miércoles, junio 24, 2009

Entre salitre y sudor

Se ha convertido en una tradición escuchar esa "mañana de San Juan" que cantaban aquellos dos chicos donostiarras hace años. Y cada año igual. Pero este año, aunque nos comamos la tradición a base de despistes, a mi alrededor hay más magia que nunca. Y no sólo por haberme emocionado con cada fogonazo de Pirotecnia Millarengo, que la magia y la familia tiran de fuegos de artificio. Pero eso sólo fue el acompañamiento a esa magia que yo ya tengo dentro, sea San Juan o sea cualquier noche del mes de Diciembre. Y el año pasado no pedí deseos porque no creía en la magia. Este año tampoco los pedí. Pero porque no me hacía falta. Ni saltar hogueras. Eso sí, me lavé la cara con agua de flores. De flores secas, porque no fuimos conscientes de que llegaba la noche más corta y mágica del año, y nos sorprendió la mañana de San Juan sin flores frescas que poner a remojar. A fin de cuentas, he llegado a la conclusión, de que la magia está dentro de cada uno. Y este año me ha tocado a mí.

4 comentarios:

Aniña dijo...

yo tambien lo creo... aun asi, haberlas haylas y por si acaso... no esta mal dejarse embrujar

Derethor dijo...

San Juan es una de esas noches que son mágicas para casi todo el mundo menos contadas excepciones!! Este ano no lo pude festejar, ya que trabajaba al día siguiente en coruna y mi cuerpo ya no esta para ir de reenganche...por lo que me lo tomo con calma y pienso que en mas o menos tres anos lo celebrare por todo lo alto.

Un beso eFe!!!

hajimemashtem dijo...

Y como bien te dije, aquí te comento con mi nuevo Blog!!!

Anónimo dijo...

y yo es el segundo año q me lo pierdo...:( el año q viene no quiero faltar! a ver a ver...



un beso tontitaaaa, ya ni meses!es solo cuestion de dias el q nos veamos!te quiero! :)