Perdida. Como en esas canciones que tarareo inconscientemente. Cada vez más perdida, fracasada y hundida. Perdida, como antes, como siempre. Como si los últimos diez años de mi vida no hubieran servido para nada. Aunque los objetivos antes ocultos ahora aparezcan más claros que nunca. Porque antes me creía capaz de todo, y ahora soy tremendamente Incapaz. Incapaz e infeliz. Y cada día es más difícil levantarse, más difícil ver las cosas claras, más difícil sentirme capaz de alcanzar lo que llevo toda mi vida buscando. Y ni una tarde de sol y sal es capaz de devolverme la confianza.