martes, febrero 15, 2011

Mi Cielo

Salir a la calle entre nubes y claros. Cerrar los ojos y respirar, muy profundamente. Abrirlos. Mirar al cielo. Descubrir formas en las nubes, porque por una vez, puedes permitirte el lujo de perder unos segundos en mirarlas con tranquilidad. Y volver a respirar profundamente. De fondo, y sin que sirva de precedente, un intenso azul, tanto como los acordes de alguna canción que siempre significó mucho más de lo que aparentaba. Paz, tranquilidad. Todo eso que siempre te ha faltado, todo lo que siempre te falta. Y esa eterna búsqueda del equilibrio que algún día despejará tu cielo y, con él, tus dudas. Y sentir, que ya no es necesario llorar más. Que a cada vuelta del camino, aprenderemos a amarnos mejor que nunca.

1 comentario:

Aniña dijo...

yo tengo solo una carpeta de fotos de cielos..
nos hablan desde las alturas... espectacular como siempre
un besito