasta del punto de querer dejar de avanzar.
Pero a fin de cuentas no es, ni más ni menos, que el pan nuestro de cada día.

lunes, enero 28, 2008

Sucede que a veces

Sucede que a veces sin darnos cuenta nuestras miradas se cruzan
nuestras bocas sonríen
y tu ojo izquierdo le hace un guiño a mi nariz.


Y eso sucede cada 16876 segundos
aproximadamente.

Cosas que dan que pensar

Siempre tengo demasiadas cosas en las que pensar. Mi actividad cerebral no descansa, ni cuando duermo. Le doy vueltas a las cosas, o incluso pienso en algo que no tiene sentido. Este fin de semana he pensado demasiado. como que me hacen falta unos vaqueros nuevos o que mi dolor de espalda se convertirá en permanente y ni el mismísimo Toxi me podrá salvar de este infierno. También he pensado en la Web social, en cómo ven los niños la religión o como se puede ser estúpido sin darse cuenta de ello cuando uno va de divo por la vida. Por ejemplo. También he pensado en lo que me gusta haber aprendido a compartir y a trabajar en equipo, en lo gratificante que es la paz y el perdón, sobre todo dentro de una familia, y en que uno de los mejores placeres de la vida es hacer fotografías y comer palomitas de maíz del día. Me gusta sonreír a pesar del cansancio y tomar café aunque sea un capuchino de máquina en un descanso de estudio. Me gustan los besos y abrazos que me dan, ser sociable y conocer gente, escuchar canciones de gente que conozco que suenan de lo más autóctonas. A veces susurramos demasiado alto y movemos la cabeza instintivamente mientras en nuestra cabecita tarareamos alguna canción escondida. Y como éstas, muchas cosas más.

sábado, enero 26, 2008

Optimismo

Esta semana he leído sobre el optimismo en varios rincones de estos en los que la gente de a pie comparte sus sensaciones con el mundo virtual sin que nadie les haya hablado nunca de la Web social, ni que son expertos en ella.
Esta podría haber sido una mala semana, de esas que se quieren borrar de agendas y calendarios, podría haber sido la peor del año recién estrenado, o una de las peores de este curso académico.
Sin embargo, casi a toro pasado cabría etiquetarla como una de las más positivas. Porque me he hecho más fuerte que nunca. Porque aprendí a entender que sólo me hace daño aquello que yo permito que me lo haga. Y que es más importante que quien me quiera lo haga de corazón que un clima de aparente cordialidad generalizada que en realidad está vacía.
Y llegados a este punto, éste es un gran logro.

viernes, enero 25, 2008

determinación

Es sorprendente descubrir cómo mientras una parte de nuestra vida se desmorona, la otra se alza cada día con más fuerza. Quizás me conforme con que los que me quieren me quieran tanto que no soporten verme sufrir. Y lo que opinen los demás, nos dé igual.

jueves, enero 24, 2008

Cambios y Diferencias

Dicen que uno no puede ser feliz cuando vive atrapado por sus rutinas o cuando ciertos aspectos de ellas le sobrepasan. Pero los últimos tiempos me han enseñado lo contrario. Porque ciertamente hay otros aspectos de esas rutinas que simplemente te dan vida. Sigo siendo en esencia todo aquello que fui, con una gran diferencia: a día de hoy, y a pesar de los pesares, Nunca me había sentido tan querida. De verdad de la buena.

miércoles, enero 23, 2008

Ya no más

Es como uno de esos momentos en los que quieres pararte y preguntarle al mundo si realmente parece que llevo un cartel en la frente que pone "De usar y tirar" o alguna lindeza del estilo. Y ni me muerdo las uñas ni chasqueo los dedos, porque he encontrado en el término medio la perfección absoluta. No pienso dejarme llevar por la impotencia, la autoculpabilidad ni el desánimo. Ya no. Se ve que hay cosas que realmente nos hacen más fuertes.
Santos y mártires hubo muchos ... a día de hoy yo me conformo con seguir siendo normal.

martes, enero 22, 2008

fugaz

Las vidas cambian de rumbo en cuestión de segundos, lo mismo pasa con los estados de ánimo o los sueños e ilusiones de las personas. Todo es intangible, volátil, etéreo. Es como esa canción de Drexler que reza algo así como que nada se pierde, todo se transforma. Es lo que a algunos le ha dado por llamar energía. Yo, esoterismos y física aparte, prefiero no llamarlo de ninguna manera.
Y simplemente ... vivir.

lunes, enero 21, 2008

Escalo-Fríos

Pensarte. Algo que hago demasiado a menudo. Estés o no estés cerca, mirándome, abrazándome o sonriéndome desde lejos. Es algo que no deja de ocurrir.

