martes, junio 02, 2009

Irene


Ella siempre creyó en mí,
cuando ni siquiera había aprendido a creer yo.
Y ahora me toca a mí creer en ella.
Como siempre, y más que nunca.
Y no puedo quererla más.

1 comentario:

Aniña dijo...

que bonito.

Tener una amiga que hable asi de ti debe ser lo maximo.

besitos