¿Y si fuera yo quien te hiciera soñar por las noches?
¿Y si fueras tu quien me abrazara por las mañanas?
¿Y si....?
lunes, febrero 14, 2005
Hoy es un dia como tantos otros, vuelta a la rutina o a lo q sea, sin mirar atrás, siempre esperando a ver que pasa, rodeada de vosotros, siempre por aqui, gracias por estar, por aceptame como soy dentro de vuestro mundo. Gracias por las sonrisas que iluminan una mañana como la de hoy, gracias por no olvidar quien soy y que os quiero.
domingo, febrero 13, 2005
Muy pocos momentos compartimos que no fueran incompletos. Decidí probar qué podía llegar a sentir si me acercaba a ti y me lanzaba a tus brazos sin pensar en las consecuencias que ello me supondría. Sufrí el desembarco de tu encanto en mi corazón , como en un cuento de aquellos que leía cuando a penas sabía hablar. Te llevo en la sangre, dentro de mi, como una parte intrínseca de mi, porque así lo sentí, por que quiero que seas carne de mi carne, porque aunque mire hacia atrás no veo nada que no seas tú. No quiero caer, ni me puedo permitir perder la seguridad que me aportan tus ojos al mirarme fijamente. Me gustaría ser esa luz incandescente que siguen tus pasos, querría rodar contigo como un crisol cuesta abajo, con obstáculos pero contigo. Eres una referencia brillante que observo antes de actuar, quiero que mi vida y la tuya corran al unísono, quiero acabar de una vez con la incoherencia trivial de nuestro comportamiento. Hoy quiero viajar contigo al jardín del Edén, sólos tu y yo; con los pies descalzos y la mirada limpia, dejando marcas en la hierba al pisarla, arrastrando la tierra al caernos, rozar tu piel al dormirnos...
Tu piel,
tersa, suave...
deja que la acaricie
como ayer lo pude hacer,
deja que la mime
como tu mimas la mía,
o quizás era al reves...
Un amor que jamás crecerá
pues no le dejan ni nacer,
que nunca será fuerte,
que no podrá tomar color,
que jamás creará su propio mundo...
Tu cara, la mía
doradas por el sol
tostadas por la brisa.
Hablar, hablar;
nunca me cansaría
de hablar contigo,
tu conversación
es la que me da vida.
Me siento bien a tu lado,
siento que eres como un sueño,
siento que no puedes ser real...
Necesito que estés
cuando las cosas van mal,
y siempre estas,
siempre a mi lado,
un hombro húmedo
en el que sostenerme,
saliendo al paso del dolor
con tu innata improvisación.
En mi bolsillo
a penas encuentras unas monedas
con las que pagaré
el pasaje a tu corazón,
montados en barcos de papel
que surcan el oceano de tus ojos.
Un hogar en que vivir contigo,
juntos, sin preocupaciones,
sólos tú y yo, juntos y sólos.
El tiempo borró una vez
una mala sensación,
y me hizo recordar despues
todo lo que por pensar en ti
un día abandoné.
tersa, suave...
deja que la acaricie
como ayer lo pude hacer,
deja que la mime
como tu mimas la mía,
o quizás era al reves...
Un amor que jamás crecerá
pues no le dejan ni nacer,
que nunca será fuerte,
que no podrá tomar color,
que jamás creará su propio mundo...
Tu cara, la mía
doradas por el sol
tostadas por la brisa.
Hablar, hablar;
nunca me cansaría
de hablar contigo,
tu conversación
es la que me da vida.
Me siento bien a tu lado,
siento que eres como un sueño,
siento que no puedes ser real...
Necesito que estés
cuando las cosas van mal,
y siempre estas,
siempre a mi lado,
un hombro húmedo
en el que sostenerme,
saliendo al paso del dolor
con tu innata improvisación.
En mi bolsillo
a penas encuentras unas monedas
con las que pagaré
el pasaje a tu corazón,
montados en barcos de papel
que surcan el oceano de tus ojos.