Imaginarnos muy lejos de este aquí que, a veces, nos hace tanto daño. Hablar de ese restaurante camboyano al que me llevarás cuando te vaya a visitar, o imaginarnos en un vietnamita de París en el que regalan a estudiantes belgas bolsas de plástico llenas de arroz tres delicias. A menudo me gusta pensarlo.
O cuando me preguntan cuál es mi debilidad. Y quisiera decir que eres tú pero no puedo. Y acabo respondiendo algo sobre una tableta de chocolate negro o una bolsa de palomitas de maíz recién hechas que huelen tan intensamente siempre.
Hoy sigo con catarro. De esos que no se curan hasta que llega la primavera probablemente. Y me refugio en mí y en mis lágrimas mezcladas con tu recuerdo. Y pienso, y recuerdo. Y sé que eres para mí más curativo que un jersey de lana de esos que tejen las abuelas para que sus nietos no pasen frío. O como una bufanda gris que sólamente tú quieres ver marrón. O mis gorras de invierno y los guantes que cambian la temperatura de mis manos frías.
¿Recuerdas cómo era antes? Claro que no. Tampoco yo lo recuerdo. Y es que desde que entraste en mi vida, nada volvió a ser lo que era.

domingo, enero 20, 2008

Punto de inflexión

Y de repente te levantas un domingo cualquiera, sigues congestionada y te duele la cabeza. Ayer te hicieron reír para evitar volver a llorar. Y sonríes aunque no entiendes en qué instante de tu vida todo empezó a cambiar. Aunque quizás dé igual cómo hemos llegado a esto, quizás lo único que importe es que estamos aquí.
Y es entonces cuando me sonríes y me dices: No te preocupes, yo estaré a tu lado siempre. Cuéntame todo lo que te atormente porque no dejaré jamás de escucharte.

sábado, enero 19, 2008

Días raros y Hoy

Hay días en los que se me cae el mundo encima, días en los que me cuesta tirar hacia delante. Hay días que deberíamos poder borrar del calendario porque no aportan nada positivo. Y después hay días horribles del todo en los que el más insignificante detalle puede hacerte sonreír porque pensabas que todo iba a ir mal y no es así. Es curioso.
Hoy ... hoy no sé en que tipo de día me encuentro. No me ha pasado nada malo. Tampoco me ha pasado nada bueno. Ha habido momentos agradables y otros menos. Pero nada fuera de lo habitual. Quizás el hecho de no salir de casa y no asomarme ni de lejos a la consecución de mis metas individuales influya. Puede ser. Quizás la falta de carantoñas y gestos de ánimo a los que me tiene acostumbrada la semana también se haga notar. No lo sé.
Y sin embargo, es posible que en el fondo dé igual. Es posible que no importe que alcance las metas individuales si las colectivas las he cumplido con creces. Es posible que prefiera la serenidad que una posible gloria muy dudosa. ¡Quién sabe!
También es posible que el cansancio y la rutina hayan hecho mella en mí. Pero, ¿sabes? No me importa. Porque sé, y cada día me convenzo más, que no estoy sola, que no puedo caerme más, que sólo puedo agarrar muy fuerte unas pocas manos y volar.
Y a ratos pienso en ti. Recuerdo todas y cada una de tus palabras. Las que pronunciaste sin saber si te entendía, las que te salieron espontáneas, las reflexionadas, las sinceras. Y las recuerdo con una sonrisa. Como todo lo que tiene que ver contigo. Porque sin darnos cuenta nos volvimos inseparables. Y quizás imprescindibles.
Aunque haya cosas que jamás sabremos a ciencia cierta.

jueves, enero 17, 2008

Pre-visión de Futuro

Hoy sin darme cuenta empecé a pensar en cuantísimo te iba a echar de menos cuando te marches. Y es que he estado tan ocupada en ayudarte, animarte, buscar las ventajas y oportunidades que se te van a ofrecer entre tus ilusiones, miedos y decisiones, que a penas fui consciente de que es posible que en los próximos meses tenga que decirte hasta pronto. Y sabes que soy especialista en echar de menos en las grandes distancias. Pero no cabe el egoísmo, porque verte feliz es lo máximo a lo que puedo aspirar.

martes, enero 15, 2008

¿Por qué merece la pena levantarse un Martes?

