domingo, octubre 24, 2004

De nuevo me dirijo a ti
en una poesía desesperada.
Como si de una canción protesta se tratara
voy a intentar transmitir
lo que en el fondo de mi ser
se esconde y debo decir.
Desde tu marcha todo ha cambiado.
Hay quien ha abandonado el barco
prefiriendo tirarse al mar
que seguir un nuevo rumbo.
Todo es muy raro.
Pero, ¿qué te voy a decir yo?
Si asumes con alegría
la nueva vida que has construído
lejos de tu gente y de tu casa.
Y tú te lo tomas bien
porque es el camino que debes seguir.
Eres consciente del peligro
pero no le das importancia.
Nada se sabe de ti.
Espero que disfrutes si puedes
de tu nuevo destino
y que puedas enseñar allá
lo que has enseñado aquí.
Si no vuelves pronto
puede que encuentres
tan sólo ruínas.

[me faltaba mucho por saber, la preadolescencia es demasiado impulsiva, sobre todo en mi caso, pero las cosas pasan y si Perú esta lejos, León no tanto, y las pequeñas visitas se seguirán agradeciendo]

1 comentario:

Iciar dijo...

a veces hasta Fene esta a cien mil km