Un hogar en que vivir contigo,
juntos, sin preocupaciones,
sólos tú y yo, juntos y sólos.
El tiempo borró una vez
una mala sensación,
y me hizo recordar despues
todo lo que por pensar en ti
un día abandoné.
Cuando pienso en ti, sólo quiero ver lo que tú quieras enseñarme de tu mundo, lo que tú me quieras hacer ver, envuelta en el interludio que un día tus sentidos compondrán para mi. Quisiera no tener que callar lo que debería gritar, dejar de murmurar en silencio lo que siento cuando me abrazas. Que mi corazón no se empañe cuando llora, que continúe su palpitar mezclado con tu sonrisa. Deja que me cuele en tu equipaje, y llévame contigo hasta el fin del mundo, donde nada ni nadie pueda impedir que surja la magia entre los dos. Despacio, muy despacio, podremos descubrir lo que ocultan nuestras almas al pasar por nuestro lado, y dejaremos que se abran de par en par las ventanas hacia lo enigmático y desconocido, a la vez que seguro, que nos sigue atrayendo como el primer dia, como siempre me atrajo a mi. nuestro futuro es un frágil cristal que solo tu indiferencia o mi oculta timidez querrán quebrar.
sábado, febrero 12, 2005
Pequeño
Pequeño,
eres con un muñeco
que respira, que ríe,
que hace ruiditos
que nos divierten
y nos preocupan.
Eres una bolita de algodón
que desearia abrazar a cada instante.
Surgiste como parte de alguien,
alguien a quien yo adoro,
y ahora ya eres personita,
tienes tu caracter,
y tu forma de comportarte.
Eres ya parte de "nosoutras",
llegaste a nuestras vidas
casi sin darnos cuenta,
sin previo aviso,
y ahora ya no podemos vivir sin ti.
Maite Zaitut, Mikel.
eres con un muñeco
que respira, que ríe,
que hace ruiditos
que nos divierten
y nos preocupan.
Eres una bolita de algodón
que desearia abrazar a cada instante.
Surgiste como parte de alguien,
alguien a quien yo adoro,
y ahora ya eres personita,
tienes tu caracter,
y tu forma de comportarte.
Eres ya parte de "nosoutras",
llegaste a nuestras vidas
casi sin darnos cuenta,
sin previo aviso,
y ahora ya no podemos vivir sin ti.
Maite Zaitut, Mikel.
jueves, febrero 10, 2005
En el centro de mi corazón
hay un rincón que no me pertenece,
un espacio secreto que nadie conoce,
ni siqiera yo, pues no es mío.
Un rincón absolutamente tuyo,
en el que no me arrepiento de lo que siento,
en el que no me importa amarte
mucho más de lo que debería.
Y desde él te miro a veces,
y te escucho también,
y me da tal confianza tu presencia
que me olvido del mundo y de mi.
hay un rincón que no me pertenece,
un espacio secreto que nadie conoce,
ni siqiera yo, pues no es mío.
Un rincón absolutamente tuyo,
en el que no me arrepiento de lo que siento,
en el que no me importa amarte
mucho más de lo que debería.
Y desde él te miro a veces,
y te escucho también,
y me da tal confianza tu presencia
que me olvido del mundo y de mi.
Deja que te mire, despacio,
como recorriéndote con la mirada;
deja que escuche palmitar tu corazón
apoyada en tu pecho, como ayer.
Déjame que te quiera
como lo he hecho hasta hoy
y que me conformecon oler
el aroma que desprende tu pelo.
Déjame seguir siendo yo,
la misma que conociste
la que hoy sigue aqui, mirándote.
Deja que no me separe de ti
para que llegado el día,
pueda ser capaz de alegrarme
y de disfrutar tu felicidad, aún lejos de mi.
como recorriéndote con la mirada;
deja que escuche palmitar tu corazón
apoyada en tu pecho, como ayer.