Tus palabras antes de acostarme. Dormir plácidamente por primera vez en tres días. Despertarme sin reloj, aunque sea temprano. La lluvia contra mi paraguas. Encontrarte por sorpresa. Hablar, sonreír, compartir momentos y sobre todo risas. Ir cumpliendo objetivos establecidos. Verte de lejos al caer el día, acercarme, sonreírte, sonreírme, acompañarte, hablar, volver a reír y a compartir tragos de agua u onzas de chocolate. Momentos de confesiones e intimidad, sin ir nunca más allá. Esperas, más risas, palabras, momentos de distensión entre tanta rutina agobiante. Tus sonrisas. Tu cabeza hundida en mi jersey. Tus besos y abrazos. Tú.

lunes, enero 14, 2008

Des-Espera-Ción

Menos mal que todavía me quedan buenos amigos que me hacen poner los pies en la tierra, me tienden su mano y me cogen en brazos si hace falta.
Menos mal que tú siempre tienes una sonrisa dispuesta a hacer que me olvide del mundanal ruido.

domingo, enero 13, 2008

Soñando

Ayer perdí los nervios, la concentración y la fe en mí misma. Ayer fue una mal día. Decidí desconectar, hacer un alto en el camino y descansar. Me acosté temprano. Pero no podía dormir. Reflexioné, busqué motivación dentro de mí. Pedí ayuda a las alturas y traté de encontrar una solución. Quise dormir, quise aoñar y no fui capaz. Y al final, se me ocurrió una solución. Aunque no fuera del todo factible de momento. Y después seguía sin poder dormir, pero sí podía soñar. Y soñé despierta, como tantas veces. Y logré soñar desde la serenidad. Y soñe en ti, como tantas otras veces. Y supe que por mucho que pasara en estos meses, estar/pensar/reír/soñar contigo es lo único que me hace continuar luchando.

sábado, enero 12, 2008

Motivación

Ti podes levar o cabalo ao río,
que o de beber ou non beber,
iso é cousa do cabalo.
C. Varela
No importa todo lo que me rodea. La motivación sólo puede salir de mi misma. No es como la inspiración para escribir, que nace en ti. La motivación para seguir no puede salir de fuera de mí. Y sin embargo, aún sabiéndolo, soy incapaz de cambiar de actitud. Pero por lo menos, de momento, no desespero. Porque siempre recuerdo tus palabras de admiración cuando me demostrabas que creías en mí, mucho más de lo que yo lo hago.

viernes, enero 11, 2008

Viernes

Por los días en los que me permito volver a creer en mí, días en los que la Fe me hacen remitirme a mí misma, días en los que creo desesperar y siempre hay algo que me hace remontar el vuelo.
Porque hay días que no permito que mis ánimos se apaguen a pesar de los pesares.
Por pensar que en el fondo sigo siendo la niña que fui.

jueves, enero 10, 2008

Tú ... Yo ... Nosotros

Me gustan nuestras conversaciones sobre todo y sobre nada, las risas, las bromas, los guiños inesperados. Me divierte esa manera de tontear sin darnos cuenta, de callarnos ciertas cosas, de decir sólo lo imprescindible en los momentos clave. Es impresionante la forma que tienes de emocionarme con una frase, de dar en la diana de mis puntos tiernos. Me gusta como me dices que me admiras por ser capaz aunque me sienta incapaz, y como resaltas nuestra amistad por encima de todo lo demás. Es increíble como en un par de horas haces que vuelva a creer en mi, y que aprenda a quererte un poco más, si es que acaso era posible.

