martes, enero 20, 2009

Estabilidad

No nos cansemos de hacer el bien
Llovía. Y hacía frío. Tanto que hasta la lluvia cristalizaba. Tanto que su piel parecía porcelana fina. Y son embargo sonreía. Y a penas sentía el frío. O si lo sentía no le importaba. Porque por primera vez en mucho tiempo se sentía plena. Y feliz. Y sabía exactamente por qué era.

1 comentario:

Aniña dijo...

aqui en mi corazon ya graniza... y fuera tambien

besitos