Déjame que te quiera
como lo he hecho hasta hoy
y que me conformecon oler
el aroma que desprende tu pelo.
Déjame seguir siendo yo,
la misma que conociste
la que hoy sigue aqui, mirándote.
Deja que no me separe de ti
para que llegado el día,
pueda ser capaz de alegrarme
y de disfrutar tu felicidad, aún lejos de mi.
sábado, enero 29, 2005
Te espero.
No llegas.
¿Donde estas?
Tardas.
¿Te llamo?
No, mejor espero.
¿Seguro?
¿Y si no llegas?
Llegaras,
claro que llegarás.
Pero, ¿cuando?
Un ruído,
sí, pero no eres tú.
¿Estás?
No, aún no.
Vienes de camino,
seguro que si.
Y si me asomo a la ventana...
No, no hará falta.
Seguro que estás llegando.
¿Verdad?
¿No? Seguro que si.
Pero no llegas.
Sigo esperando.
No me muevo.
Aqui estoy,
sentada.
¿Vendrás?
Espero no haberte perdido...
No llegas.
¿Donde estas?
Tardas.
¿Te llamo?
No, mejor espero.
¿Seguro?
¿Y si no llegas?
Llegaras,
claro que llegarás.
Pero, ¿cuando?
Un ruído,
sí, pero no eres tú.
¿Estás?
No, aún no.
Vienes de camino,
seguro que si.
Y si me asomo a la ventana...
No, no hará falta.
Seguro que estás llegando.
¿Verdad?
¿No? Seguro que si.
Pero no llegas.
Sigo esperando.
No me muevo.
Aqui estoy,
sentada.
¿Vendrás?
Espero no haberte perdido...
Viernes
El viernes llovía,
parecía el Diluvio.
Conversamos
bajo la lluvia empapados
y resguardados en el coche.
De compras primero
y relajados después.
Conversamos.
Llovía mucho
y el tiempo no se nos echó encima.
Nos llegó,
nos sobró;
incluso perdimos su noción.
Olvidamos todo lo demas.
Conversamos los cuatro
refugiados ante un café.
Porque llovía.
Y me sorprendió,
la conversación me sorprendio.
Todo en general.
Descubres muchas cosas
al conversar.
Os conocí,
nos conocimos más,
incluso más aún.
Y todo, porque llovía...
parecía el Diluvio.
Conversamos
bajo la lluvia empapados
y resguardados en el coche.
De compras primero
y relajados después.
Conversamos.
Llovía mucho
y el tiempo no se nos echó encima.
Nos llegó,
nos sobró;
incluso perdimos su noción.
Olvidamos todo lo demas.
Conversamos los cuatro
refugiados ante un café.
Porque llovía.
Y me sorprendió,
la conversación me sorprendio.
Todo en general.
Descubres muchas cosas
al conversar.
Os conocí,
nos conocimos más,
incluso más aún.
Y todo, porque llovía...
Andrea
Ya has llegado.
Te esperabamos,
pero parecía que no querías llegar.
Se nota que estabas a gusto
mucho antes de nacer.
Duermes mucho,
o eso opina mamá,
papá piensa otra cosa.
Pero eres tranquilita,
de eso si que no hay duda.
Tus mofletes son anaranjados,
o no,
segun si te mira el daltónico
o el resto.
En realidad rojos no son.
Eres tan, tan pequeñita...
A tu madrina se le cae la baba,
aunque no lo reconozca.
A tus "tíos postizos" también,
no te vayas a creer que no,
aunque unas lo reconozcamos más.
Eres una muñequita rosada,
suave y tan delicada
que hasta da miedo tocarte,
aunque me han dicho que no rompes.
Todos esperabamos tu llegada,
aunque no pensamos
que te veríamos tan pronto.
Con 4 días de vida
ya eres todo ternura.
No te preocupes,
que aunque papá y mamá digan que no
también a ellos se les cae la baba,
y además, nosotros
te mimaremos y achucharemos
todo lo que nos permitan,
e incluso más.