miércoles, enero 09, 2008

Adoro

Adoro cómo te brillan los ojos cuando apareces por la puerta
y como sonríes y como te ríes.
Adoro esa manera que tienes de hundir tu cabeza en mi hombro
cuando te sientes cansado, agobiado o no puedes más.
Adoro cuando me miras y tu voz al hablar.
Adoro tu forma de llegar y marcharte
de pensar y razonar,
de entrar en mis pensamientos sin proponértelo.
Adoro cuando estás dispuesto siempre a todo
y cuando te marcas tus límites sin salirte del órden.
Adoro todo cuanto tiene que ver contigo.
Adoro que se me quiten los males cuando estoy a tu lado.

martes, enero 08, 2008

Demain

Como decía Scarlett mañana será otro día,
y espero que sea el día en el que pueda volver a la normalidad
y salir de casa y quejarme de mis rutinas.

Porque quiero volver a verte
y no quiero que pase de mañana.

lunes, enero 07, 2008

Mimos gripales

Soportaría todas las absurdas enfermedades de este mundo si vinieras a verme cada día, aunque fueran dos minutos, como hoy.
Porque tu compañía es la mejor medicina.
Porque al verte me olvido de todo lo demás.

sábado, enero 05, 2008

Hoy fui al súper. Estaba a rebosar. La gente se dió cuenta de que cuadraba un festivo detrás de otro y que sus despensas y neveras no estaban todo lo llenos que deberían. El pasillo de la pescadería era un caos. Las colas eran interminables. Delante de mí, un hombre mayor con la compra colocada en la cinta de la caja registradora. Delante de él, una mujer con demasiadas bolsas y el coche aparcado en la puerta.
-Vuelvo ahora a por el resto-le comunicó a la cajera.
-Si usted quiere, puedo llevarle el resto de las bolsas-se ofreció el hombre con un sonrisa.
La mujer, con otra sonrisa, le contestó:
-No se preocupe, no hace falta. Es usted muy amable.
Me pareció muy tierno. Y pensé que quizás estas cosas no pasaban tan sólo en Navidad, pero a lo mejor, sólo en Navidad somos conscientes de ello.

jueves, enero 03, 2008

Ella y Él

Ella resoplaba, él le sonreía. Ella se agobiaba, él la tranquilizaba. Ella tenía problemas, él se los resolvía. Ella necesitaba cosas que no se atrevía a pedir, él se las ofrecía sin esperar a que se las pidiera. Ella lo miraba agradecida, él le volvía a sonreír. Ella tenía recados pendientes, él iba con ella para no dejarla sola. Ella debía volver a casa, él la acompañaba a pesar del amenazante catarro. Ella tenía dudas, él se las resolvía. Ella quería un beso de despedida y él raramente se los daba.

un par de días después

Empieza el año y las pequeñas buenas cosas que me trajo el 2007 se mantienen. Son esos detalles insignificantes los qye más valoro, son esas sonrisas tuyas las que provocan las mías. Las tonterías, las menudencias que parece que no dicen nada son las que conforman mis bocetos de ilusión. Siempre fui mujer de esperanzas guardadas en tarros de cristal y nunca jamás olvido cuando quiero de verdad.
Y esta vez ...

martes, enero 01, 2008

2008 me espera

Sin duda el 2007 ha sido el peor año vivido hasta hoy. Ha habido cosas buenas y me sorprendo gratamente de haber aguantado y no hundirme en la más absoluta soledad, como haría mi yo de antaño. He visto como mi abuela se iba convirtiendo a pasos agigantados en otra persona talmente diferente, sin fuerzas, sin alegría, sin voluntad por continuar luchando. Como su hermana pasaba de pintarse sin temblar la raya del ojo con 94 años a no ser capaz de reconocernos en un sólo segundo. Como mi madre perdía los nervios y la serenidad en reiteradas ocasiones. Cómo mi padre perdía la paciencia intentando hacerle entrar en razón. He visto hundirse uno a uno a todos los miembros de mi familia a los que yo creía más fuertes que yo, superados por el desencadenamiento doloroso de los acontecimientos. Como yo era la única que podía o sabía mantener la compostura. He visto como me envolvían conceptos que creí dejar atrás hace años, como traición, egoísmo y capricho en momentos en los que mi cabeza no estaba dispuesta a asimilarlos. He visto como mi mejor amigo fue mi mejor apoyo incluso desde la distancia, y al tiempo quien más me necesitaba. He visto como para no caer me refugié en cientos de miles de actividades enlazadas. Y todo esto aderezado con una rutina académica que hasta ahora no me satisfacía en absoluto; y con los abrazos y sonrisas de ese alguien que olvidaba sus problemas para hacer que yo hiciera lo propio con los míos.
Y hoy dejo todo eso atrás. He aprendido mucho del dolor. Pero ahora me toca mirar al futuro con esperanza y fuerzas. Y este año no permitiré que nada me haga caer más de lo necesario.

