
Puedo pasarme toda la tarde del domingo practicando las posiciones básicas del ballet. De primera a quinta. De quinta a primera. Obcecándome y con obsesiva dedicación. Para tener algo que enseñar. Y sin embargo, no dejo de encontrarte en cada movimiento que realizan mis músculos deliberadamente.
1 comentario:
en serio el tiene que estar dormido si no le llegan estas palabras...
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