Te esperabamos,
pero parecía que no querías llegar.
Se nota que estabas a gusto
mucho antes de nacer.
Duermes mucho,
o eso opina mamá,
papá piensa otra cosa.
Pero eres tranquilita,
de eso si que no hay duda.
Tus mofletes son anaranjados,
o no,
segun si te mira el daltónico
o el resto.
En realidad rojos no son.
Eres tan, tan pequeñita...
A tu madrina se le cae la baba,
aunque no lo reconozca.
A tus "tíos postizos" también,
no te vayas a creer que no,
aunque unas lo reconozcamos más.
Eres una muñequita rosada,
suave y tan delicada
que hasta da miedo tocarte,
aunque me han dicho que no rompes.
Todos esperabamos tu llegada,
aunque no pensamos
que te veríamos tan pronto.
Con 4 días de vida
ya eres todo ternura.
No te preocupes,
que aunque papá y mamá digan que no
también a ellos se les cae la baba,
y además, nosotros
te mimaremos y achucharemos
todo lo que nos permitan,
e incluso más.
Hoy casi me quedo sin palabras y solo quiero decir una: GRACIAS. A mis amigos por estar ahi, incluso quien menos te lo esperas en momentos difíciles quien es capaz de sacarte una sonrisa...es lo mas valioso. Amigos, conocidos, todos aquellos en los que me he sostenido: los niños, AS_OUTRAS, bilionenos y agregados varios, comunidad joteante...A TODOS, GRACIAS!!
Tic-tac. Las horas pasan mientras continúa intentando hallar una respuesta a mis dudas. Los tempranos rayos de sol de una mañana otoñal se cuelan por entre las rendijas de las persianas a medio bajar, atravesando las viejas cortinas color marfil que continúan colgadas desde hace años. El enorme chinero color caoba se mantiene impasible sustentando recuerdos y vida, aunque ahora a penas se reconozca. Una gran mesa destartalada intenta seguir en pie para no dejar caer los candelabros dorados que en su día lucían como nuevos. La mesa camilla sucumbe a la tentación de la obsolescencia pues no es capaz de huir de ella. Los mismos sofás que antaño desprendían risas y juegos, hoy a penas sobreviven entre las ruínas de la Soledad. Ya ni siquiera el Sol es capaz de iluminar ese salón, la oscuridad se cirnió hace años sobre él, y jamás lo abandonará. Entre las baldas de una vieja estantería, el polvo se acumula entre apretados libros de páginas amarillentas y encuadernaciones de cuero. Los años han borrado lós números de sus páginas, que tantas veces fueron pasadas antaño. Las tintas han corroído el papel, y los insectos han devorado las portadas. Las ilustraciones ya no tienen colores, las letras de la cubierta ya no brillan...
....El reloj volvió a contar los minutos, yo ya no lo detengo con un gesto, ni lo confundes cual loco fuera de su hábitat. Créeme. Sólo me puedo fíara de tus ojos, estoy enferma de ti cuando no te tengo cerca. Los vagones del amor partieron hace tiempo y sólo retengo el tuyo en mi estación.
Atraviesa el puente de hierro de mi corazón y aférrate a mi pantalón. Por no verte, muero; me subo a un autobús sin trayecto tan sólo porque tu viajas en él. Alrededor de las vías de nuestras vidas sólo quedó a salvo tu tren, el que nunca se llegó a quedar atrás. Está claro que no me he aquivocado, amor. Tan sólo me queda querer y callar, no puedo ni debo hacer más.
Atraviesa el puente de hierro de mi corazón y aférrate a mi pantalón. Por no verte, muero; me subo a un autobús sin trayecto tan sólo porque tu viajas en él. Alrededor de las vías de nuestras vidas sólo quedó a salvo tu tren, el que nunca se llegó a quedar atrás. Está claro que no me he aquivocado, amor. Tan sólo me queda querer y callar, no puedo ni debo hacer más.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)