domingo, diciembre 30, 2007

Ultimando el año

2007 se termina. El año de los agobios, de la incapacidad, de la impotencia, de los llantos, de las no fuerzas, del dolor, de la incomprensiónm de los reproches, de las distancias, de los apoyos, de los encuentros, del amor sin querer, de las sonrisas buscadas, de las risas espontáneas, de las desapetencias, de la desmotivación, de la superación día tras día.
Y se acaba sin avisar, sin decir adios, sin pedir permiso, igual que cuando llegó. Y recuerdo el principio de año como un presagio de lo que iba a pasar. Porque esa noche fue como el año que le siguió: un mar de desesperación en el que sólo encontré dos salvavidas, y el último de ellos, sorprendentemente fuiste tú.
No aspiraba a nada más, no pude pedirte nada, nunca lo hice. Y tú me lo diste todo sin saber cómo. Quizás no todo lo que yo ansiaba, pero sí todo lo que eras capaz, y eso es mucho más de lo que yo podría esperar o merecer.
Y no puedo pedir más, y no puedo decir más. Ya sabes de sobra todo lo que callo. Ya intuyes en tu corazón todo lo que el mío siente, aunque no te lo acabes de creer. Sólo sé que ya eres parte de mí, que recurro a ti cuando me siento debil y desprotegida y, de alguna forma, eres capaz de arroparme incluso sin estar a mi lado. Y te siento cerca, y a veces se nos olvida lo que nos separa porque es mucho más fuerte lo que nos une. Y lo seguirá siendo.
Y hoy por hoy siento que no puedo dejar de agradecerte que seas ese referente, ese apoyo, ese mar de dudas, esa pregunta constante, esa sonrisa escondida, esa fuerza oculta, ese amor imposible que a ratos me parece posible.
Y he pensado que siendo Navidad [y en Navidad hay que decir la Verdad] mañana quiero despedir el año contigo, aunque sea antes de tiempo con un abrazo y un te quiero que sepa simplemente a lo que tú quieras que sepa.

jueves, diciembre 27, 2007

Los malos tiempos también acaban. Incluso para mí. La Navidad también es ilusión. Sobre todo desde que Tú eres esa sonrisa en mis labios que me endulza la vida.

sábado, diciembre 22, 2007

Siempre disponible

Tengo la sensación de que llevas toda la vida a mi lado, quizás porque he comprendido que eres lo que he estado buscando a lo largo de mi existencia. Y mientras te miro pienso que todavía nos queda todo por vivir, y muchos sueños y recuerdos que compartir. Pero lo que no deja de sorprenderme es esa capacidad que tienes de hacer que me sienta especial sin serlo, porque hasta en los peores momentos en los que no estás para nadie, siempre tienes una sonrisa que regalarme para hacerme olvidar que no soy todo lo capaz que debería.

viernes, diciembre 21, 2007

Con el paso de los años

Es curioso. Hay días en los que me sorprende la reflexión de una juventud que a menudo parece gastada. Los veintitantos que a los ancianos les parece el inicio de la vida, a menudo nos hace ver que hay épocas que jamás se repetirán. Recuerdos de adolescencia que sucedieron ayer y se nos antojan lejanos en esencia. Tardes multitudinarias en los mismos lugares siempre, compartiendo rutinas que de aquella nos parecían eternas, y sin embargo felices.
Mañana de festivo en un aula de estudio que no está precisamente vacía. Y en ella, simultáneamente, dos ejemplos de cómo pueden cambiar las cosas, o no hacerlo tanto. Dos pandillas de jóvenes que en un tiempo fueron similares, y que evolucionaron también de forma similar, de la única forma que se permite en esta pequeña parte del mundo. Las multitudes del instituto jamás perduran de la misma manera y se acaban resquebrajando una, cuatro o diez veces.
En una mesa tres jóvenes de una de ellas cuya amistad todavía perdura, como antes y quizás para siempre. En ella, sentada a su lado otra joven de la otra pandilla. Curiosamente no se conocieron en el momento de las multitudes que ya no existen, y ahora han entablado relación por circunstancias de la vida, desarrollando simpatías y empatías, e incluso en algún caso una buena amistad.
Dos mesas detrás de ella otra joven. Como ella, años atrás había dejado de lado esa forma endogámica de relacionarse que la ponía nerviosa. Pero finalmente, también ella había recaído en una situación parecida a la que habría dejado atrás, aunque a otro nivel. Y se había alejado del primer grupo, pero también de la primera escisión de él. Ahora, demasiado a menudo se sentía sola, y no sabía como ponerle remedio sin pedir perdón, o ni tan siquiera pidiéndolo.
En una de las mesas del fondo acaba de sentarse otra chica. Ella aguantó mucho más tiempo aquella situación forzada de estar juntos por costumbre, pero un cambio en su vida le hizo romper con todo. Ahora, de vez en cuando se encuentra con alguno de ellos, y sonríe. Al entrar, también saludó con una sonrisa a la joven que estaba acompañada. A la que estaba sola ni siquiera la vio. Curiosamente, a ésta última sí le unió una amistad, aunque tan sólo fuera en la infancia.
Es curioso ver lo que el paso de los años provoca en las personas. Tres chicas que no hace demasiado tiempo compartían cenas, juegos, charlas, confidencias, noches de juerga y celebraciones de obligado cumplimiento hoy están a años luz sin salir de la misma sala. Al menos todavía les queda alguna sonrisa, aunque sea tímida.

martes, diciembre 18, 2007

Y si ...

¿Y si va a ser verdad que hay algo en mí que no funciona como debería?
¿Y si mis altibajos no son pasajeros?
¿Y si no encuentro la motivación?
¿Y si dejo de buscarla?

lunes, diciembre 17, 2007

sobreviviendo

Sobreviviendo. Sobrellevando quién sabe cuántas cargas creadas por sí misma o adquiridas en el transcurso de la historia de su vida. Solía decir que no encontraba motivación, que le sobraban obstáculos, que le faltaban ganas para seguir y seguir y nunca parar. No sabía cómo se había convertido en aquello de lo que siempre quiso huir. Nunca lo supo explicar. Nunca lo pudo entender. Y escapaba de sí misma en cada reviravuelta que le ofrecía ese destino en el que nunca creyó. La chica que jamás confió en la casualidad, esa era ella. La de los dogmas como pilares de hormigón y la fe de diamante macizo. No siempre se atrevió a vivir jugando todas sus cartas. Quizás, quizás nunca lo intentó. O no supo elegir. O eligió de más. Siempre callada, nunca en silencio. Así pasaron los años sin vivir de verdad. Y llorando demasiado a menudo cuando todos los demás se ocupaban de no mirar.

sábado, diciembre 15, 2007

Frío


Ayer fue el día más frío en lo que llevamos de temporada. Se ve que el invierno ha llegado sin avisar y con una semana de adelanto.
Yo ni siquiera me di cuenta.
Sería porque estaba a tu lado.

jueves, diciembre 13, 2007

-No me digas eso.
-Es desde el cariño y el respeto.
-Me encanta cuando dices eso ...

martes, diciembre 11, 2007

Tú&Mis Rutinas

Ni yo soy Amelie
ni tú un francés de esos que montan en bicicleta de fotomatón en fotomatón.
Pero hay cosas simples que me hacen sonreír.
Porque viniendo de tí hasta el más insignificante detalle es un mundo.
Y no puedo evitarlo.

jueves, diciembre 06, 2007

bipolaridad

Hay tardes en las que Rosana me dice lo que pasa por mi cabeza cuando yo no soy capaz de escucharme a mí misma. Y tarareo versos de Benedetti que nunca dejaron de ser míos. Humedad en los ojos en distintos momentos de la tarde por distintas causas y motivos, y a la vez, por ninguno. Sentir que se me agotan las ideas, que llego al límite de mis posibilidades y que cada vez soy más incapaz. Y al instante, empezar a confiar en mí, simplemente porque me has regalado una sonrisa, porque mi raciocinio ha decidido salir a la luz o por saber que siempre habrá alguien que crea en nosotros. Aunque tú no lo entiendas.

martes, diciembre 04, 2007

demasiadas cosas

Sonrisas tímidas, como si dijeran palabras de aliento. Piruletas con un trebol verde irlandés dibujadas, el postre perfecto. Agobios compartidos que se hacen a medias. Visitas intempestivas. Motivación basada en la confianza en el éxito. Anécdotas caseras. Encuentros curiosos. Miradas cómplices. Burlas lengüeteras. Chismes cotidianos. Apoyos. Y rutinas rotas.

domingo, diciembre 02, 2007

Diciembre

La primera mañana de Navidad se me echa encima como si el Otoño no quisiera dejarse ir y entre la Soledad de la espera de un Sábado lluvioso pienso que me ha gustado compartir contigo los últimos días de Noviembre, que terminó sin darnos tiempo a asimilar lo que habían cambiado las cosas desde la última vez que nos sorprendió conociéndonos

sábado, diciembre 01, 2007

cartas que nunca llegan

Hay una música que suena de fondo en mis oídos, son baladas de algún cantante romántico de estos del nuevo siglo. Tú continúas en el mismo lugar de siempre, como yo. También hay un cantautor mestizo que dice las cosas que yo me callo. Quizás él sepa mejor que tú las sensaciones que me provocas. O por lo menos lo aparenta. Y en cada acorde que sale de su guitarra recuerdo alguna de tus sonrisas. Todo lo envuelves, hoy como ayer. Y sé que hay cosas que sólo se apagan con el tiempo, pero también que no todas las pasiones mueren ahogadas en el mar de los imposibles. Y he aprendido que el paso de los meses es la cuna de mis sentimientos y que no sirven de nada los “ya se me pasará”. Hay cosas que nunca entenderé hasta que tú me las cuentes, y la mayoría, sin ti, ni siquiera tienen sentido. Y me conformo con lo mucho que me ofreces, aunque pudiera saberme a poco.

jueves, noviembre 29, 2007

Noviembre ya sabe a Navidad

Los días se queman como la mecha de esos cohetes de feria que siempre duran mucho menos de lo que se ha pagado por ellos, y con ellos, Noviembre se apaga a la velocidad de un pestañeo. Nuestro Noviembre, por llamarle de alguna manera.
Si miro para atrás recuerdo que ha pasado un año desde que empecé a mirarte de un modo diferente. Si miro hacia delante, no se me ocurre mejor forma de mirarte.
Porque he aprendido que no sirvió de nada escapar de ti porque todos los caminos de esta pequeña parte del mundo llevan hacia nosotros irremediablemente al nivel que sea.
Y me gusta poder sonreír en estos días que deberían tener treinta horas para resultar eficaces, pensando y sintiendo tus miradas, tus caricias, tus sonrisas, tus carraspeos, tus manos, tus agobios, tus suspiros, tus ilusiones, tus palabras, tu voz, tus canciones, esa forma tan tuya que tienes de hacer que los días más normales sean sencillamente maravillosos. Juntos, a pesar de todo.
Definitivamente Noviembre se nos escapa, pero nos queda por recorrer todavía un camino de esos en los que se recupera y construye la ilusión y la fe, a base de felicidad en pequeñas dosis.
Y he llegado a la conclusión de que no quiero que te vayas.

martes, noviembre 27, 2007

Ración Doble

Me gustan los días en los que inesperadamente tengo ración doble de ti. Y entre idas y venidas, penurias y agobios míos, tuyos y nuestros concentramos nuestros esfuerzos en sonrisas que nos curen las prisas. Y pocas cosas me relajan tanto como tus dedos en mi nuca o tus ojos sobre mí, escucharte carraspear de espaldas o silenciar los ruidos que las tediosas rutinas provocan. Y buscar en ti la serenidad que nunca tengo. Y que busques en mí la confianza que sabes que nunca te faltará.
Sí, sin duda adoro los días con ración doble de ti.

Mirándote


Y si hay algo que se me puede reprochar es que con tu sonrisa se me olvidan las preocupaciones.

domingo, noviembre 25, 2007

domingo


haciendo recuento de las cosas por las que merece la pena sonreír
aparecisteis vosotras
y me he puesto a pensar que hace hoy 6 años pasé por lo mismo que estáis ahora preparando con tanta ilusión
que de aquella muchas de vosotras me acompañásteis
y que en menos de dos semanas yo os seguiré acompañando a vosotras
como siempre
como hasta ahora
como no lo dejaré de hacer nunca
decir que os quiero sería quedarme corta
porque no todo el mundo puede entenderlo
pero lo que nos une es mucho más fuerte que todo lo demás que podamos imaginar
[y a Carla, que no aparece en la foto, tres cuartos de lo mismo]

viernes, noviembre 23, 2007

En mi bolsillo


Prometo llevarte en mi bolsillo

todos y cada uno de los meses de noviembre

que me descubran con sabor a ti.

miércoles, noviembre 21, 2007

noviembre dulce

No soporto ver los agobios en tu cara en las tardes frías y lluviosas
pero al menos entre las rutinas que nos envuelven
quedan momentos en los que somos capaces de reir y sonreir
tú me guiñas un ojo y ambos bromeamos
y entre abrazos y chorradas varias descubrimos los remansos en los que perdernos.


Y sabes que me muero por compartir contigo
los detalles más banales de un día sin pena ni gloria
o simplemente mis ganas por olvidarme de todo y perderme entre tu pelo.

martes, noviembre 20, 2007

Cerca

Hasta las tareas más tediosas
a tu lado se vuelven agradables.



Adoro no pensar en nada de lo que me abruma cuando estás a mi lado.

lunes, noviembre 19, 2007

Hoy

si el mundo se vuelve loco
deja que me envuelva en tu cordura
por esta noche.

domingo, noviembre 18, 2007

Nunca sola

Alguien le dijo: Te vas a quedar sola.
Eran las 4 de la madrugada de un domingo.


Echó la vista atrás unos minutos, después unas horas, unos días, unas semanas y unos meses.
Y después pensó en el día siguiente.
Y sonrió.




Sola del todo no iba a estarlo jamás.

jueves, noviembre 15, 2007

martes, noviembre 13, 2007

D.


No entender nada es lo que nos hace no perder nuestra racionalidad.
Echarte de menos lo que mejor caracteriza nuestra amistad.

domingo, noviembre 11, 2007

Cosas que me hacen sonreír en Noviembre II

Improvisar una tarde noche contigo y que sea idea tuya, hablar de todo y comprendernos más de lo que imaginamos, agradecértelo publicamente y que tú lo hagas en privado, provocándome otra de esas sonrisas.
Por poner otro ejemplo.

miércoles, noviembre 07, 2007

cosas que me hacen sonreír en Noviembre I

Hablar contigo por la noche antes de dormir
y acostarme con una dulce sonrisa en los labios
para terminar soñando contigo como un martes más.

lunes, noviembre 05, 2007

Noviembre sólo tiene una eNe

Noviembre llega con sus fríos intermitentes y sus hojas caídas. Con sus ojos sabor chocolate amargo y sus bufandas tejidas con polvo de estrellas.

Y se encierra en tus sonrisas, en las palabras que no pronuncias y en las miradas que me gusta imaginar. Noviembre sabe a ti mucho más que ningún otro mes.
Quizás porque fue el último Noviembre cuando me di cuenta que eras especial. O cuando tú empezaste a sonreírme más que por costumbre.

Quizás Noviembre sólo sea el murmullo de los meses vividos, o de los que quedan por llegar. Quizás el próximo Noviembre simplemente seas tú y nada más.

sábado, noviembre 03, 2007

Gracias



Por comprenderme en ciertos momentos.

Por no entender el mundo.

Por escucharnos mutuamente.

Por absurdas y cenicientas.

viernes, noviembre 02, 2007

Me gusta

Sentir que me necesitan tanto como yo necesito

Es decir:
  • Que mi mejor amigo me llame para no sentir que siempre le llamo yo.
  • Que el chico de las palomitas me sonría y me abrace por pura espontaneidad.
  • Hablar por teléfono por conferencia con el Reino Unido para curarnos las heridas con palabras.
  • Recuperar una amistad de doce años a pasos agigantados.
  • Volver a ser yo ... poquito a poco.

... por poner algún ejemplo.